El drama real tras los polémicos $190 mil
Septiembre 25, 2011 a las 2:03 am
Los Perdomo Camacho nunca se imaginaron habitar una invasión y menos en una vivienda de madera, pero la falta de empleo y la desesperación por evitar que sus hijos aguantaran hambre los llevó a vivir prácticamente en un cambuche. LA NACIÓN revela el drama de una familia en extremas condiciones de pobreza.
LINA JOHANA MEDINA
LA NACIÓN, NEIVA
Mientras al presidente del Congreso de Colombia, senador Juan Manuel Corzo, no le alcanzan 16 millones de pesos para tanquear las dos camionetas en que diariamente se transporta, a Rómulo Perdomo Caviedes y su familia les toca subsistir con cerca de 500 mil pesos y vivir en pésimas condiciones.
No les da pena decirlo, ellos se tomaron un terreno que no les pertenece, necesitaban un lugar dónde vivir, pues si pagaban arriendo no comían, y si comían no les alcanzaba para financiar el alquiler de una vivienda. Eso cuenta Perdomo Caviedes, padre de familia residente en el barrio Limonar, sur de Neiva, junto a su esposa Luz Musmadis Camacho y sus cuatro pequeños hijos.
Su labor es vigilar todas las noches un promedio de 60 casas en el sector para ‘levantar’, como él dice, “la plata para el mercado y otros gastos”. Sin embargo, y sin lanzar juicios porque no le gusta hacerlo, a Rómulo en ocasiones no le pagan puntual y es cuando la preocupación se apodera de él y tiene que ‘estirar’ el dinero para la comida de Katherine, Vanesa, Camilo y Yulieth, sus niños.
Hace dos meses tomó la decisión, junto a otras familias de invadir unos lotes ubicados en la carrera 41 con calle 22, ¡al asentamiento aún no le tienen nombre!, pero con esfuerzo construyeron pequeñas casas de madera, encerraron los terrenos con mallas, hicieron conexiones eléctricas y hasta una entrada que les suministra agua potable.
No entienden, pero son felices
Los niños allí son felices, les gusta el terreno porque es grande, pueden montar bicicleta, jugar fútbol y correr porque hay mucha tierra y no hay riesgo de lastimarse. No saben cuánto gana su papá y menos por qué para el Presidente del Congreso $16 millones mensuales no son suficientes. A ellos sólo les interesa jugar y divertirse, indiferentes a los conflictos de los ‘grandes’.
La familia Perdomo Camacho duerme, cocina y ve televisión en la misma ‘habitación’. Fotos Sergio Reyes.
Sólo se cuestionan que antes podían dormir en habitaciones separadas, pero ahora, en la nueva ‘casa’ de madera, palos y tejas de zinc deben compartir el mismo espacio con sus tres camas, un televisor, un clóset, y hasta la estufa.
Su mami, entre tanto, les lava la ropa en un improvisado lugar donde un pequeño tanque de lata sirve para almacenar el agua y una rustica piedra para enjuagar las prendas. Desde luego la vivienda no tiene pisos, en las paredes de madera hay huecos, una seria amenaza para cuando llueva y los ladrones, pues Rómulo solo llega hasta las cinco de la mañana. Toda la noche su familia permanece sola.
Así distribuye el dinero
¿Pero le alcanza a Rómulo lo que gana para subsistir dignamente?, ¿cuánto es el total de sus gastos y qué le queda para salir a compartir con sus hijos y su señora? Para empezar en mercado de grano y galería invierte $400 mil, $1.000 entrega todos los días para el recreo en el colegio de sus tres hijos. En una pipeta de gas invierte cada treinta días $46 mil, para un total de $476 mil, eso sin contar los lapiceros, cuadernos, lápices y borradores para los niños.
Aunque viven en una invasión, tendrán que cancelar el recibo de la energía. Para la ‘construcción’ del hogar han invertido $100 mil en madera, $40 mil en dos bultos de cemento, $30 mil en palos, y “estamos bastante descuadrados económicamente”, explica el padre de familia y único ‘trabajador’ del hogar.
Este humilde, pero valiente vigilante que resguarda las casas de muchas familias en El Limonar, claro, tiene tres armas para defenderse de los amigos de lo ajeno: su bolillo o ‘bastón de mando’, su ‘peinilla’ y un celular para llamar a la Policía.
Tuvieron que invadir porque el dinero no les alcanzaba para cancelar mensualmente un arriendo.
