‘El Paradigma del Museo’
Agosto 7, 2010 a las 11:34 pm
Miguel de León.
Especial LA NACION
La exposición del artista Donald Gualy abre debate sobre el papel que cumple el Museo de Arte Contemporáneo del Huila.
Las bibliotecas, museos y archivos pertenecen al corazón de la vida de las sociedades y aportan placer e inspiración, valores culturales, aprendizaje, prosperidad económica y equidad social. Estas instituciones desempeñan un papel en el desarrollo y en la preservación del bienestar cultural, social, educativo y económico.
En ese sentido, las bibliotecas, archivos y museos son socios naturales en la colaboración y cooperación, en el sentido que acostumbran a servir a la misma comunidad de maneras parecidas.
Las bibliotecas, archivos y museos apoyan y aumentan oportunidades de aprendizaje para toda la vida, conservan el patrimonio de la comunidad y protegen y proporcionan acceso a la información. Pero a diferencia del pasado, donde la tendencia general era la de asumir que el usuario vendría a ellas, actualmente muchas instituciones prefieren salir a contactar y buscar otras formas para jugar un papel más relevante en la comunidad y en la vida cotidiana de los usuarios. Ahora se centran en las experiencias tanto reales como virtuales de la misma institución y también en las colecciones de la institución.
El cuidado y la organización de estas colecciones, proporcionan apoyo al aprendizaje continuo y el desarrollo de la comunidad, posibilita trabajar juntos en una variedad de iniciativas culturales y económicas, permite el acceso a la información, posibilita dirigirse a un nuevo público y mejorar los servicios centrales. Es decir, la conservación de los materiales del patrimonio de la institución es clave en el papel que juega la misma ante la comunidad. Pero en una región como la nuestra, en donde la memoria está ausente de las políticas oficiales, ¿cómo se conserva este patrimonio? Y no estamos hablando de lo más visible, es decir, de edificios y monumentos, sino de lo cotidiano, del documento, del archivo, del recuerdo creador y único, que se deposita en Bibliotecas y Museos.
Preocupaciones que rondaron todo el tiempo en la mente de un joven artista huilense Donald Gualy, quién llego a Neiva a hacer su pasantía como requisito para optar al título de Artes Visuales en la Academia Superior de Artes de Bogotá. Y comenzó y se encontró con sorpresas. Primero, la existencia de una colección grande e importante, con piezas que son patrimonio regional y la ausencia de espacios apropiados para su almacenaje. Igualmente un grupo de personas interesada en fortalecer el museo y sus proyectos. Pero el estado de la colección le interesó y sobre todo la forma de su trato por parte de personal de servicios. De ahí, surge su tesis de grado, planteada como una curaduría como apropiación autónoma, es decir, es la mirada de alguien que llega y permanece seis meses con las 365 obras y conoce la “despensa”, las tres bodegas que existen en el bloque de la Biblioteca Departamental.
Propuesta y tesis
Por eso el titulo de la curaduría, “La temática más recurrente en la bodega del arte en Neiva, El Paradigma del Museo” presentada en la sala ‘Ricardo Borrero Álvarez’ del MACH y que es en sí, un museo dentro del museo, es decir la dinámica autocritica de una institución que por su característica debe ser abierta a la comunidad y posibilitar el ejercicio que realiza la exposición. Lógicamente, la afirmación que ronda en la muestra es la ausencia de una política de conservación de nuestro patrimonio, no solo de Museo, sino de Bibliotecas y Archivos, política que está en construcción pero que no cuenta con voluntad política para concretarse.
Lo que el artista ha hecho es desempolvar obras de las bodegas en diferente estado de conservación y montar con ellas, historias que se dan en estos espacios. Incluso, encontró piezas robadas y algunas totalmente dañadas por la mano del hombre, pero igualmente, otras que el tiempo ha afectado ya que estaban mal enmarcadas o el papel era defectuoso.
De partida, hay dos tesis: “promover la opinión critica” ya que ella es necesaria para suplir “las necesidades de construcción de un proyecto cultural” a partir de un “intercambio objetivo”. Y eso, da paso a la segunda tesis: “la crisis del Mueso Regional”, lo cual creo que es contradictorio, por que la exposición es presentada como una búsqueda de “experiencia participativa de la comunidad” y el hecho de realizar la muestra con lo que ella implica es señal de una dinámica nueva en la región, que contrasta por ejemplo con la actitud asumida por la Academia Huilense de Historia, cuando sus referentes se dedican a insultar públicamente a quién se atreva a contradecirlos.




