Natalia, belleza y carácter para Cartagena
Mayo 22, 2010 a las 11:41 pm
Heber Zabaleta Parra
LA NACION, Neiva
La nueva Señorita Huila es una joven con personalidad, talentosa, y aparte de sus evidentes atractivos físicos, tiene muy claras sus metas y un carácter que le permite sentirse segura en cualquier situación. Viaje a lo profundo del alma de Natalia Valenzuela Cutiva.
Natalia Valenzuela Cutiva, Señorita Huila 2010 en la noche de coronación.
Atrapa y conquista. Su mirada cautivadora y su personalidad arrolladora hacen de ella una joven que nunca puede pasar inadvertida. Sus encantos femeninos se multiplican con su forma de hablar y comunicarse, siempre segura, confiada, irradiando fortaleza de espíritu y un corazón batallante por sus creencias y objetivos.
A su estatura, mide 1.72, se le suma igualmente su grandeza de mujer opita para demostrar pujanza y nobleza en busca de sus objetivos personales y profesionales, construyendo a su alrededor un estilo de vida bajo claros principios familiares y de actuar limpia y transparentemente sin renunciar a sus ideales.
Esas cualidades han hecho de Natalia Valenzuela Cutiva una joven huilense con un horizonte definido, gracias a las enseñanzas de sus abuelos, quienes se han convertido en los motores que están impulsándola a soñar, a creer en ella, pero con los pies en la tierra y sin atropellar a nadie para hacer realidad sus propósitos.
El rostro de la felicidad y el triunfo, con el aplauso de reconocimiento de sus compañeras.
Por eso, en la noche del pasado sábado 15 de mayo cuando el jurado determinó que ella era la Señorita Huila 2010 y como tal representaría al departamento y su gente en el Reinado Nacional de la Belleza, el abrazo más fuerte, duradero y lleno de emoción lo recibió y compartió con sus abuelos Carlos Adolfo Cutiva y Teresa Méndez de Cutiva, una pareja que nunca la desampara y al tiempo que la consienten, también saben guiarla y acompañarla en los momentos difíciles, pero igualmente exigirle con amor y firmeza, educándola con el ejemplo y la responsabilidad.
De ahí, que desde las primeras horas del domingo, luego de la natural celebración y observando el cetro, corona y banda en su cuarto, de inmediato asumió la tarea de iniciar una preparación intensa, cuidando su cuerpo, mejorando todo lo relacionado con cultura general, fogueo periodístico, etiqueta y glamour, para pisar muy fuerte este año en Cartagena y dejar huella en el Concurso Nacional de la Belleza.
Un abrazo eterno de amor y agradecimiento con su formador: su abuelo Carlos Adolfo Cutiva
A sus 21 años, esta joven neivana fue criada en una familia llena de afecto, y aunque sus padres se divorciaron, de ellos ha recibido un buen ejemplo y las enseñanzas suficientes para ser una persona integral, autónoma y con criterio para tomar decisiones justas y atinadas.
Y ello ha sido posible gracias, igualmente, a la formación recibida en los centros educativos en los cuales estuvo y ha estado como alumna. Por su mente pasan hermosos recuerdos vividos, por ejemplo, en el Colegio Rafael Pombo, donde hizo toda su primaria y tiene presente las clases y recomendaciones de la rectora Fabiola Carvajal, “quien junto a un grupo espectacular de personas, quienes se desempeñaban como profesores, nos despertaron a la vida y nos hicieron sonreír durante esa etapa tan maravillosa de la infancia”, cuenta con evidente emoción en su rostro.
La primera felicitación la recibió del empresario y presidente de la Corporación de belleza, Jesús Oviedo Pérez.
Luego, cursa su secundaria en el Colegio Inem ‘Julián Motta Salas’, donde también vivió momentos inolvidables y aprendió muchas cosas que le han servido para su visión personal del mundo y las relaciones con las demás personas, ya que estudiar en un colegio público “me permitió conocer gente de todos los niveles, quienes me aportaron muchas cosas que he valorado en la parte académica e igualmente como ser humano”.
Hoy en día está en segundo semestre de su carrera profesional en Economía en la Escuela de Administración de Negocios en Bogotá, estudios que ha suspendido para dedicarse de lleno a su labor de reina, dejando totalmente su hobbies de modelaje y actuación en escena, que al tiempo le sirvieron para financiarse los estudios en la capital del país.
Explica que se decidió por Economía porque quería una profesión que abarcara muchas cosas como finanzas, negocios internacionales, administración de empresas, actualidad y “es una carrera muy afín con lo que quiero para mi futuro y siento que no me he equivocado, pues nos enseña a optimizar recursos, a maximizarlos, y eso es buenísimo para el mundo de hoy”.