Cuenta que no salen a pasear porque el dinero no alcanza, y pese a ello, él, Rómulo, guarda para un domingo del mes 13 mil pesos y con ello almorzar en un restaurante donde la comida sea “bien barata”.
Conflictiva metodología
Cuando a este habitante se le pregunta por la polémica nacional que enfrentó hace unos días al vicepresidente Angelino Garzón y al presidente de la República, Juan Manuel Santos, en cuanto al informe del Gobierno que estipula “no es pobre quien en una familia de cuatro personas obtenga mensualmente 190 mil pesos”, y que fue duramente cuestionado por Garzón, Perdomo Caviedes dice “ver para creer”.
Rómulo Cedeño, padre de familia
“Si eso es así, me gustaría ver que ellos viven con ese dinero, que lo experimentaran y lo demuestren con esa plata”, asevera el hombre tras recordar también la entrevista en la que el Presidente del Congreso de la República se lamentaba porque los $16 millones que obtiene cada mes no son suficientes para el combustible de los dos vehículos a su disposición. “Si a él no le alcanzan, nosotros sí le enseñamos en qué se puede gastar esa platica”, agrega.
Por ahora, a Perdomo Caviedes no le queda otra opción que continuar con su labor de vigilante para los gastos, sumado a las críticas que lo acusan a él y sus vecinos de tener en la parte de atrás de las casas galpones, cocheras y pozos sépticos. “Cosa que no es cierta, además porque en medio de la pobreza tenemos un sanitario decente que me conseguí en un gangazo”, concluye luego de murmurar en secreto con su esposa, y posteriormente ella llegar con un vaso de jugo de Fresco Royal sabor a uva para la periodista y demás visitantes.
“Pobre polémica”
Frente al interrogante de si los subsidios en Colombia para transporte, asistencia escolar, alimentación, vivienda, desempleo, combustibles y servicios públicos, entre otros, que otorga el Gobierno Nacional a las familias de escasos recursos son la solución perfecta para erradicar por fin la pobreza en este país, un economista huilense se refiere al tema desde su perspectiva regional.
De acuerdo con Germán Palomo, la pobreza en el Huila está por el 61.9 por ciento, y no se reduce sencillamente porque “el modelo económico ha fracasado y el sector productivo no ha atendido su obligación de generar empleo con salarios dignos, para que sean los mismos trabajadores los que definan su nivel de vida a partir de sus ingresos”.
Asimismo, opinó que la polémica desatada por el vicepresidente Angelino Garzón contra la metodología para medir la pobreza en Colombia es ridícula.
“Es cierto que con 190.000 pesos una persona no satisface sus necesidades básicas, por consiguiente califica como pobre. En respuesta, el mismo Gobierno explica que tal ingreso es un mero referente porque la familia recibe, con base en cuatro de sus integrantes, 760.000 pesos, un ingreso que saca a la familia del umbral de la pobreza”, explica el experto.
Más adelante cuestiona, “como se observa, se pasó del individuo a la familia, distorsionando el análisis. ¿Viveza del jefe de Planeación Nacional y clara intención de distraer el tema? En segundo lugar, el verdadero problema está en dos aspectos fundamentales: ¿Cómo sacar a la mitad de colombianos (46%) en la pobreza y casi el 20% en la indigencia?”.
Al final expresó que pocos siguen ganando mucho, y muchos siguen ganando poco.
Llamado urgente
Oscar Icopo
“Desafortunadamente la necesidad y la falta de empleo constante nos obligó a invadir estos terrenos. Yo soy conductor, pero cuando no sale trabajo me toca laborar en construcción o en lo que sea. Tengo esposa y conmigo viven los hijos de ella y mis hijos que son en total cinco, mensualmente en gastos y eso apretándonos bastante se me van 600 mil pesos que incluye comida, transporte y varios”.
José Antonio Amaya Parra
“Soy desplazado de Algeciras. Hace siete años perdí la finca y me tocó venirme para Neiva. A uno viejo no le dan trabajo en ninguna parte, vivo con mi mujer y los hijos de ella. Me inscribieron en los subsidios para los abuelos, pero no salió nada. Yo no estaría en estas sino me hubieran sacado de mi finca, actualmente con 72 años no tengo nada, perdí todo, solo quisiera que la Administración Municipal nos hiciera una visita y conociera nuestras necesidades”.
‘Pobreza es alarmante’
Frente al drama de la pobreza en el Huila, esto es lo que piensa el sociólogo de la Universidad Surcolombiana, Aldemar Macias.
