Crisis en arreglo de parques
Abril 13, 2010 a las 12:09 am
Francisco Argüello
LA NACIÓN, NEIVA
El contrato que busca mejorar los parques y polideportivos de Neiva pasó a manos de la Procuraduría, Contraloría y Fiscalía debido a que está salpicado por presuntas irregularidades, dudas e interrogantes que demuestran falta de planeación de parte de la Alcaldía. El interventor, contratista y Director de Deportes respondieron en el Concejo de la ciudad.
Los concejales de Neiva no quedaron contentos. El contrato que busca arreglar los parques y polideportivos de la capital del Huila está viciado por presuntas irregularidades, improvisaciones y supuestas ilegalidades, entre otros aspectos que están en manos de la Procuraduría, Personería y Contraloría Municipal.
Las denuncias fueron hechas en un debate en el Concejo de Neiva, donde los dirigentes John Jairo Trujillo, Orlando Ibagón, Alfadil Ortigoza y Andrés Mauricio Muñoz, dedicaron toda una mañana a desnudar las presuntas irregularidades que se esconden detrás del contrato 731, suscrito entre la Alcaldía de Neiva y el Consorcio Metroparque 2008, firmado el 12 de diciembre del mismo año.
El objetivo: “Construcción, adecuación, reparación y mantenimiento de escenarios deportivos y parques en la zona urbana y rural de la capital por un valor de $4.200 millones”, según se anuncia en el mismo oficio firmado entre el entonces secretario de Gobierno, Orlando Rodríguez Alfaro y María Zulema Aranguren Méndez, representante del Consorcio.
Sin embargo, esto sólo quedó en el papel porque en realidad la improvisación, según los concejales opositores, es evidente. Y todo porque la Administración Municipal jamás definió un cronograma de trabajo y no especificó bajo un diagnóstico cuáles escenarios deportivos tendrían que ser intervenidos con el dinero asignado.
Al contrario, “comenzaron a asignar pequeños recursos económicos por cada polideportivo sin un estudio de necesidades y por esto las obras no se ven”, dijo el concejal Orlando Ibagón.
Para rematar
Lo peor es que se ha cambiado en repetidas oportunidades las inversiones para cada polideportivo y hasta se ordenó retirar $400 millones que se tenían para parques y destinarlos al Coliseo Cubierto Álvaro Sánchez Silva por la realización del Suramericano de Baloncesto este año.
Carlos Flores Murillo, director de obra y representante de Metroparque 2008, dio la razón y dijo que cuando fueron a empezar obras, cuyo presupuesto inicial era de $1.300 millones, las cosas cambiaron.
“Íbamos a adecuar inicialmente el Parque La Rebeca, el Estadio Plazas Alcid y los parques de San Luis y San Antonio. Sin embargo, comenzaron a salir otras actividades que no estaban dentro de los programado”.
Y puso de ejemplo los 80 millones que tuvieron que destinar sobre la marcha para la iluminación del Estadio Plazas Alcid, la adecuación de los camerinos de visitantes, desagües internos y externos, el Parque Peñón Redondo y el Estadio Urdaneta, que no estaba contemplado con 200 millones.
“El Consorcio se vio afectado no sólo económicamente sino en materia de organización y cumplimiento con los escenarios”, dijo el contratista, quien aclaró que la mayoría de los trabajos están listos así no se hayan entregado oficialmente.
Eso es grave, según el concejal Andrés Mauricio Muñoz, porque es un contrato de obra pública y debe respetarse. “Parece que estuvieran remodelando sus casas, en la mitad del camino piden que le quiten, le cambien… Eso no se puede, la ley lo prohíbe porque hubo una licitación pública con unos términos de referencia que deben respetarse”.
Lo mismo dijo John Jairo Trujillo, presidente, quien cree que “cuando uno no sabe hacia dónde va, cualquier bus le sirve. No saben hacia dónde se dirigen, fue un contrato con un objeto amplio, que no dice nada…Para mí no hubo objeto porque están haciendo cosas distintas”.
Inconcebible
El Consorcio Metroparque fue objeto de varias críticas por parte de la firma interventora, quien pidió a la Alcaldía de Neiva empezar a revisar las pólizas de cumplimiento porque el contratista había suspendido los trabajos en noviembre de 2009. Para rematar desarrolló algunos mejoramientos en los parques pero no de la mejor calidad.
