‘En el Huila no hay clase política’
Mayo 23, 2010 a las 12:23 am
Heber Zabaleta Parra
LA NACION, Neiva
Reynaldo Tovar Trujillo llama a un mayor protagonismo de los empresarios en las decisiones del Huila y Neiva. Invita a una educación más tendida hacia la tecnología para desarrollar la parte agroindustrial y el turismo.

Reynaldo Tovar Trujillo, empresario, docente y dueño de ‘Vinos Don Reynaldo’.
“En el Huila existen grupos políticos y políticos con intereses personales y aspiraciones económicas y no de servicio a la comunidad”, asegura Reynaldo Tovar Trujillo, dueño de ‘Vinos Don Reynaldo’ y por 35 años docente en la Universidad Surcolombiana, donde ha sido formador de economistas y administradores de empresas.
De 64 años y oriundo de Rivera, Tovar Trujillo en entrevista con LA NACION y el Centro de Interacción Empresarial de la Usco para la sección ‘Empresarios Hablan’, expone su pensamiento sobre la situación que vive el departamento y urge la inversión en turismo.
¿En qué aspectos se debe trabajar para mejorar la formación del huilense?
Inicialmente hay que definir los perfiles de las áreas en las cuales queremos trabajar y dependerán de los diagnósticos a nivel departamental, y deben estar articulados con los planes de desarrollo nacional. Lo anterior, porque muchas veces se identifican perfiles, se hacen propuestas pero no se ejecutan y entonces las instituciones quedan varadas.
¿Qué sucede en la Universidad?
Ahora, hablando de la formación profesional, nos llegan unos muchachos a la universidad que están mecanizados por el computador, es decir sin valores éticos ni morales, que son los que hacen la convivencia ciudadana, que construyen la identidad cultural e identifican la raza de una región. Entonces, uno se enfrenta con gente irresponsable, irrespetuosa y muchas veces perezosas, que no saben leer, expresarse oralmente, no tienen razonamiento lógico, ni ortografía ni caligrafía, pero son muy buenos para el computador. Entonces, si nosotros tenemos unos planes de estudio para unos estudiantes de hace 15 años, ahí estamos desactualizados completamente y debemos trabajar en ese sentido.
¿Cuál es su evaluación del campo huilense?
Aquí hubo muchas empresas que jalonaron el sector agropecuario con base a tecnologías empíricas, no habían ingenieros mecánicos ni ninguno de esos profesionales, y ahora que ya existen todo eso, se ha frenado un poco, lo cual considero se debe no a la falta de creatividad de las personas, sino a la legislación colombiana que frena el desarrollo de las regiones.
Un ejemplo para ilustrar esta afirmación
Mi caso con los vinos. ¿Cómo es posible que un químico farmaceuta sea el que tenga que firmar los análisis o un ingeniero químico, o un etnólogo, según dice la Ley, cuando no tienen nada que ver con el proyecto? Además, en Colombia no hay facultades de etnología, quién avala eso, en dónde están los ingenieros agrícolas, los ingenieros de alimentos, que son los que deberían estar al frente de estas iniciativas. Por ejemplo, en las prácticas de buena manufactura, si usted lee toda la legislación que Invima tiene al respecto, se necesitaría una inversión de miles de millones de pesos para empezar una pequeña fábrica. Yo digo y hablo con los estudiantes: en casa tenemos la mejor fábrica del mundo, la cocina, pues ¿quién se ha intoxicado con unos alimentos que hagamos en casa? Pero ante la legislación colombiana eso no se tiene en cuenta. Creo que para desarrollar una región lo primero que se debe hacer es revisar una legislación que permita ese progreso y que empiece a gestarse como es la vida misma, desde pequeño hasta crecer y no pensar que una fábrica debe surgir de una vez grande.
¿Cómo ve usted al empresariado del Huila hoy?
Bueno, aquí tenemos empresarios del sector agropecuario muy buenos. Por ejemplo Carlos Cabrera Villamil, Eugenio Silva, pioneros de las piscícolas; egresados de la Universidad Surcolombiana como Germán Antonio Melo Ocampo, Armando Ariza, entre otros que han demostrado capacidad y gestión, lo que pasa es que se nos vienen otras actividades que nos toman por sorpresa, por ejemplo el turismo.
Los hermanos Reynaldo, Orlando y José Ignacio Tovar Trujillo en la exposición de vinos en la Feria Artesanal de Pitalito.
