Empresa de taxis estafó a incautos neivanos
Julio 12, 2010 a las 11:36 pm
LA NACIÓN, NEIVA
Francisco Argüello
Una reconocida empresa de taxis terminó convertida en un ‘estafadero’. La representante Legal se marchó, cerró las puertas del negocio, está embargada y decenas de clientes perdieron en suma unos 300 millones de pesos.
Lo que se pensaba era una reconocida y sólida empresa neivana terminó siendo un ‘estafadero’ del que resultaron víctimas decenas de incautos en el Huila.
El negocio se llamaba New Line Multimarcas y Turismo Empresa Unipersonal y funcionó sobre la Avenida 26 de Neiva, diagonal al Comité de Cafeteros.
En realidad el establecimiento abierto el 25 de septiembre de 2006 buscaba administrar algunos taxis de Neiva, que decenas de pudientes económicamente tramitaran la compra de sus carros a través del negocio, solicitaran sus cupos, documentos de movilización y hasta dejaran a cargo de New Line la administración.
Sin embargo, terminó siendo un fiasco porque la empresa cerró sus puertas, resultó embargada y la gerente y representante legal, Adriana Teodora Polo Cruz, no aparece.
Las víctimas.
Francy Charry fue la primera víctima. Su sueño: comprar un taxi. New Line, la mejor opción financiera por lo económico que resultaba obtener el vehículo.
“Nos ofrecían el taxi, cupo y matrícula. Teníamos que darle 15 millones de pesos de cuota inicial y la cancelamos el 12 de marzo”, cuenta la víctima, quien cede a LA NACIÓN los documentos con errores de digitación que así lo comprueban.
La empresa prometía tramitar un crédito por los 10 millones que faltaban para completar el valor del carro. El Banco Caja Social y Mundo Mujer le prestaron el dinero.
“Le llevamos los 25 millones. Ella se comprometió que a finales de abril de 2010 nos entregaba el taxi. Íbamos y nos decía que se le había presentando inconvenientes en la aduana, que una cosa, otra, y no solucionaba nada”, insiste.
La solución para la representante legal de la empresa fue expedir una carta el 11 de junio de 2010 donde prometía entregar el taxi de placas VZH993 cinco días después. “De lo contrario a partir de la fecha le cancelaremos un lucro cesante por valor de 40.000 pesos diarios”, prometía en el documento.
Sin embargo, ni los 40.000 diarios, ni el carro nuevo y menos los 25 millones de pesos volvieron a las manos de Francy, quien tramitó el crédito con el nombre de Araminta Vargas, su suegra.
“Ella prometió entregarnos el dinero, pero pasó San Pedro y nada”. Lo grave estaba por venir: el martes 30 de junio New Line ya no funcionaba. Las puertas estaban cerradas, adentro no estaban los carros, nadie respondía y del establecimiento comercial sólo quedaba el letrero, diez sillas plásticas y un ventilador.
En la entrada gran cantidad de inversionistas que habían depositado millonarios recursos para comprar su carro, tramitar sus licencias y obtener el cupo para trabajar en Neiva, empezaron a alarmarse.
Lo primero que hicieron fue llamar a los teléfonos fijos y celular que aparecían en el aviso y nadie contestaba. Mientras que la página www.newline.com que aparecía en la valla publicitaria no servía.
Angustia
“Llamamos a la empresa de Radio Taxis que tiene el mismo nombre y una chica nos dijo que no podía dar información de ella, solo que le dejáramos nuestro correo electrónico que ella se comunicaría. A la fecha no lo ha hecho”.
Ramiro Polo, padre de la representante legal, contestó su celular y habló con algunos de los afectados. El hombre, dicen las víctimas, reconoció “que su hija se había gastado el dinero, estaba en Bogotá tratando de recuperar la plata. Aclaró que ella no es ninguna delincuente, que le tuviéramos paciencia”, comenta Francy. Cuando LA NACIÓN intentó comunicarse con Ramiro, el teléfono estaba apagado.
“Esto es una estafa, no hay duda; hay personas afectadas, hay personas de 10, 15, 25 millones. El celador del conjunto residencial enseguida de la empresa decía que habían personas que perdieron hasta 60 millones de pesos”, narra Francy.
Embargada
New Line está embargada; al menos el ciento por ciento de las cuotas (propiedades), que posee Adriana Teodora Polo Cruz, representante legal, según oficio 0000352 del Juzgado 10 Civil Municipal de Neiva del 9 de marzo de 2010.
Lo anterior aparece consignado en el registro mercantil de la Cámara de Comercio de Neiva (matrícula 00165116), de New Line Multimarcas y Turismo Empresa Unipersonal que fue inscrita con un capital de 80 millones de pesos.
Nuevos casos
Efrén Chilito Majé apartó un carro por 12 millones de pesos. Como no salió el crédito, pidió la devolución del dinero el 24 de marzo de 2010. New Line optó por no pagarle y pedirle prorrogas que se vencieron reiteradamente hasta entregarle un cheque que terminó siendo ‘chimbo’.
“La hemos ubicado en la casa donde los papás y nadie da razón de ella. En la empresa, hasta cuando estaba abierta, decían que andaba viajando. El negocio lo cerraron hace como 15 días”.
Entre tanto, Esmir Puentes Melo, perdió 20 millones de pesos. La mujer compró su carro en Bogotá y buscaba los trámites para el cupo, licencias y demás permisos para movilizarse.
“Le consigné 19 millones de pesos a la empresa y hasta la fecha la señora no se ha reportado, no contesta el teléfono, quitaron las oficinas. Hace dos meses perdí su rastro. Ella (Adriana Teodora Polo Cruz), me engañó diciéndome que había mandado los papeles a Tránsito Municipal y lo del cupo, pero mentiras porque no han entregado la plata. Decían que los papeles y la tarjeta de propiedad se habían extraviado, busqué guías de Servientrega y era mentira. Cuando llegué a Neiva el carro estaba parado, sin placas, ni nada”, dice Esmir, quien además le pagó a New Line un millón de pesos por los tapetes, forros y radioteléfono. Ese dinero también se perdió.
“Me estafaron, no veo otro nombre a lo sucedido, no aparece, la empresa está cerrada y el papá nos dice que la gerente se gastó la plata y que está en Bogotá buscando el dinero para responderle a la gente”, informa Puentes Melo, quien la última vez que visitó la oficina presenció a seis personas que cobraban dineros por cupo de taxi, créditos de carros, entre otros. Todos se declararon estafados.
Al cierre de la presente edición fue imposible contactar a la Gerente, quien seguramente responderá desde la distancia, concluyen los afectados.
Una empleada de Taxis Libres, empresa radio-operadora aliada en su momento de New Line, dijo que no tiene nada que ver con la empresa cerrada y que solo le prestó los servicios de radio-operador a los taxis que allí se compraban.
La empresa que durante cuatro años vendió taxis, tramitó licencias, cupos y administró vehículos cerró las puertas sorpresivamente.
Esto quedó de New Line. Nadie responde, muchos clientes perdieron hasta 60 millones de pesos.
Las víctimas no dudaron en mostrar sus cuentas de pago con New Line.
Francy Charry, una de las víctimas
Adriana Teodora Polo Cruz, gerente, quien anda huyendo, según las víctimas.