Lo curioso es que la Alcaldía de Neiva lo premió al otorgarle un nuevo contrato por $700 millones para la realización de un estudio de sismo-resistencia y vulnerabilidad al Estadio Guillermo Plazas Alcid, para que construyera el polideportivo del barrio Santa Inés y mejorara el Parque Metropolitano del Oriente.
¿Por qué le dio el contrato al mismo consorcio si sus trabajos anteriores no se habían cumplido y no eran los mejores? Héctor Julio Vargas, director de Deportes del Municipio, dijo que la razón obedece a que era una necesidad urgente que tenía que resolverse.
Alfadil Ortigoza, concejal, denunció que los contratos finalmente son gaseosos, atípicos y violan todo el ordenamiento jurídico.
“A la fecha se han invertido más de 2.200 millones de los cinco mil millones y no se ha entregado un solo escenario a los neivanos. Lo más grave es que según el mismo interventor no hay registro presupuestal para este año”, dijo al destacar que en la zona rural no se ha adecuado un solo parque después de 16 meses de iniciarse el contrato.
“La situación es delicada y más cuando tenemos en el segundo semestre el Suramericano de Baloncesto. ¿Qué les vamos a mostrar?”
Respuesta
Héctor Julio Vargas, director de Deportes del Municipio, respondió que cuando llegó a la Administración hizo un estudio de la situación de los parques de Neiva y encontró que el 75 por ciento de los escenarios estaban en pésimo estado, el 15 por ciento en irregulares condiciones y solo el 10 por ciento se mantenía y eso porque estaban ubicados dentro de conjuntos residenciales.
“Nos encontramos con unas acciones judiciales de 2003 hasta el 2006, donde tribunales de Neiva nos obligaban a realizar intervenciones urgentes sobre ciertos escenarios de la ciudad (coliseo, estadio de fútbol, baloncesto, parque La Rebeca…), que estamos cumpliendo”.
Por esto, se realizó el contrato que mejorara la situación de los parques. “Hemos enviado notas a los contratistas e interventoría donde expresamos todas nuestras inquietudes. Nuestra preocupación siempre ha estado encaminada a que el objeto del contrato se cumpla y que las obras de ejecuten”, dijo el funcionario, quien destacó que en un acta el 16 de marzo pasado quedó estipulado el rumbo que se va a tener en cuanto al contrato.
“Las partes han acordado terminar las obras con un cronograma ya definido porque de lo contrario se agotaron los términos y no podremos permitir que se nos sigan dilatando la entrega de los trabajos”.
Por último destacó las inversiones y obras en el parque La Rebeca, el Coliseo, el Estadio Guillermo Plazas Alcíd y el Estadio Urdaneta Arbeláez.
La Contraloría lo había advertido
Édgar Conta, contralor municipal, había advertido de lo sucedido al alcalde Héctor Aníbal Ramírez. En un memorando de advertencia (M.A-019-2009), firmado el 17 de noviembre de 2009 informa que después de revisar las obras el 28 de octubre de 2009 “encontró situaciones irregulares que afectan el interés público en la prestación del servicio público del deporte”.
También asegura “que la falta de adecuados estudios y equivocada planeación son los errores mayores de la contratación, que además no estuvo enmarcada en la elaboración adecuada de unos estudios previos que justificaran la real situación para suscribir el objeto contractual. Tampoco se encuentra soportado un diagnóstico e inventario de las necesidades de cada uno de los escenarios deportivos”.
Y por último, critica las obras adelantadas en el Estadio Plazas Alcíd, Coliseo Álvaro Sánchez Silva, Parque La Rebeca y Estadio Urdaneta Arbeláez.
“El anterior panorama se registra encontrándose Neiva a ocho meses (17 noviembre de 2009), de la realización del Campeonato Suramericano de Baloncesto”.
Los concejales Alfadil Ortigoza, Germán Vargas y Orlando Ibagón fueron designados por la Presidencia del Concejo de Neiva para vigilar los avances del contrato. Lo delicado es que éste es financiado por dineros de regalías del petróleo enmarcadas dentro de las vigencias futuras extraordinarias aprobadas a la Alcaldía.