¿Cuál es su concepto frente a la pobreza en el Huila?
Alarmante cuando se habla de un 60% de pobreza, es decir familias que por sus ingresos no alcanzan para cubrir la canasta familiar: alimento, salud, educación, vestido, vivienda, es decir lo elemental para una vida decente. Y de esos un 25% en extrema pobreza que son aquellos que sus ingresos no alcanzan ni para la alimentación. Más alarmante.
¿Qué piensa de la polémica de los $190 mil?
Claro que ninguna persona vive con 190 mil pesos, pero creo que hay problema de interpretación. Lo que dijeron los técnicos de Planeación es que si en promedio una familia de cuatro integrantes devengan cada uno esa cifra se alcanza un ingreso de 760 mil pesos, que según los nuevos parámetros alcanza a pasar el límite de pobreza. Ahora lo que se busca es que al menos dos miembros trabajen y logren superar esa cifra y los hijos se dediquen a estudiar y no a trabajar, de lo contrario se corta esa posibilidad.
¿Son acertados los subsidios o generan más pobreza?
Desde luego que para mitigar los problemas de ingresos deben existir subsidios como educación y salud gratuitas, restaurantes escolares, subsidios a los servicios públicos, hogares de bienestar. Deberían de existir más y mejores bienes públicos para resolver la pobreza.
¿Se puede acabar con la pobreza?
Acabar o reducir la pobreza dependerá de reformas del orden nacional y la mejor manera es aumentar la tributación: los que más tienen paguen más. Pero se hacen es exoneraciones a los ricos. Sería bueno atender el llamado que hizo Warren Buffet y otros súper-ricos lúcidos, pidiendo que les cobren más impuestos, con un argumento contundente: la equidad favorece el crecimiento, la demanda, la inversión, el empleo, los salarios, es decir se crea un clima para que los negocios mejoren.
¿Y la desigualdad, la corrupción?
Hemos avanzado en mermar la pobreza de acuerdo a la última metodología, pero sigue creciendo la desigualdad y la brecha entre el campo y la ciudad y si el Huila es 60% rural pues más la vamos a sentir. Es necesaria una mayor tributación, suprimir exenciones, hacer reforma agraria, poner a producir las mejores tierras. Lo otro es combatir la corrupción que según estimaciones, grupos oscuros se apropian del 30% de los presupuestos locales y regionales en sobrecostos, haciendo rendir menos la plata y deteriorando nuestros bienes públicos como la educación, la salud, programas de nutrición, vías, etc.





Sin embaego el Presidente SANTOS Y LA GRAN OLIGARQUIA CRIOLLA están diciendo por todos los medios que con $190.000 se “vive bien”.
Eso lo dicen ellos que están que revientan de tanto dinero. Que tranquilos, que así , con mucha pobreza y miseria es que se alcanza fácilmente el cielo.
Que nadie proteste; pues si se atreven, pa´eso tienen a sus HEROES DE LA PATRIA que los defienden.
Entonces, castiguemos a todos esos bandidos . Votemos EN BLANCO y punto. Después veremos qué hacer.
por que no dejamos de votar por los mismos ricos que dicen apoyar al pueblo y sin embargo nosotros seguimos siendo cada vez mas pobres y ellos cada vez mas ricos?, por que no apoyamos a nuestros jovenes que no pertenezcan a familias adineradas sino a nuestros propios amigos, vecinos que muchas veces tienen buenas ideas pero por seguir con lo mismo, no les damos la oportunidad de aportar nuevos metodos.
de igual forma es importante que el cambio sea definitivo y radical, la gente pobre y desplazada por sus necesidades no piensa en que su desicion afecta la vida de muchos por elegir gente corrupta, pero como ellos son los que les compran el voto ofeciendoles lo que ellos mas necesitan, la ignosrancia es la mejor arma de estas personas por que como vi una frase en un correo muy particular ” en latinoamerica las personas que eligen a sus gobernantes no son las que leen el periodico sino las que se limpian el c$%”o con el “
Duele mucho saber que halla gente insensata e indolente defendiendo a capa y espada esa burda tesis que con 190 mil pesos no se es pobre.
Si tien alguien que sabe es un politico honesto “muy raro” vote por el, si no, proteste, diga la verdad y anule su voto, esto es culpa de todos, si usted hace campaña por alguien a cambio de un millon, ese candidato se roma mil millones y esa platica noes suya ni de la sabandija es de todos los colombianos que pasan necesidades injustamente, pilas que la responsabilidad es de todos.