¿Qué le preocupa de la actividad turística?
El turismo consiste en la satisfacción personal que le da a usted visitar a San Agustín, estar en el Santuario de Nátaga, ir a Yaguará a la parte deportiva, disfrutar del Desierto de la Tatacoa en Villavieja o de las Termales de Rivera, y eso jalona trabajo en todos los sectores de la economía (hotelería, comercio, etc), pero ¿qué debemos hacer?: Elaborar un diagnóstico muy detallado que nos permita identificar problemas y las necesidades del departamento, y ahí sí preparar un recurso humano, una legislación que facilite la realización de planes, una decisión política, recursos económicos para la infraestructura y una administración pública responsable, honesta y eficaz.
¿La clase política si ha contribuido al progreso del Huila?
En el Huila no hay ni clase política, ni clase dirigente, no tenemos. Hoy son grupos políticos y políticos con intereses personales y aspiraciones económicas.
Esta situación que usted plantea, ¿cómo ha influido en la administración pública regional?
En que nuestros dirigentes no cumplen con una de las funciones principales de la administración pública: solucionar problemas y satisfacer necesidades.
¿Y la clase empresarial qué?
La clase empresarial sólo interviene en apoyar económicamente las campañas políticas, pero después no tiene participación en las decisiones de los elegidos. Por eso, considero que con un mayor protagonismo de la clase empresarial, que sí existe, y con educación podremos solucionar muchos de los problemas, pues serían el apoyo fundamental para los gobiernos.
En ese sentido, ¿cuál sería una iniciativa que usted piensa se debe adelantar con urgencia?
Son muchas, sólo en el caso de Neiva, no importa si usted llega por vía aérea o por tierra, lo primero que encuentra, cerca de los dos principales restaurantes concurridos por los turistas y debajo de los puentes son verdaderos tugurios llenos de basuras. En El Malecón, se creó un mirador donde desemboca la quebrada La Toma al río Magdalena y lo que se observa es una cloaca llena de inmundicias, podredumbre. Y si recorremos los barrios encontramos calles en mal estado y por eso es que a la ciudad se le denomina ‘Neiva Hoyos viuda de Pavimento’. Y si hablamos del centro, es un mercado persa, donde se vende de todo e incluso comidas. Y sin mencionar las ollas y otras situaciones que nuestra gente vive a diario y no sé porque los gobernantes no actúan y solucionan estos problemas cotidianos, es lo primero y mínimo que deberían hacer para una ciudad turística.
¿Y en materia de salud?
Es una coyuntura nacional, que requiere una atención integral. Por ejemplo, en prevención, como no puede presentarse las pandemias si enfrentamos contaminación ambiental, accidentes de tránsito por vías en mal estado, el abandono de la Concha Acústica ‘Jorge Villamil Cordovez’, que es un foco de problemas. Ahora, en materia de asistencia, esto se volvió un negocio y por todos lados hay empresas de salud, que son legales, pero si usted tiene recursos recibirá una atención adecuada, de lo contrario morirá en las salas de urgencias. Y eso que no estamos hablando de las drogas, otro tormento. Y en seguridad social, otra situación grave, por ejemplo yo duré seis años tramitando mi pensión para que me llegara la Resolución y desde hace cuatro meses la envíe y todavía nada. A un amigo, en Manizales le perdieron los papeles, y es algo que uno no entiende porque debemos depender de otra zona del país para este tipo de gestiones de protección social.
¿Cómo ve el futuro de Neiva y el Huila, de sus gentes?
Debemos entender que nosotros somos incrédulos, desconfiados, poco creativos, ahorrativos, con visión a corto plazo, negociantes, pero trabajadores. Es decir tenemos un buen material, pero hay es que diagnosticar necesidades inmediatas, solucionar problemas urgentes a mediano y largo plazo contenidos en los planes de desarrollo, que es pura gestión de administración pública, de los gobernantes, pero uno no se explica que se hacen, uno los ve en las campañas y después se desaparecen.
¿En qué acciones trabajar?
En turismo que se nos vino encima, mirar en que estamos fallando, no hacer obras inconclusas, que los organismos de control cumplan con su labor, que existan gestión administrativa y una educación más tendida hacia la tecnología para desarrollar la parte agroindustrial, metalmecánica, el turismo, fortalecer el comercio formal, tener un manual de convivencia que todos conozcamos y respetemos.




