Víctor y el calvario de una atención en salud
Marzo 5, 2010 a las 2:09 am
LA NACIÓN, MOCOA
Detrás de su larga batalla está Marleny Restrepo, su abuela, quien de tutelas, policía y hasta de los mismos medios de comunicación se ha armado para poder acceder a los medicamentos de alto costo que su hijo necesita y a la atención de medicina especializada que requiere.
Esta humilde mujer desplazada por la violencia de Puerto Caicedo, comenzó la gestión para la atención a la patología de su nieto hace más de dos años, cuando acudió al Departamento Administrativo de Salud, Dasalud, (hoy liquidado por el Gobierno).
Y son más de dos años buscando una solución a esta necesidad. La situación se complicó hace tres meses cuando la enfermedad avanzó tanto que envió a su pequeño nieto a la silla de ruedas, producto del secamiento de sus piernas y que le produjo discapacidad para caminar; incluso los dedos de las manos y de los pies, literalmente se empiezan a caer por la enfermedad.
La tutela
Después de no encontrar mejoría con medicamentos genéricos que le formularon los médicos, gracias a la vinculación del paciente a la desaparecida Dasalud, su abuela tuvo que acudir a la justicia, y mediante una acción de tutela, buscar la atención al menor. LA NACIÓN, pudo comprobar que hasta el mes de noviembre pasado, Víctor fue atendido gracias al fallo de tutela, con remisiones a diferentes hospitales del sur y del interior del país.
Según comentó esta mujer, los medicamentos que recibió en un complejo tratamiento lograron mitigar el dolor y el progreso de la enfermedad; sin embargo, al ser liquidada Dasalud el pasado 25 de noviembre de 2009, y creada la Secretaría de Salud, Víctor se quedó a la deriva y su problema aumentó al punto de perder motricidad en sus articulaciones, causándole un dolor fuerte que no lo deja dormir.
Al comenzar 2010 Marleny no se cansó de buscar soluciones al problema y tuvo que demandar por desacato a la tutela, a la nueva Secretaría de Salud, para obligarla a reiniciar las remisiones y los tratamientos del pequeño. Pero, en los últimos días, los argumentos de la entidad provocaron que Víctor no pudiera ser atendido y ahora el pánico se apodera de su familia por temor a que el menor pierda por completo la movilidad.
Decretos de Emergencia
Los decretos de Emergencia que dictó el gobierno el pasado 29 de enero, se sumaron a la problemática de Víctor, por las trabas que establece para que un paciente pueda recibir su oportuna atención.
Su proceso fue enviado a Selvasalud, quien ahora y luego de una denuncia de los medios de comunicación, ordenó remitir al paciente a un centro especializado en Bogotá, con costo de traslado aéreo incluido, estadía, alimentación, atención y medicamentos para lograr el tratamiento de la enfermedad y posibilitar su retroceso. No obstante, galenos aseguran que la artritis degenerativa es bastante complicada de tratar, por lo que se requiere de mucho juicio por parte de especialistas en la materia para que el pequeño se recupere y no pierda su motricidad.




