La “partícula de Dios” está cerca
Julio 28, 2010 a las 12:02 am
LA NACIÓN, AFP
Los investigadores del proyecto del Gran Colisionador de Hadrones (LHC, por su sigla en inglés), ubicado cerca de Ginebra, dijeron que en apenas tres meses de experimentos ya habían detectado todas las partículas en el corazón de nuestra comprensión actual de la física, el Modelo Estándar.
Rolf Heuer, director general del Centro Europeo para la Investigación Nuclear (Cern) que dirige el LHC, dijo a la Conferencia Internacional de Física de Alta Energía en París que los experimentos progresaban más rápido de lo esperado y estaban entrando en una etapa de la que emergería una “nueva física”. Esto podría incluir la largamente esperada prueba de la existencia del bosón de Higgs y el detectar materia oscura, que se cree que compone alrededor de un cuarto del universo junto a un 5 por ciento observable y un 70 por ciento que consiste de energía oscura invisible. Se cree que esta “partícula de Dios” fue crucial para formar el cosmos después del Big Bang.
Resultados
El LHC, por sus siglas en inglés, es un túnel oval de 27 kilómetros que crea pequeños Big Bangs al hacer chocar partículas. Actualmente está provocando colisiones de partículas a alrededor de la mitad de su nivel de energía máximo, 7 teraelectronvoltios (TeV).
El LHC sólo ha acumulado un “número de colisiones muy bajo” en comparación con su rival estadounidense, el Tevatrón del Fermilab, en Chicago, “pero está en un área de energía mucho más grande”, “completamente inexplorada”, afirmó Wormser, director del Laboratorio del Acelerador Lineal de Orsay.
Escalas
A partir de 2013, el LHC debería alcanzar su “máximo rendimiento”, con una energía de 14 TeV, el doble que en la fase actual.
A la escala de nuestro mundo cotidiano, 7 TeV o 14 TeV es la energía cinética de 7 ó 14 mosquitos volando. Pero es enorme cuando se trata de protones. Durante el choque, la energía se concentra en un área un billón de veces más pequeña que un mosquito.
Por ahora, en el LHC, aún no ha llegado el tiempo de los descubrimientos. Frente a un nuevo instrumento “lo primero que hacemos es excluir las cosas que no vemos”, matizó Wormser.
Progresar es en particular delimitar con más precisión, como acaba de hacerlo el LHC, la ventana de energía en la que podemos pretender detectar una partícula “exótica” como el “quark excitado”.
Con seis quarks conocidos, una especie de piezas Lego, “se puede fabricar un montón de partículas (protones, neutrones, hadrones). Los “quarks excitados” serían “objetos de la nueva física”, señaló Wormser.
Para confirmar algunas de las bases de la física actual, los físicos están a la caza del bosón de Higgs, que les daría masa a las otras partículas.
La pieza que falta
El bosón de Higgs es una partícula elemental hipotética masiva cuya existencia es predicha por el modelo estándar de la física de partículas. Desempeña un papel importante en la explicación del origen de la masa de otras partículas elementales. La existencia de esta escurridiza partícula es fundamental para que la visión del mundo de la física contemporánea sea consistente. Sin embargo, hasta ahora, nadie ha podido detectar su presencia.




