Indignación. Por Luis Humberto Tovar Trujillo
Febrero 2, 2012 a las 2:07 am
Creo es lo mínimo que puede sentir un colombiano que se respete, un buen colombiano, ante el esperpento jurídico, por decirlo de alguna manera, por la Sentencia (si acaso un esperpento jurídico puede llamarse Sentencia), con que ha salido el Tribunal de Bogotá, que aspiro no vaya a haber huilense alguno, solo falta eso, donde expresan en el caso de la condena del General Plazas Vega, denunciar al ex Presidente Betancur, ante la Corte Penal Internacional, por los hechos del Palacio de Justicia. Definitivamente si a este país no se le pone orden, vamos a pasos agigantados a la debacle. El presidente Betancur, como lo dice en su comunicado, ha declarado en siete oportunidades sobre el mismo tema, incluido su juez natural, la Comisión de Acusaciones de la Cámara de Representantes.
Lo que digo, es mi opinión personal basado en elementales principios generales del Derecho, aprendidos, sino aún más, ratificados por el doctor Raúl Eduardo Sánchez, huilense ilustre para más señas, Magíster en Derecho Penal Internacional y profesor de la Universidad del Rosario, quien consultado por Ámbito Jurídico, y ante la pregunta “¿Es viable que el Fiscal de la CPI investigue al ex presidente Belisario Betancur?”, respondió en forma contundente; “En conclusión, la CPI (Corte Penal Internacional) no tiene ninguna competencia sobre estos hechos”; desde luego, después de hacer las consideraciones jurídicas de rigor, entre otras, por haberse sucedido los hechos mucho tiempo antes de entrar en vigencia el llamado Tratado de Roma.
Estas barbaridades jurídicas, deben ser elevadas, por el pánico jurídico institucional que causa, en un estado de derecho, a delito lo mismo que el pánico económico, de reciente acontecer con el Alcalde Petro, al anunciar la fusión de dos empresas del Distrito, donde inmediatamente bajaron las acciones de estas en Bolsa.
Este estado de cosas, que no son más que la consecuencia de la descomposición de la justicia, que ha dado origen a la reforma constitucional en trámite, sirvan de fundamento aún, para entender que se trata de un fallo político, eso no necesita mayor raciocinio, es la continuación del itinerario que padecen las fuerzas militares, por haber defendido la acción de grupos terroristas; no quisiera pensarlo, pero pareciera que las algunas instancias de la Justicia, hubieran sido tomadas por asalto, por los antiguos enemigos del Estado. La sangre de las víctimas del Palacio, no se venga con sentencias de barbarie, sino preservando esa columna moral que ellos significaron con su ejemplo.
Qué triste es ver este país así, entregado a la barbarie. Este es otro episodio más, de este martirologio institucional, que tiene como antecedente reciente los computadores de Reyes. “Quousque tandem abutere Catilina patientia nostra”, oraba Cicerón. (¿Hasta cuando, Catilina, abusarás de nuestra paciencia?)





Quien no haya ejercido la Majestad de la Presidencia con Honor y lealtad debe pagar su debilidad, pues Belisario se dejo sabotear de sus subalternos que eran los Generales y quiere que La comisión de indulgencias del congreso continué absolviendolos, o conoce algún condenado por ella Doctor Tovar?
Ojala haya algún huilense para sentirnos orgullosamente representados, pues nuestro comportamiento ha sido de sumisión, lamboneria y sometimiento.
Solo Dios dará protección a los violadores de la Ley y en la tierra guerra contra los abusadores y malos detentadores del poder.
FLACO FAVOR SE LE HACE A LA JUSTICIA OLVIDANDO EL DOLOR Y SUPLICIO DE MÁS DE NUEVE FAMILIAS.
LA INSTITUCION CASTRENSE ES LA PRIMERA EN SER LLAMADA A RESPETAR LA LEGALIDAD, PERO MUCHOS HAN ESCOGIDO CAMINOS EQUIVOCADOS COMO AYUDAR A NARCOTRAFICANTES Y DELINCUENTES….
con el huila por elejir a una persona judicialisada por la fiscalia a la gobernacion del huila
con la justicia frente ala caso jaime bravo motta
y frente a la indiferencia ala burla de cielo gonzalez a lajusticia colombia y no ha pasado nada eso muestro pais dictor casquito y lo que ustedes enseñan en las univeridades colombianas maruyas