Heriberto Carrera Valencia – Exigimos protección ciudadana
Julio 28, 2010 a las 12:00 am
De manera arbitraria, a algunos vendedores ambulantes les ha dado por polucionar auditivamente a los habitantes de Neiva, que por razón de su trabajo o de su residencia, ocupan apartamentos y oficinas adyacentes al Parque de Santander. Un caso particular es el que se da con dos o tres vendedores de loterías, quienes diariamente levantan una caseta al frente de la Asamblea y a través de equipos de sonido al máximo volumen, gritan la venta de los billetes y fracciones de la Lotería del Huila y las de otros departamentos. Personalmente, varios de los vecinos afectados con estas conductas en las diferentes actividades laborales y domiciliarias les han solicitado que los respeten y le bajen al estridente volumen para no ser denunciados ante las autoridades de policía, pero de nada ha valido la amable sugerencia.
Igualmente, en la esquina de la calle octava con la carrera cuarta, adyacente a la Plaza de Banderas, cerca del semáforo, se estacionan dos camionetas, una cargada de camisetas y la otra de correas y billeteras, que mal parqueadas a cada lado de la calzada son causantes de gran congestión vehicular, a más de polucionar el ambiente con los altoparlantes para la propaganda.
En otras horas, indisciplinados choferes estacionan frente a Drogas La Rebaja, Panadería Santander y a la entrada al Pasaje Camacho, trancando el flujo automotor en todo el sector de la carrera cuarta, puesto que mal estacionados, ocupan dos carriles de la misma vía, sin que autoridad alguna les llame la atención a estos violadores de las normas de tránsito.
Es casi imposible creer que diariamente, en tan corto trecho y en pleno corazón de Neiva, se presenten estas violaciones a la normas del Código Nacional de Tránsito Terrestre y a los reglamentos de policía y convivencia social. En este artículo estamos recogiendo el clamor de gran parte de la ciudadanía que diariamente frecuenta por este sector, en donde además de la perturbación de su tranquilidad o de su libre locomoción, ve su integridad física en peligro y, quienes viven o laboran en el sector, se ven afectados en su salud auditiva y en la serenidad para realizar sus tareas.
No se debe olvidar que las autoridades de la República están instituidas para proteger a todas las personas residentes en Colombia, en su vida, honra, bienes, creencias y demás derechos y libertades, y para asegurar el cumplimiento de los deberes sociales del Estado y de los particulares. Esto no es simple retórica.




