El “Bolívar” de Rosero. Por Jorge Guebely

Febrero 3, 2012 a las 2:26 am

El comentario de Elías

El “Bolívar” de Evelio José Rosero tendrá dificultades, todavía “La carroza del Libertador”, su novela reciente, causa escozor en Colombia. No se desnuda fácilmente un mito tan arraigado en la conciencia conservadora del país, ni se perdona que lo despojen impunemente de sus artilugios históricos. A casi nadie le gusta que le develen las mentiras sobre las cuales ha construido su glorioso pasado.

Incriminarán al autor, poco importan las estrategias narrativas empleadas: un narrador dispuesto a “desenterrar la sombra del doctor Justo Pastor Proceso López”, el personaje capital, el médico interesado en escribir un ensayo crítico  sobre el “mal llamado Libertador”; tampoco la presencia de un profesor universitario, encargado de develar el lado oculto del Libertador, utilizando los trabajos de Marx y del historiador nariñense José Rafael Sañudo. Sectores ultraconservadores de derecha y de izquierda no le perdonarán su iconoclasia, tal como acontece en la novela.

Ni siquiera importa que los acontecimientos sucedan en Pasto, la deconstrucción bolivariana se hace universal, más allá del mismo Bolívar. Su carroza en los tiempos de Caracas se repite en el carnaval pastuso, como si la realidad fuese una mascarada, la misma del Libertador, tan antigua y actual al mismo tiempo.

El interés político no le permitirá un Bolívar humano, lleno también de desatinos: la traición a Miranda, el fusilamiento del general Piar, del almirante Padilla, la Navidad Negra en Pasto, la masacre del batallón de los Rifles y una serie de errores propio de los hombres, no de los símbolos. Hay que preservar a todo precio el mito fundacional, el héroe sobre cuya imagen se construyó el país, el aristócrata militar con aspiraciones monárquicas, de espíritu dictatorial, puente entre el colonialismo español y la Colombia medieval de la cual aún no nos hemos podido recuperar del todo.

Nada que ver con las naciones indígenas, sus mitos fundacionales son sagrados: los arahuacos fueron originados por la ley universal llamada Kunsamü, representada por el niño mamo Niankua; los muiscas en el mito de Bachué. Tampoco con los afrodescendientes, los suyos todavía viven en África, “La Serpiente Cósmica”.

La novela encontrará dificultades, se leerá inevitablemente con el peso de una imagen prácticamente inamovible, con los sentimientos patrióticos exacerbados, una lectura ideológica, la peor forma de abordar la literatura. Sin embargo, es inteligente, honesta, bien investigada, con una trama atractiva que se deja leer con placer. Pero sobretodo, es valerosa, nos ayuda a desmontar una gran mentira histórica y nos abre caminos hacia una patria más humana.

lunpapel@gmail.com



2 Comentarios para “El “Bolívar” de Rosero. Por Jorge Guebely”

  1. toyberraco dice:
    ¿Ya leería Chácez la novela?, ¿porqué Piedad Córdoba no se la envía como regalo?
  2. loborojo dice:
    Por fin podemos ver a Bolívar como es, supongo que es apenas una parte, nada distinto al mito nos dejó el Bolívar de García Márquez, ese Bolívar caribe que despiierta compasión y admiración en su decadencia, ni el Bolívar William Ospina que dulzarrón. Mucho mejor el Bolívar de Cruz Kronfly. Hay que leer a Rosero para ver qué encontramos de nuevo.