La estafa con taxis llegó a la Fiscalía
Julio 13, 2010 a las 11:40 pm
LA NACIÓN, NEIVA
Francisco Argüello
La estafa que la empresa New Live protagonizó con decenas de incautos neivanos está en poder de la Fiscalía y la Policía. Al menos siete personas han denunciado y más de 15 esperan acercarse a las autoridades. LA NACIÓN habló con el padre de la gerente que huye con el dinero, y reconstruye dos nuevas y tristes historias
La Fiscalía Novena Local de Neiva se encargará de llevar la investigación de los incautos neivanos estafados por la empresa New Live, ubicada sobre la Avenida 26 diagonal al Comité de Cafeteros y que engañó a decenas de víctimas.
El negocio, que prometía vender taxis, tramitar licencias, cupos y hasta administrar los carros, cerró las puertas la última semana de junio y la gerente Adriana Teodora Polo Cruz anda desaparecida con más de 300 millones de pesos en su bolsillo.
Hasta el momento siete personas oficialmente han colocado la denuncia ante la Unidad de Reacción Inmediata -URI- de la Fiscalía. Sin embargo, se anuncia que en el transcurso de la semana podrían incrementarse porque muchas víctimas viven fuera de Neiva y aún no se han enterado.
De la gerente de New Live no se sabe nada, sólo que huye en Bogotá. Sin embargo, hay quienes aseguran haberla visto por Neiva con un cabello distinto y ropaje extraño para cambiar su apariencia.
Orlando Polo, su padre, habló con LA NACIÓN. Desconcertado con el comportamiento de su hija dijo que la última vez que habló con Adriana fue hace una semana, que lo llama de un teléfono público y que desconoce su número de celular.
Sin embargo, explicó por qué la gerente de New Live tuvo que cerrar el establecimiento comercial. “El local es de la mamá y todo el mes de junio no se pudo trabajar, no llegó nada de trabajo porque estuvo pesado, entonces su mamá le pidió el local comercial y le tocó desocuparlo porque no rentaba”, explicó el padre, quien trabajó en la empresa como mensajero.
El hombre aclara que su hija no es delincuente. Sin embargo, está molesto por lo acontecido. “No sé dónde está, creo que anda en Bogotá haciendo unas vueltas, tiene un problema con la devolución de unos dineros y está gestionando la venta de un negocio para hacer las devoluciones”.
Y recalca “que de ninguna manera creo que esté volada con el dinero de los clientes. Yo he hablado con varias personas. No tengo conocimiento de los negocios, en ningún momento le he dicho que ella se voló con el dinero”.
De lo que sí está seguro el padre es que junto a su esposa están disgustados por el actuar de su hija. “Estamos molestos porque se fue y nos dejó a nosotros con esos dolores de cabeza. Yo tengo un problema y es que mi mujer es discapacitada, prácticamente inválida, y fuera de eso me ‘retacan’ a mí; estoy contra la espada y la pared. Esto es terrible que un hijo le salga a uno con una negociación de éstas y uno no está enseñado a esas cosas; yo vengo de familia campesina humilde. Después que los hijos aprenden a caminar se le salen de las manos a uno”.
Nuevos casos
Mientras tanto, los casos abundan. El de Duver Fabián Londoño, neivano de 27 años, es uno de los más tristes. Hasta hace tres años fue militar. Perteneció al Batallón Los Panches que opera en el Caquetá, hasta que una mina antipersona destrozó parte de su pierna, que tuvo que ser reconstruida.
El Ejército lo dio de baja y lo indemnizó con diez millones de pesos. New Live era el negocio perfecto porque su sueño era comprar un taxi. Lo que no imaginaba era que la empresa cerrara sus puertas y la dueña huyera con el dinero de su indemnización.
“Perdí diez millones de pesos, la gerente me ofreció un taxi, cupo, trámites. Eso valía 53 millones de pesos. Ella me llamó un día y me dijo que si quería entrar a una promoción donde me rebajaban cuatro millones de pesos debía adelantar diez millones; yo no lo pensé y le llevé la plata. Eso se perdió”, dice desconsolado Duver Fabián, quien lo alcanzó a llamar Fenalco, Banco Caja Social y otras entidades financieras que prometían hacerle un crédito tras la solicitud de New Live.
“Voy a demandar hoy, ella tiene un proceso y en la URI me dijeron que me tocaba demandar por escrito en otro lado. Fui herido en combate, con ganas de producir mi dinero de indemnización, mire lo que me pasó. Estoy muy preocupado, ya no tengo nada, muy duro, se me acabaron los sueños de mi taxi. Ya qué”, expresa con tristeza.
Millonaria pérdida
Juan Pablo Santofimio perdió 42 millones de pesos. El neivano llevaba dos años ahorrando y trabajando en una empresa de recargas de tintas para obtener su taxi y lo perdió todo.
“Primero consigné 26 millones de pesos, luego me dijo que el crédito con Fenalco no había salido, que le consiguiera otros 16 millones para solo endeudarme con siete millones. Y eso hice. Ella mostraba un solo carro y le decía a todo mundo que era suyo, hacía subir a la gente”, explica Juan Pablo, con rostro de nostalgia. Sin embargo, cerró las puertas y perdí todo…”.
“Quiero mirar en Bogotá qué convenio tenía Kiaplaza, empresa de carros, con New Live, porque le estaban facturando carros sin haberlos cancelado. Tengo la factura, aparece la placa, chasís, número de motor… No sé qué tipo de convenios manejan”, insiste.
Santofimio fue el primero en colocar el caso en conocimiento de la Fiscalía 15 Local del Servicio de Atención al Usuario (SAU), que citó obligatoriamente para el miércoles 21 de julio de 2010 a la mujer a una audiencia de conciliación. El problema es que Adriana Teodora Polo, no aparece.
Varios curiosos se acercan a mirar lo que quedó de la empresa comercializadora de taxis que cerró sus puertas y su dueña terminó estafando.
Juan Pablo Santofimio perdió 42 millones de pesos. Su rostro es de desconsuelo.
Esta es una consignación que Juan Pablo Santofimio hizo a la empresa por 26 millones de pesos.







