Germán Palomo García – El fin de un estigma
Julio 28, 2010 a las 12:00 am
Desde el lunes pasado arrancó el campeonato suramericano de baloncesto en su versión número 44, aquí en Neiva, tras 25 años de estar Colombia buscando la sede de esta competencia del sur del continente, lo cual le da al Huila un doble triunfo por fuera de lo deportivo: Superar el estigma de ser una zona de conflicto imposible de considerar como sede de eventos siquiera nacionales y demostrar que podemos organizar competencias o certámenes de diferente naturaleza con eficiencia y eficacia. En el primer caso, quizás lo más valioso, el Huila dejó de recibir en los primeros años posteriores a la toma del edificio Torres de Miraflores (2001-2006) altos funcionarios oficiales que se negaban visitar al departamento por razones de orden público. Desde el punto de vista turístico, las visitas al Parque Arqueológico de San Agustín se redujeron drásticamente particularmente de turistas extranjeros. A pesar de esto, en el mismo año del insuceso del edificio Torres de Miraflores la Cámara de Comercio de Neiva realizó la Asamblea de Confecámaras, a pesar de que muchos delegados cancelaron sus reservas. Luego, a comienzos del 2004, un nuevo secuestro espectacular en otro edificio revivió el fantasma de la guerra y Neiva terminó por soportar el estigma de ser un lugar imposible de visitar y no recomendable, en términos más diplomáticos. Pacientemente, los gremios y el gobierno comenzaron a “Vender Huila”, una estrategia para luchar contra esa mala fama pero la realidad volvía a golpear el departamento con el asesinato de los concejales de Rivera. Pero ni el gobierno ni los gremios desistieron del propósito de superar esa marca, esa odiosa señal y en los últimos dos años hemos visto como gracias al deporte (natación con aletas primero y ahora el baloncesto) y, por supuesto, a la seguridad democrática, podemos afirmar que el baloncesto ratifica el fin del estigma.
Finalmente, haber realizado exitosamente estos eventos también demuestra que ya estamos obteniendo un buen nivel de gestión deportiva y de presentación de proyectos ofreciendo a Neiva y al departamento como sedes internacionales. También, ampliando el comentario, que los huilenses estamos aprendiendo a mirar más allá de nuestras fronteras locales y regionales y estamos perdiendo el miedo de competir por eventos multinacionales. La globalización, precisamente, sirve para acercar el mundo y demostrarnos que somos apenas una parte del globo, que no estamos solos y que, contrario a lo distante que veíamos las cosas hace dos décadas, hoy podemos mostrar un Huila decidido a entender la realidad de hoy que ofrece oportunidades si las queremos ver, como ahora.




