Sexualidad y embarazos al son de sanjuaneros

Mayo 23, 2010 a las 12:07 am

Camila Otálora
Vanessa Díaz
Tatiana Merchán
LA NACION-Usco

La falta de educación sexual entre la juventud sigue generando inconvenientes entre la población, en particular en los sectores vulnerables.

En Villa Colombia, una historia que refleja una problemática calificada de preocupante por la ciudadanía y autoridades.

La niñez es uno de los sectores más afectados por las condiciones de pobreza en Villa Colombia.

La niñez es uno de los sectores más afectados por las condiciones de pobreza en Villa Colombia.

Ya se siente el ritmo de las tamboras en el Huila, y no es para menos, pues las fiestas de San Juan y San Pedro se avecinan con sus 50 años de tradición. Entre desfiles, reinas, licor y del placer sexual desenfrenado que muchas veces inicia a muy temprana edad, muchas jóvenes desconociendo su cuerpo, su fisiología y los riesgos al no medir las consecuencias de sus impulsos, pueden quedar embarazadas.
En los sectores populares de Neiva es una variante común el sacrificio del marrano acompañado de rajaleñas, bambucos, rancheras y cerveza. Un ritual donde casi siempre los niños y los jóvenes aprovechan para organizar sus rumbas, ya que en esa época no encontrarán una negativa entre sus padres. En medio de electrónica y reggaetón unen sus cuerpos, rozan sus partes, y poco a poco se descubren sensaciones, nuevos instintos.
Marcela* es una joven residente del asentamiento subnormal Villa Colombia, y quien en medio de baile y tragos, despertó su sexualidad.

FOTO 02 VILLA

Este asentamiento urge de una verdadera inversión social por parte de la Administración Municipal.

En julio de 2008, cuando terminaban estas festividades, cuando ella tenía 14 años, inició a cargar en su vientre al pequeño Diego*, aunque su cuerpo aún no estaba preparado para eso. Y mucho menos su mente.
Su familia no estaba en la casa, fue cosa de ‘un ratico’, según narra ella. Siempre le había gustado un vecino del barrio y aprovechó la oportunidad para consumar ese deseo. Esa es la constante en las niñas de este sector. Su vida, después de ese instante de placer tomaba un nuevo rumbo, pues a los pocos meses debía asumir el reto de ser madre de familia. La sexualidad, -como la mayoría de las jóvenes de Villa Colombia-, la emprendió a los 13 años sin conocer los métodos de planificación, ya que su madre nunca le hablaba de sexo, y con sus amigas sólo compartían las nuevas sensaciones al ver y estar cerca del chico que les gusta. Marcela no conocía lo que significaba ‘planificar’, y no era consciente del riesgo que corría al no hacerlo.
Su caso refleja de manera contundente los resultados de  la Encuesta Nacional de Demografía y Salud, proyecto desarrollado quinquenalmente por Profamilia desde 1990, que ofrece información sobre la salud de las mujeres en edad fértil, su historia reproductiva y su entorno familiar.

Muchas menores se pasean por el sector con sus niños en brazos.

Muchas menores se pasean por el sector con sus niños en brazos.

Allí se revela que la fecundidad en adolescentes aumentó en la década de 1986 a 1995, al pasar de 70 a 89 por mil; en 2005 la tasa es de 90 por mil. Mientras que en 1990 el 12% de las jóvenes entre 12 y 19 años estaban embarazadas o ya eran madres, en los 5 últimos años aumentó del  19 a 21 por ciento. Cifras que se corroboran en Neiva con lo sucedido a Marcela y a las demás niñas de Villa Colombia.
Y es que eeste asentamiento ubicado en la Comuna Nueve en el norte de Neiva, es uno de los sectores más vulnerables de la ciudad. Limita con los barrios Villa Magdalena, Praderas del Norte, Villa Nazaret y el río Magdalena. En él se encuentran alojadas 580 familias, y las niñas son un porcentaje grande de la población. El promedio entre 13 y 18 años es de 2 a 3 por casa. De la totalidad de ellas, un 55% asiste a centros educativos y un 45% no lo hace por diferentes razones: unas porque sus padres no cuentan con los suficientes recursos económicos, otras porque deben trabajar, cumplir las labores de la casa y algunas simplemente no les gusta estudiar. Es de anotar que la incidencia del embarazo temprano se presenta tanto en niñas inscritas a instituciones educativas, como en las residentes de zonas vulnerables que no asisten a estos centros formativos.

