José Eustasio Rivera, personaje de los 400 años de Neiva
Diciembre 18, 2011 a las 5:28 am
FÉLIX RAMIRO LOZADA FLÓREZ
ESPECIAL LA NACION
Jo s é
E u s t a s i o
Rivera parece
condenado
a la orfandad,
al olvido
en su t ier ra.
Rivera ha vi -
v i d o y v i v e
desde sus primeras publicaciones
en el corazón de
otros ciudadanos del mundo.
Cuando se conocieron
sus primeros versos levantó
el elogio de los grandes del
país: Miguel Antonio Caro,
Antonio Gómez Restrepo,
Rafael Maya; luego no tuvo
dificultades para ser reconocido
por K. James, Horacio
Quiroga y Otto Olivera, entre
otros, después sabemos
de estudios modernos que
lo muestran no como un intrépido
aventurero de la literatura,
sino como el gran
maestro de la novela colombiana
que con su obra La
Vorágine gesta el segundo
mejor momento de esta.
Cuando el mundo empezó
a f i jar se en River a
de inmediato le resultaron
det ractores en su quer i -
do ‘Valle de las Tristuras’
al que él llamó ‘Tierra de
Promisión’ para contraponerlo
al nombre dado por
el colonizador. Al abrir las
puertas de la literatura y la
política para su gloria y la
de su tierra, también se agitaron
las sotanas de monseñor
Esteban Rojas Perdomo
y la de goditos estrafalarios
de la época para quebrarles
las alas, porque era absolutamente
impensable que un
montaraz cantor de pájaros
y selvas pudiera sobresalir
y estar por encima del ego
adanista de quienes soñaban
y sueñan en mantener
pretendidas sabiduría amparados
en apellido, dinero
o posiciones. Pretensiones
groseras de quienes se empeñaron
y se empeñan en
creer que pueden segui r
manejando las cosas a su
arbitrio, por eso, muchos
siguen ajenos a la realidad.
Añoranzas de nostálgicos
y de huérfanos de toda calaña,
porque las cosas hoy
son como las tiras cómicas
de Popeye el Marino: se estiran
y se encogen según la
élite de turno y, eso ahora
incluye demasiados componendas
socio-políticas.
E n r e a l i d a d J o s é
Eustasio Rivera es el único
hombre que le ha dado
nombre universal a esta tierra
al ser traducido a más
de ochenta idiomas y ser
objeto de estudios por los
más destacados hombres de
las letras del mundo. Tanta
es su envergadura, que en
las universidades más importantes
del mundo existe
la Cátedra Rivera con el propósito
exclusivo de estudiar
su producción literaria, que
se limita a una novela, una
obra de teatro y un poemario,
escritos en 40 años de
vida. Pocos hombres logran
semejante cobertura universal
con tampoco, sin embargo,
aquí la clase dirigente a
pesar de que la ciudad está
a punto de cumplir 400
años de fundación y Rivera
anda en los 84 de su fallecimiento,
no se han preocupado
por crear un comité
que sea capaz de traer lo
que queda de sus despojos
a estas tierras y de que se
realicen exámenes de ADN
para acabar de una vez por
todas con las especulaciones
acerca de su muerte en la
ciudad de Nueva York el 1 de
diciembre de 1928. Tampoco
existe en su ciudad natal un
museo o biblioteca con la totalidad
del archivo de su obra
literaria, documentos, cartas,
polémicas, fotos, estudios y
críticas sobre estos extraordinarios
testimonios.
Voz grande
del habla hispana
Siendo las cosas así – y
aceptando que no han cambiado
para nosotros – considero
necesario que la celebración
de estos 400 años
de fundación de Neiva sirvan
no sólo para bombos y
autobombos, sino también
para que se realicen cosas
concretas y benéficas para
la ciudad de una las voces
más grandes del habla hispana,
tal como solicitarle al
Gobierno Nacional la entrega
de la casa donde funcionó
hasta hace poco el DAS,
para la creación del Museo
Rivera, porque en ese lugar
nació y vivió el poeta, así
se desprende de la partida
de bautismo y la placa que
se colocó en memoria del
poeta por parte del maestro
Rafael Maya hace 60 años.
No es un balance tardío ni
cuento misterioso. No. Aquí
sólo hay una realidad y no
nos podemos apartar de ella,
por lo mismo, es necesario insistir
en ello. Esa es la razón
fundamental para que hombres
como Guillermo Plazas
Alcid, a través de la Fundación
Tierra de Promisión insistan
en la difusión de Rivera, haciéndole
honor con la Bienal
Nacional de Novela y con la
internacionalización de la misma.
Ese también es el motivo
por el cual este año la misma
Fundación convocó a tres
conferencias sobre la vida y
obra del insigne escritor que
la clase dirigente pasó por
alto sin pena ni gloria. De
manera, que en esta acalorada
ciudad, se ha pretendido
crear un clima propicio
con los estudiantes de la
Universidad Surcolombiana
para hablar de La Vorágine,
Tierra de Promisión y Juan
Gi l, a través de las voces
de Edgard Sandino, Jader
Rivera y el suscrito.
Internacional ización
de la Bienal de Novela
Lo cier to de esto es que
José Eustasio Rivera es un
extraordinario escritor que
le sirve al Huila de embajador,
por lo mismo, debemos
considerar excelente la iniciativa
del doctor Armando
Ariza Quintero en su ofrecimiento
de apoyo irrestricto
a la internacionalización
de la Bienal de Novela, que
debe empezar por l legar
a convenios a largo plazo
con la Fundación Tierra de
Promisión, que conduzcan
por ejemplo a la reedición
de las obras ganadoras en
este evento, la publicación
de otros libros y un reconocimiento
especial a los
escritores vivos del Huila,
editando 15 títulos de estos
para mayo de 2012.
Eso me lleva a pensar
que el ciudadano común y
corriente no es igual al político
voraz, al ejecutivo arrogante,
incluso es muy distinto
al burócrata rampante, razón
por la cual espera saber
qué está haciendo su dirigencia
para la celebración
de estos 400 años, asunto
en el que deben intervenir
urgentemente los electos alcalde
y gobernadora a fin
de acordar comités representativos
de los estamentos
civiles, militares y eclesiásticos,
acompañados de
historiadores, académicos,
escritores, artistas y gestores
culturales. Todas a una
como en Fuente Ovejuna.
José Eustasio Rivera, personaje
de los 400 años de Neiva
El único hombre que le ha dado nombre universal a esta tierra al ser traducido
a más de ochenta idiomas y ser objeto de estudios por los más destacados
intelectuales de las letras del mundo. LA NACION sigue con las crónicas e
historias rumbo a los 400 años de Neiva.
“En las universidades más importantes del
mundo existe la Cátedra Rivera con el propósito
exclusivo de estudiar su producción literaria,
que se limita a una novela, una obra de teatro y
un poemario, escritos en 40 años de vida”.






Y el que pide mantenimiento a la tumba del poeta, ¿ha dado un golpe para hacerlo? ¿O todo es asunto de los “otros”, según quienes critican pero nunca hacen nada?