La libertad escribe nuestra literatura

Julio 17, 2010 a las 11:03 pm

Miguel de León.
Especial LA NACION

El desarrollo de la literatura encuentra sus motivos en los movimientos de independencia. De esta manera, José María Vergara y Vergara afirma que “La musa política era el único numen que los inspiraba”.

LibertadorColombia fue uno de los últimos países donde llegó la imprenta. Se cree que las primeras arribaron a Bogotá por el año de 1736 y no se publicaron sino novenas y luego biografías de santos. Con la  Independencia se vio la necesidad de traducir novelistas franceses como Emilio Zola o Eugene Sue, que influyeron sobre el pensamiento del siglo XIX y sobre la narrativa en general. Esto da origen a una narrativa de corte costumbrista, para reafirmar una identidad incipiente. Los escritores comenzaron a plasmar en sus obras la geografía, la cotidianidad, la manera de vestir de los habitantes y su lengua, entre otras características.
Se destacan en este proceso José María Vergara y Vergara, quien junto con Ricardo Silva (padre de José Asunción) y José Eugenio Díaz entre otros, fundaron el periódico El Mosaico, en el que se publicaban noveles por entrega.
En el Huila, cabe destacarse la importancia que tuvo Timaná en sus años iniciales como centro de los españoles refugiados ante la presión guerrera de Pijaos, Paeces y Andakí: a ella acudieron los fundadores de Neiva con don Juan de Cabrera a la cabeza, los fundadores de San Juan Nepomuceno de Neiva, los de San Sebastián de La Plata y los de San Vicente de Páez. En el año de 1612, se inicia la evangelización del Huila por parte de los padres Jesuitas. Justamente, allí desarrolla su labor el primer cronista de estas tierras, el padre Alfonso Garzón Tahuste. “Son pocas las páginas publicadas, pero dan buena cuenta del estilo, bastante sencillo y hasta ingenuo, y por contexto, escaso de adorno literario…” (Joaquín García Borrero, Neiva en el siglo XVII). Más adelante encontramos al gobernador de las Provincias de Neiva y La Plata, don Francisco Álvarez de Velasco y Zorrilla.
Considerado como “el autor del primer poemario huilense, donde hace una habilidosa mezcla de términos americanistas que indican la influencia, el aporte a la metrópolis y la reciprocidad que se da en la evolución de una lengua alimentada por nuevas palabras”. (Félix Ramiro Lozada, Literatura Huilense). Su obra Rhythmica Sacra, Moral y Laudatoria, publicada en 1703. Igualmente, en Timaná, Sor Petronila Cuellar, escribe su Opúsculo llamado Riego espiritual para Nuevas Plantas en 1805. Con ellos podemos hablar de un origen de la literatura huilense. Son pequeñas obras que comienza a mirar nuestro entorno y a encontrarle un lugar en el mundo.

Poesía e independencia

bicentenario 1En los sucesos del 20 de julio de 1810 aparece muy activo un huilense, que posteriormente regresa en compañía de Antonio Nariño en la Campaña del Sur. Nació Miguel José Montalvo el 27 de abril de 1782, en la parroquia de San Antonio de Honda  (Gigante). Murió fusilado junto al sabio Francisco José de Caldas. Abogado del Colegio Mayor del Rosario, profesión que ejerció durante algunos años en Santa Fe de Bogotá. Alguien decía que “dejaba el papel sellado para servir a las musas”, pues era poeta e improvisador, incluso, tenía nexos de familia con el célebre poeta español Tomás de Iriarte. Formó parte activa en los movimientos literarios de la época. En este año de 1811 escribió una fábula. De esta poesía, a la vez que sátira política, tomamos los siguientes y casi desconocidos versos:

Fábula

Allá en los tiempos antiguos
Cuando los hombres pensaban,
Cuando venganzas no había,
Ni Oidor alguno fallaba:
Un político trastorno
Hubo entre los alimañas.

Erigió cada familia
Una Asamblea soberana;
Un ratón decía armisticio,
Treguas el otro gritaba,
Y las voces de anarquía
Y patriotismo zumbaban,
Toda se volvía disputas
Sin saberse en limpio nada

Sólo un joven que tenía
Entre ellos de sabio fama
(Sin duda porque la ciencia
No es sólo hija de las canas)

Políticos de estos días
Explicad bien las palabras,
Y no arruinéis la Nación
Con vuestras fanfarronadas.


Motivos de inspiración

El desarrollo de la literatura encuentra sus motivos en los movimientos de independencia. De esta manera, José María Vergara y Vergara afirma que “La musa política era el único numen que los inspiraba. Se hicieron muchísimos versos, abundando en ellos el ramo de canciones patrióticas pero todos son fríos y pobres”.
De su parte, Nicolás Bayona Posada afirma que la literatura de la independencia, es la expresión formal de “…un periodo de agitación espiritual…”  que deja de lado la influencia española, para asumir el espíritu francés y en el fragor de los acontecimientos, “Lo literario fue un medio portador de ideas revolucionarias”. Muchos próceres que regresaron del destierro en Europa para participar en la lucha emancipadora llegaron con una visión más amplia de la vida intelectual europea. Los legionarios extranjeros que se enrolaron en el ejército libertador fueron activos difusores de obras literarias «de moda» en el viejo continente. La fiebre de europeización que dominó a toda la sociedad después de la independencia, fue factor poderoso para la existencia de tertulias y salones literarios según las pautas de París o de Londres. De creer, la existencia de alguna tertulia en Neiva.

Aparece el periodismo

Por otro lado, las guerras de independencia habían desarrollado el periodismo como un instrumento al servicio de las necesidades de información, organización, propaganda y movilización de los ejércitos patriotas. Surge como resultado de la emancipación en la Nueva Granada y personajes que estuvieron en el Huila, como Nariño y Caldas fundaron periódicos en los que aparecieron “volantes políticos” y “proclamas constitucionales” de mediana altura literaria y grandeza política. Al término de la contienda los periódicos fueron herramientas del debate político y como tales estuvieron al servicio de próceres civiles y militares, caudillos y caciques regionales, ligados todos ellos por múltiples lazos de camaradería, estirpe, amistad y compadrazgo con la élite intelectual del nuevo orden. El resultado fue que los literatos pudieron entregar al público lector sus obras a través de los periódicos que dirigían y editaban por cuenta de su caudillo o de su facción.
Pienso que el Papel Periódico de la Ciudad de Santafé (1791) que tuvo ilustres invitados en sus páginas, entre los cuales destacaron el sabio gaditano José Celestino Mutis y los próceres Francisco Antonio Zea, Francisco José de Caldas y Vicente Gil de Tejada, se conoció y se leyó  en la región. Lo mismo que periódicos que iniciaron el estudio sistemático del país, como el Semanario del Nuevo Reino de Granada (1808), publicado en vísperas de la independencia, bajo la inspiración del sabio Caldas. Pero sólo hasta mediados del siglo XIX, con el impulso de Rojas Garrido nacen los primeros periódicos locales, “El Huila” y “La Luz”, dedicados a promocionar la Constitución de Rionegro, considerada como la más legitima expresión  de la civilización política.



Los comentarios han sido deshabilitados.