Marcela estudió hasta quinto de primaria. A los 13 dejó de ir al colegio, no le gusta el estudio, las clases no le ‘entraban’ por más que su madre le insistía, por lo cual en oportunidades no iba al colegio y salía a andar en la calle con sus amigos, de ahí que en varias ocasiones su madre la reprendía a golpes. Confiesa que la relación con ella no es muy buena y que empeoró hace dos años, cuando se enteró que estaba embarazada.

Situación preocupante

Las autoridades de salud promueven el Implante Subdérmico, método anticonceptivo de largo plazo, que puede durar hasta 5 años.

Las autoridades de salud promueven el Implante Subdérmico, método anticonceptivo de largo plazo, que puede durar hasta 5 años.

El Perfil Epidemiológico de Neiva afirma que fueron 769 casos de embarazo en adolescentes, donde la gestante presenta un nivel de escolaridad en secundaria incompleto, siendo el estado civil de la madre, en su mayoría, unión libre. La joven Marcela es madre soltera.
En lo concerniente a la mortalidad perinatal, se cuenta que en el 2006 se presentaron 78 casos, en el 2007 la cifra alcanzó 71, mientras que en el 2008 la estadística aumentó a 84. Más del 50% de estas muertes se presentaron por ser embarazos en adolescentes.
Muchos de estos casos se reportan en zonas denominadas vulnerables, es decir barrios como Villa Magdalena, Alberto Galindo, Virgilio Barco, entre otros, que hacen parte de la Comuna Nueve con 28.850 habitantes, cifra a la que también pertenece el asentamiento Villa Colombia, un sector en el que es común encontrarse  niñas entre 13 y 16 años yendo a la tienda con su niño en brazos.

Fernanda Cárdenas, presidenta de la junta comunal de Villa Colombia.

Fernanda Cárdenas, presidenta de la junta comunal de Villa Colombia.

Entidades gubernamentales como la Alcaldía y el ICBF tienen la misión de concientizar a las jóvenes, dando a conocer los métodos de  planificación familiar y promover el cuidado de la salud sexual y la prevención de embarazos no deseados, infecciones y enfermedades venéreas.
Una las iniciativas desarrolladas por el Gobierno se denomina Carpa de los Derechos, aplicación del Programa Educación para la Sexualidad y Construcción de Ciudadanía, propuesta del Ministerio de Educación Nacional y el Fondo de Población de las Naciones Unidad. Desde estas estrategias se viene trabajando el tema con jóvenes estudiantes y padres de familia de todos los planteles educativos de la ciudad, con el fin de fortalecer el sector pedagógico en el desarrollo de proyectos formativos en relación con este tema.
Pero aún así, el número de niñas estudiantes embarazadas sigue aumentando, incluso Marcela, al igual que las niñas de este sector no sabía cómo manejar su sexualidad, ni conocen de estos proyectos formativos en salud sexual y reproductiva.
Además de lo anterior, las adolecentes del Asentamiento Villa Colombia que no están inscritas a centros educativos, no son beneficiarias de estos programas. Sin embargo Profamilia, entidad privada sin ánimo de lucro especializada en salud sexual y reproductiva, que ofrece servicios médicos, educación, información y venta de productos, desde el área Social lleva estos servicios a la población más vulnerable y marginada haciendo presencia en estas zonas. La presidenta de la junta del Asentamiento, Fernanda Cárdenas, indica que en algunas ocasiones esta entidad realizó campañas, pero que la participación de las niñas es poca.
Para el Centro de Jóvenes de Profamilia, esa ha sido la gran barrera en Villa Colombia, pues el interés de estos jóvenes en cuanto su salud sexual reproductiva es casi nulo, aunque aseguran que las campañas en los colegios de la Comuna Nueve han tenido gran acogida. Desean iniciar con las campañas en el asentamiento, pero piden la unión de los líderes del sector para poder llegar a esta comunidad juvenil. En este año no han iniciado las campañas, primero porque son financiadas por entes privados, y segundo porque no han tenido ninguna solicitud por parte de la comunidad.


