Café huilense el mejor del mundo

Consumidores de Estados Unidos, Japón, Alemania e Italia, pagan millonarios sobreprecios con tal de deleitarse con una taza de café huilense Consumidores de Estados Unidos, Japón, Alemania e Italia, pagan millonarios sobreprecios con tal de deleitarse con una taza de café huilense, grano que recibió el precio más alto pagado hasta ahora por un café de Colombia. LA NACIÓN, NEIVA Ricaute Hernández, Luis Alberto Jojoa, Isaías Cantillo y Arnulfo Leguízamo comparten un

Café huilense el mejor del mundo

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mismo honor: haber cultivado en sus pequeñas fincas el mejor café especial sembrado en Colombia, granos que a nivel internacional se han vendido a precios récord y que han posicionado al Huila como el primer departamento productor de cafés especiales en todo el país. Estos cuatro caficultores huilenses, ganadores del prestigioso concurso internacional Taza de la Excelencia, que premia a los mejores cafés especiales cultivados en el mundo, le han demostrado a Colombia y a los países consumidores de café el porqué el Huila es cuna del mejor grano, prestigio que reafirma el liderazgo que en materia cafetera ejerce el departamento. El café del Huila es apetecido por innumerables países entre los cuales se destaca Estados Unidos, Japón, Alemania e Italia. Estos países han pagados precios históricos con tal de tomarse una taza de café producido en el departamento, como es el caso de los granos sembrados por don Arnulfo Leguízamo, un pequeño caficultor del municipio de San Agustín, quien tras haber ganado en el año 2011 el concurso Taza de la Excelencia impuso a nivel nacional un récord, al vender una libra de café en USD$ 45,10, precio histórico para la caficultura nacional. Pequeños caficultores, grandes tazas En el año 2005 el Huila dio su primer paso en el selecto grupo de los cafés especiales. En la primera versión de concurso Taza de la Excelencia en Colombia, el gran triunfador fue Don Ricaute Hernández con su café cultivado en la vereda La Esmeralda en el corregimiento de Bruselas (Pitalito), quien le mostró al país cuál era el mejor café especial en una reñida competencia en la cual participaron cafés provenientes de Nariño, Cauca, Tolima y los departamentos de tradición cafetera como Antioquia, Risaralda, Quindío y Caldas. Dicho café para esa época se comercializó en US$19,10 la libra, cifra muy superior a la cotización internacional del momento, trazada en US$0,95. Los compradores del café de don Ricaute fue la empresa japonesa Maruyama Coffee y posteriormente dichos granos fueron a los tostadores internacionales de España y Holanda. Desde entonces y hasta la fecha la finca de don Ricaute anualmente es visitada por compradores, comercializadores, tostadores y expertos en la industria cafetera, quienes buscan conocer los secretos de producir el mejor café. Pero los logros del Huila no pararon ahí. Para el año 2006 en la tercera versión del certamen internacional, los cuatro ganadores absolutos en Taza de la Excelencia fueron del departamento del Huila. Fue un concurso sin precedentes en el que el nombre de Luis Alberto Jojoa ingresó al pódium de los cafés especiales. Con su café cultivado en el municipio de Pitalito este cafetero innato vendió el lote de 17 sacos de 70 kilos cada uno, a un precio de US$12,05 por libra. Los compradores fueron las empresas Maruyama Coffee de Japón y la norteamericana Stumptown Coffee Roasters, firmas que año tras año siguen comprando el café producido por don Luis Alberto. Él es contundente al expresar lo que esta competencia ha significado para su vida: “Vivo enamorado del café, es el que me ha permitido darles estudio a mis hijos y salir adelante. Colombia, gracias a su biodiversidad, nos ha regalado la mejor mata, pues es precisamente el café el que ha contribuido al desarrollo de las regiones y de los pequeños caficultores”, destacó. Para el año la bandera del liderazgo del Huila en producción de cafés especiales la asumió don Isaías Cantillo Ossa, con un café identificado por los catadores internaciones como de acidez brillante, cuerpo balanceado, con sabor dulce de vainilla y caramelo, de nota cítrica y de sabor final prolongado, que se logró comercializar en el año 2008 a 19,20 dólares la libra, un precio 13 veces mayor al que pagan en el exterior por el grano de nuestro país en su momento. Isaías, un andariego que recolectaba café en los departamentos de Caldas y Tolima, decidió dar el primer paso y convertirse en un excelente caficultor en 1985, cuando compró su finca La Esperanza en el municipio de Suaza, un predio de siete hectáreas, de las cuales cultiva tres en café, actividad que le ha permitido generar el sustento a su familia. “La gente dice que el café ya no da plata, pero yo no estoy tan convencido de eso, voy a seguir con lo mío para demostrar que el cafecito sí nos puede dar la mano. Para mí es de mucho orgullo saber que mi café es de excelente calidad, porque no sólo estoy dejando en alto el nombre de mi departamento y el de mi municipio, sino que soy motivo de orgullo para mi familia y para el gremio de los cafeteros”, sostiene don Isaías Cantillo. En el 2011 el reconocimiento fue para