Grietas no provienen de exploración sísmica
Julio 20, 2011 a las 11:30 pm
LA NACIÓN, Neiva
La multinacional Emerald Energy desmintió que la inestabilidad de suelos en varias zonas campesinas de Garzón obedezca a actividades petroleras.
La multinacional británica Emerald Energy le salió al paso a las versiones de algunos campesinos, según las cuales, los agrietamientos registrados en varias zonas rurales, corresponden a efectos de actividades de exploración petrolera.
Según Alfonso Ortiz Rodríguez, director de responsabilidad Social Corporativa, la compañía no está desarrollando actualmente proyectos de exploración sísmica. La última actividad de este tipo se realizó en el año 2006. El funcionario, en diálogo con LA NACIÓN, explicó que las versiones entregadas por campesinos de la zona carecen de total fundamento.
Además, señaló que el trabajo que adelanta con las comunidades ha permitido mejorar prácticas para prevenir, mitigar y reparar eventualidades que surgen en las operaciones de exploración y producción de crudo. Pero desmintió que estos fenómenos reportados desde hace tres décadas, estén asociados a la actividad petrolera.
“Desde el año 2009 cuando se perforó el pozo Gigante 2, la operación en sus componentes ambiental, social y técnico ha sido acompaña por las instituciones y las comunidades del área de influencia directa a través de las juntas de acción comunal, siempre cumpliendo con la normatividad legal vigente”, explicó.
Área de influencia
El área de influencia de la compañía está conformada por las veredas Medios y Miraflores. “Es importante mencionar que las veredas La Pita, La Azulito, Zuluaguita y San Gerardo hacen parte de un bloque de interés para la compañía en el mediano y largo plazo, pero al estar en una fase exploratoria, no existe a la fecha la certeza de convertirse en un área en producción en el corto plazo”, señaló Ortiz Rodríguez.
La versión fue corroborada además por el presidente de la junta comunal de Miraflores, Fabio Peña. El dirigente comunitario, quien vive desde hace 33 años en esa zona, señaló que desde entonces se han presentado estos problemas especialmente en las regiones de El Encanto, Miraflores y El Piñal.
“Los agrietamientos en la mayoría de los casos se registran por inestabilidad de los suelos, que se han agravado con la pasada temporada invernal, pero también por las fallas geológicas que se presentan desde hace muchos años.
Impactos
En su opinión, los impactos han estado relacionados con fenómenos naturales, algunos de ellos agravados por la intervención humana, el manejo inadecuado del agua y la deforestación de las cuencas. Según la CAM, otro fenómeno de alteración se relaciona con las amenazas geológicas como ocurre con el sistema de fallas Suaza – Garzón, ubicado entre el límite del valle del Magdalena y la cordillera Oriental, la falla Pital – Agrado, o el sistema de fallas Teruel – Chusma en el occidente del río
Estas condiciones geológicas son susceptibles de generar fenómenos de remoción en masa, los cuales ocurren en laderas cercanas al Magdalena como en zonas de Pitalito, Timaná, Garzón, Gigante, Aipe y otros municipios.
Los agrietamientos agravados por el crudo invierno.