Miedos y soluciones

Por otro lado, Marcela expresa al grupo de Periodismo Cívico LA NACIÓN-Usco que a muchas jóvenes no se les facilita planificar, no saben del tema, les da miedo preguntar, no tienen a quien hacerlo, “Profamilia sí hace charlas, pero uno no va porque le da pena, la mamás no nos hablan de eso y pues a esa edad no sabemos nada de ese tema”.
Esta madre adolecente agrega que las inyecciones y pastas para planificar, además de ser costosas, por esta zona es difícil encontrarlas en droguerías.  Sin embargo, ahora a partir de la campaña de la Secretaría de Salud de promover el Implante Subdérmico, método anticonceptivo de largo plazo, que puede durar hasta 5 años, y  donde  a la mujer le implantan dos cápsulas con hormonas debajo de la piel del antebrazo. Su función es impedir la ovulación y alterar el moco cervical, para que no pasen los espermatozoides y no se produzca fecundación.
Estudio internacionales indican que en el embarazo precoz ejercen mucha influencia los niveles de pobreza, de instrucción en salud sexual y reproductiva, la falta de información, de orientaciones adecuadas y el ambiente familiar y señala que “ccuanto más pobre sea un hogar, tanto mayor es el riesgo de embarazos tempranos y la mortalidad derivada de la maternidad”.

Historia de vida

Hoy Marcela tiene 16 años, su cuerpo se nota proporcionado, pesa cerca 55 kilos, 1.55 de estatura, contextura gruesa, y sin mirarnos a la cara, sentada sobre el andén, con su rostro rectangular observando el dedo índice de su mano izquierda se mueve en el suelo de un lado a otro, agarrando a su bebé con la otra mano y con fuerza, dice con voz tímida: “… vivo por acá desde que nació esta invasión, mi bebé en marzo cumplió 2 añitos…”.
Recuerda que llegó a Villa Magdalena cuando sus padres se enteraron de la invasión. Tomaron su pedazo de tierra y armaron su propio ‘ranchito’,  pequeño, de 12 x 6 metros, parte de la sala tiene piso de color amarillo, mientras que el de la cocina, los dos cuartos y el patio es en tierra. Cuatro sillas de mimbres se ubican en la sala con una mesa al lado que sostiene el televisor y una grabadora. Una teja de Eternit separaba la sala de la cocina, en la que se ubican dos mesas, una sostiene seis platos, un cucharero, ollas y demás enseres, la otra soporta una estufa de dos puestos.
La puerta de su casa hay que hacerle fuerza para abrirla, y es lo único que está hecho de material, sólo que en vez de chapa tiene un roto por donde pasa la cadena que une la puerta con la tableta de la fachada, que da seguridad a la ‘vivienda’. En ese refugio vive con sus padres y su bebé, su hermano terminó el colegio y ya no los acompaña, está prestando el servicio militar, un joven de 19 años muy juicioso, según ella.
Y por ese estilo son la mayoría de las casas de este Asentamiento en donde los lujos no se notan, son muy humildes pero acogedoras. En el aire se respira humedad, donde el imperante calor de Neiva casi no se siente.
En este ambiente, el aumento de la natalidad es notorio,  el número de niñas -que antes de cumplir las etapas de su cuerpo-, dan a luz  una  nueva vida, se evidencia en cada esquina de Villa Colombia.

