Si algo debe preocupar al Huila debe ser el Macizo Colombiano. La mayor parte de su territorio corresponde a este Departamento Si algo debe preocupar al Huila debe ser el Macizo Colombiano. La mayor parte de su territorio corresponde a este Departamento. Además de ser la más importante estrella fluvial de América, no se puede olvidar que en el año de 1990, fue declarado por la Unesco como Reserva de la Biosfera. Por eso, nada más oportuno y válido que la posición editorial de LA NACION del pasado lunes 17 de este mes en el que abordó el tema de Macizo Colombiano para señalar las amenazas que se ciernen sobre este conjunto geográfico a partir de la minería legal e ilegal que pretende invadirlo y explotarlo sin medir las consecuencias ambientales. La declaración de la Unesco como Reserva de la Biosfera significa el compromiso de Colombia de proteger esta zona. Sin embargo, por la forma  como el gobierno  nacional ha  venido otorgando licencias de explotación  minera y presencia  cada  vez más agresiva de la minería ilegal en sector caucano del Macizo, como lo denunció el Espectador hace algunos meses, da a entender que a la hora de impulsar,  lo que el gobierno llama  la locomotora minera, no  hay  barrera que  la detenga. Ante semejante despropósito en el Departamento vecino, no dudo que el Huila debe figurar, si ya no lo está, en la mira de las multinacionales,   en particular en los municipios del sur en las faldas de la cordillera central, en donde como ocurría en la Colonia, existieron explotaciones de oro en lugares a los cuales hace mención la historia. El gobierno departamental, a través de la Secretaría de Agricultura y Minería, debe tener bien abiertos los ojos. Más aún, debe investigar si dentro de los 9.000 contratos de concesión y títulos mineros en trámite en este Ministerio, cuáles de estos tienen que ver con el Huila y en particular con el Macizo. Solo así podríamos  los huilenses  reaccionar  oportunamente en defensa de  nuestros recursos  naturales y del  medio  ambiente en general,  y no nos  suceda  como a los caucanos que ahora se muestran  confundidos  e incapaces de  detener la fuerza avasalladora de la minería que esclaviza y empobrece y que solo enriquece a las transnacionales. Este tema de la minería en el Huila la vamos a llevar a la Tertulia del Botalón. Pero debería también ser objeto de debates en la Asamblea Departamental y de la opinión en general, como lo hizo este periódico. Callarnos es de antemano consentir.

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