Educación a la palestra
Julio 22, 2010 a las 12:00 am
La educación, permanente dolor de cabeza de los países en vías de desarrollo, fue objeto de discusión en el recinto del Concejo de Neiva, donde el secretario Enrique Vargas Leiva explicó de manera amplia lo hecho por la Administración Municipal reconociendo que hay, entre otras falencias, una necesidad urgente de intervenir las plantas físicas y mejorar los ambientes escolares.
Cerca de 24.000 millones de pesos serían necesarios, para que los estudiantes que acuden a las instituciones públicas urbanas y rurales reciban clases en condiciones dignas. Al respecto, son importantes los esfuerzos hechos, en cualquier caso insuficientes, por lo que se debe apelar a fórmulas más ingeniosas para resolver no solo este aspecto, sino también, y sobre todo, lo fundamental, es decir, cobertura total con calidad.
Instalaciones óptimas son esenciales para que el alumnado no solo reciba clases, sino que pueda ser parte activa, que participe con entusiasmo. Es así como surge, entonces, la inquietud de mejorar lo existente o construir aulas nuevas, sobre todo porque son demasiadas las sedes que permanecen en un estado deplorable, incluso insalubres, como lo confirmó el mismo Secretario de Educación, quien habló de un retraso de 20 años en esta clase de obras.
Los megacolegios son una respuesta efectiva frente a la demanda; la pregunta es si habrá recursos para hacerlos, dotarlos y evitar que se echen a perder por uso indebido o abandono. Las dudas no son pocas, sin dejar de reconocer que estos se requieren particularmente en las comunas más deprimidas, donde se requiere hacer ajustes fundamentales en la forma de intervenir, más aún en educación, base de la transformación que se reclama.
Por ello, la iniciativa del concejal Andrés Mauricio Muñoz, de citar a este debate, fue bien vista por los asistentes, entre quienes se contaban algunos profesores y representantes de la Asociación de Institutores Huilenses. Fueron pocos, como también pocos los concejales que resistieron el prolongado debate; pero eso no le resta interés a las ideas que se ventilaron, todas de la mayor importancia.
Entre otras cosas, el concejal Jesús Garzón reclamó la presentación del Plan Decenal de Educación; es decir, la brújula que debe guiar las acciones futuras. Por su parte, Amín Ortiz reclamó mayor atención al campo, que está lejos de recibir lo mínimo necesario en educación; por si fuera poco, no suele contar con toda la planta de profesores oportunamente.
En general, la relación costo-beneficio no se refleja como se desea, y eso es algo común en todo el país. Aún así, el mal de muchos no puede servir de consuelo; por ello, como lo dijo Muñoz, “se tiene que caer el mito de que la educación es un problema del orden nacional; también es un problema del orden territorial y se tiene que asumir”.