Posibles salidas

Un panorama alentador y que da luz a la solución a este problema en esta zona, es la empresa que apenas inicia en la Comuna Nueve llamada ‘Sporhuila’, dedicada a la confección de ropa, y que ya ganó un concurso organizado por la Alcaldía: ‘empréndete comunal’. Fernanda Cárdenas, actual presidenta de la Junta de Villa Colombia, hace parte de esta organización y manifiesta que “hay muchas madres en el Asentamiento que saben el arte de modistería, pero no tienen la maquinaria ni el plante para empezar a trabajar”.
Doña Fernanda hace un llamado al programa de la Alcaldía y Acción Social, para que faciliten la capacitación a madres titulares de Familias en Acción, -por lo menos una por barrio- en este tema y éstas a su vez lo hagan con las demás. Solicita el apoyo a esta empresa, pues ve en esta oportunidad de empleo una salida y un futuro diferente al de madres jóvenes, para las niñas de Villa Colombia.

Cómo nace Villa Colombia

Villa Colombia se creó hace 11 años. En 1999 vecinos de la misma Comuna Nueva de Neiva, por falta de empleo y vivienda digna decidieron invadir este terreno y armar su propio ‘ranchito’.

La juventud de este sector requiere de acciones efectivas para mejora su presente y futuro.

La juventud de este sector requiere de acciones efectivas para mejora su presente y futuro.

Sus primeros habitantes recuerdan que todo era un lote lleno de piedras y árboles, “la noche que llegamos fue muy duro porque esto no era plano, sólo en la parte de abajo lo era, entonces tumbamos árboles y quitamos las piedras grandotas, nos tocó rellenar hasta 2 y 3 metros los lotes”, expresa Fernanda Cárdenas, fundadora y actual presidenta de la juta del Asentamiento.
El que llegaba iba encerrando su pedazo con piedras o cinta, en ese momento no tuvieron en cuenta las calles y carreras, por lo que van a dar inicio de la mano con Planeación Municipal la legalización urbanística, que definirá las calles, carreras, zonas verdes y de recreación, diferente  a la legalización del barrio, que es la escrituración de los predios. Con respecto a este aspecto, Planeación ya ha realizado los estudios necesarios y la mitad de Villa Colombia queda y 254 las familias deben ser reubicadas.
En el inicio se abastecían del agua del río Magdalena, para la luz pegaron cables de los postes de barrios vecinos y en el 2002 la presidenta del momento, Rosa Elena Cruz, reunió a la comunidad e hicieron un acuerdo con La Electrificadora. Luego, Las EPN les colocó un contador comunitario, donde pagaban 1.000 pesos mensuales. Hoy cada uno tiene contador propio.
Este asentamiento tiene estrato social uno, y las familias encuentran sus ingresos económicos en ‘el rebusque’, el comercio informal, y muy pocos tienen empleos fijos. Los vecinos de los barrios aledaños sienten cierta desconfianza a esta zona, ya que Villa Colombia, a pesar de tener gran parte de personas trabajadoras y sobre todo luchadoras, entre algunos jóvenes `reina’ el vandalismo y el pandillismo, lo que causa incertidumbre.
Este sector urge de una verdadera inversión social por parte de la Administración Municipal. Requiere el servicio de Alcantarillado, pues su ausencia genera graves problemas de sanidad a sus habitantes. La pavimentación de sus vías es otra prioridad junto a la legalización del barrio. Solicitan el apoyo con estrategias realmente eficaces que disminuyan los problemas de sus niñas y jóvenes. Y esperan que cuando empiecen a sonar las tamboras del Sanjuanero Huilense a sus niñas no les ocurra lo que le sucedió a la joven Marcela.



Los comentarios han sido deshabilitados.