Menos Farc, pero sigue conflicto
Mayo 30, 2010 a las 12:31 am
BOGOTA (AFP)
El presidente Álvaro Uribe ha logrado en ocho años de gobierno alejar a la guerrilla de las principales ciudades colombianas, una política de “seguridad democrática” que aprueba la mayoría, aunque el país siga siendo uno de los más violentos del mundo.
El gran logro alcanzado en el gobierno de Uribe, señala un estratega de inteligencia militar consultado por AFP, fue retomar “el control territorial, planteado como eje de gravedad de la política”.
“Si bien persiste la confrontación en diversos sectores de la geografía nacional, no es menos cierto que los grupos armados ilegales fueron obligados a replegarse a las zonas fronterizas y selváticas”, añadió esta fuente.
En los dos periodos sucesivos de gobierno de Uribe, las fuerzas de seguridad pasaron de 220.000 a 425.000 hombres y el presupuesto de gastos militares aumentó desde 3% del Producto Interno Bruto a 4,1%, según cifras oficiales.
Mientras, las Farc vieron mermar sus combatientes, que pasaron de unas 17.000 personas en 2002 a entre 7.500 y 10.000 actualmente, según las estimaciones.
Los más duros golpes a las Farc le fueron propinados cuando Juan Manuel Santos, actual candidato presidencial del oficialismo, era ministro de la Defensa.
En marzo de 2008, en un controvertido bombardeo de un campamento en Ecuador, fue dado de baja el número dos de la guerrilla, Raúl Reyes. Pocos meses después, el 2 de julio de 2008, en la Operación Jaque, el Ejército rescató a 15 de los más valiosos rehenes de las Farc, entre ellos tres estadounidenses y la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt, secuestrada en 2002, poco antes de que Uribe ganara los comicios.
Sin embargo, a pocos días de la primera vuelta de la elección presidencial, el conflicto sigue vivo.
Acciones de las Farc
Según la Corporación Nuevo Arco Iris, que dispone de un observatorio del conflicto armado, 54 militares han sido muertos o heridos en enfrentamientos en Chocó y Caquetá desde mediados de mayo, una cifra que no ha confirmado el ministerio de Defensa. Desde fines de 2008, la guerrilla replanteó su estrategia y ha retomado el accionar de sus inicios con pocas confrontaciones directas y privilegiando el uso de armas como las minas antipersonas.
De acuerdo con Nuevo Arco Iris, las acciones armadas de las Farc han seguido en aumento en 2010, con 778 acciones desde principios de año hasta mediados de mayo, frente a 518 en el mismo periodo de 2009. El ministerio de Defensa no ha comunicado sus cifras.
Las llamadas “bandas criminales emergentes”, compuestas en gran parte por ex paramilitares desmovilizados a partir del 2005 y dedicadas al narcotráfico, también han aumentado su actividad, según defensores de derechos humanos.
En el sur y suroeste del país “el conflicto se ha incrementado”, afirma el representante de una organización internacional de asistencia a víctimas, que prefiere guardar el anonimato.
“La situación es cada día más grave: hay desplazamientos forzados, amenazas, asesinatos por parte de grupos armados ilegales (tanto las Farc como ex paramilitares) que no sólo luchan por el control de territorios sino de la población”, dijo.
“El fuego viene de todas partes y la población civil está en el medio”, añadió.
En las ciudades también ha crecido el sentimiento de inseguridad generado por la delincuencia común. Según el Instituto de medicina legal, los homicidios (17.717 en 2009) aumentaron 16% respecto a 2008, estableciéndose en una tasa de 40 por cada 100.000 habitantes.