Sueños de infancia, realidad de joven
Natalia, desde pequeña demostró cualidades para la pasarela y todo lo relacionado con actuación, belleza, por lo cual fue varias veces reina en certámenes infantiles, pues le gustaba salir en los desfiles y compartir con la gente, pero nunca el modelaje le sonó como una opción de vida, en cambio estar en Cartagena sí pasó muchas veces por su mente y sus sueños.
Recuerda que en ese sentido fue su primo, a quien califica casi como un verdadero hermano, Cristian Camilo Cutiva Marín, quien la llevó a una agencia de modelaje y ella aceptó más por pura curiosidad y la opción de tener recursos económicos para sus necesidades académicas, sin perder nunca el rumbo y meta que tenía en mente.
Esa forma de ver el mundo, la claridad conceptual, hicieron que toda la semana que compartió con las demás candidatas fuera de experiencias positivas para su crecimiento, “ya que conocí mujeres maravillosas, pues cada una tenía un estilo propio y siento que todas me aportaron algo, por lo cual me siento feliz de haber logrado el triunfo, ser la Señorita Huila 2010, y quiero agradecerle a todas su participación y desearle la mejor de las suertes en los distintos reinados en los cuales estarán llevando el nombre del departamento a nivel nacional y algunas nos han dicho que incursionarán en el Reinado del Bambuco, y contarán con mi apoyo y respaldo”.
Es consciente, así mismo, que luego del sueño hecho realidad, viene la responsabilidad personal de ella en Cartagena, por ello ha empezado a establecer contacto con las anteriores representantes huilenses, entre ellas María Alejandra Roa, “quien es una niña muy querida y me dijo que el Huila debe trabajar mucho por traerse la corona. Debemos posicionar el nombre del Huila en el concurso como un departamento de mujeres lindas y capaces, arribar con mucha fuerza desde el primer momento y nos estará brindando sus conceptos y consejos para llegar muy lejos en el Concurso nacional de la Belleza”. También, Natalia Valenzuela conversó con Ángela María Rojas, quien le contó su experiencia y espera a través de la Corporación Departamental de la Belleza seguir con la posibilidad de estar en contacto con todas las niñas que han representado al Huila y de esta manera proyectar su papel exitoso en la ‘Ciudad Heroica’.
Compromiso real y nobleza humana
En su primera semana de reinado, Natalia Valenzuela ha sostenido una serie de reuniones con las directivas de la Corporación Departamental de Belleza en busca de diseñar todo el plan de trabajo rumbo a Cartagena, “ya que mi compromiso es prepararme bien fuerte en todos estos meses para cumplir un excelente papel. Estoy dispuesta y preparada a escuchar todos los comentarios, críticas y sugerencias alrededor de mi desempeño, pues la Corporación es de ahora adelante parte de mi familia y sé que cada uno de ellos nos van aportar algo importante para la labor que empecé a desempeñar”.
Esta actitud de la Señorita Huila 2010 es resultado de las enseñanzas recibidas en su casa, en particular de su abuelita Teresa Méndez de Cutiva, quien le recalcó la importancia de la humildad y la nobleza, “pues debemos aprender a tolerar, a aceptar las diferencias entre las personas y ponerle acción para alcanzar las cosas que soñamos”.
Aunque no le gusta hablar mucho de su vida privada, y se sonroja cuando se le pregunta por este aspecto, a los lectores de LA NACION le revela que hace año y medio está de novia, “y estoy muy contenta y tranquila con esta relación, pues él ha sabido respetar mis metas y compromisos, y durante todo el concurso de Señorita Huila estuvo apoyándome y está feliz del triunfo y de las perspectivas que se abren para Cartagena”.
Adicionalmente, estos días iniciales con la representación de la belleza huilense se ha fortalecido su mentalidad positiva, su carácter, pues aparte de reina “soy una mujer fuerte, linda, con muchos valores, para dar ejemplo en la sociedad, dispuesta a demostrarle a todo el mundo que soy capaz de alcanzar muchos objetivos en favor de esta ‘tierra de promisión’”.
Ahora, empieza a trabajar en busca de la corona de Señorita Colombia, la primera para el departamento, por lo cual intensificará su formación en todos los sentidos y campos “pues así como logré la victoria en Señorita Huila, sé que puedo hacerlo en Cartagena, por lo tanto hemos empezado a recorrer un camino, duro, pero con la plena confianza de alcanzar la meta, y todos los días serán para mejorar física, espiritual e intelectualmente, pues el compromiso es grande y voy a sacarlo adelante con el respaldo de todos los huilenses”.