don Arnulfo Leguízamo, un productor de 47 años y propietario de cuatro hectáreas cafeteras en la vereda El Tabor en el municipio de San Agustín, quien con su café cultivado en la finca La Primavera a 1.825 metros de altura sobre el nivel del mar, impuso un récord a nivel nacional. El café de don Arnulfo fue evaluado por un selecto grupo de catadores provenientes de 10 países de Europa, Asia y América, lote ganador del concurso Taza de la Excelencia que fue comprado por la prestigiosa empresa Miller Coffee, que durante una subasta internacional ofreció el precio más alto pagado hasta ahora por un café de Colombia: USD$ 45,10 la libra. “Hoy me siento orgulloso de representar un gremio tan bonito como son los cafeteros, siempre le pedía a mi Dios que me ayudara a conseguir una hectárea para darle trabajo a la gente, pero esta hectárea me ha regalado muchas alegrías y orgullo. Me siento orgulloso de ser cafetero hoy en día”, indicó don Arnulfo. Razones del éxito El avance que ha tenido Huila en el desarrollo y promoción de los denominados cafés especiales ha sido contundente. Aunque muchos piensan que el hecho de producir el mejor café de Colombia es una meta difícil de alcanzar, los cafeteros aseguran que el secreto está en la dedicación, el amor y la entrega que se imprimen en cada uno de los procesos de alistado del producto, desde su recolección hasta el secado. En efecto, técnicos del Comité Departamental de Cafeteros del Huila sostienen que el secreto de producir el mejor café especial consiste en cuidar todos los detalles que tengan que ver con la calidad del grano desde que es sembrado hasta su beneficio. Esto incluye manejo y mantenimiento de cultivo, control de broca, buen uso del suelo, un buen beneficio, secado al natural, lavado abundante y no hacer mezclas, entre otros. Estos pasos fueron los que llevaron precisamente a Ricaute Hernández, Luis Alberto Jojoa, Isaías Cantillo y Arnulfo Leguízamo a ganar el selecto certamen, imponiendo al café huilense por encima de los granos producidos en Nariño, Cauca y Santa Marta, regiones que vienen peleando ‘hombro a hombro’ con el Huila el título de producir el mejor café especial. La  producción de cafés especiales se inició motivada por el interés de diferenciar el proceso de producción de café,  preservando la biodiversidad en los agroecosistemas cafeteros, fomentando  los ciclos biológicos, conservando los suelos y fuentes hídricas. La producción de café en el departamento del Huila aproximadamente es de 1’400.000 sacos, de los cuales 700.000 sacos aproximadamente son de café alta calidad. Nada más en el sur del Huila, en el 2007, cuando empezaba el fenómeno de los cafés especiales, la producción de granos de alta calidad fue de 300.000 sacos, un 39 por ciento, vinculando a cerca de 30.000 pequeños productores. En la actualidad una de las grandes fortalezas de este renglón económico es la asociatividad y el alto grado de motivación con expectativas, todos orientados a mejorar las condiciones de ingreso. Nada más el sur del Huila tiene aproximadamente 30 asociaciones de café especial, que en su mayoría se dedican a la producción de cafés de excelente calidad y de estas un 40 por ciento de los grupos ha vendido al mercado internacional. Programa Microlotes Para fomentar el cultivo de cafés de alta calidad en el Huila, desde el año 2007 el Comité Departamental de Cafeteros  inició el acopio de cafés de alta calidad por medio del programa Microlotes, en el cual los compradores pagan el café por atributos encontrados en su taza. El acopio de café por el programa Microlotes hace referencia a volúmenes pequeños del grano, en donde su principal característica son los atributos destacados en la taza, debido a las Buenas Prácticas Agrícolas implementadas por el productor. Gracias a ello entre el 2006 y el 2012, a través de esta iniciativa, los cafeteros han recibido más de 750 millones de pesos, gracias al trabajo en equipo de las cooperativas Cadefihuila o Coocentral, quienes contribuyen en este propósito. “Uno de los componentes más importantes del mercado de los cafés especiales es el sobreprecio que se paga por la calidad del café o la categoría que el cliente está buscando, de tal manera que los compradores esperan que el mayor precio pagado por ellos llegue realmente al productor y no se quede en la cadena comercial”, indicó Héctor Falla Puentes, director Ejecutivo del Comité Departamental de Cafeteros. Además de los cafés excepcionales destacados en taza (programa Microlotes), la institucionalidad cafetera también adelanta con los cafeteros programas de sostenibilidad por medio de la certificación de las fincas cafeteras a través de reconocidos sellos como Rainforest Alliance, UTZ Certified, FLO Comercio Justo y 4C, reconocidas firmas internacionales que certifican el origen de los mejores cafés sostenibles producidos en el mundo, cuyas certificaciones han sido otorgadas a más de 15.000 fincas cafeteras en el departamento, evidenciando una vez más el porqué el Huila es la cuna del mejor café de Colombia y el mundo. Importancia de Taza de la Excelencia El concurso Taza de la Excelencia es promovido desde 1999 por la organización The Alliance for Coffee Excellence, en Brasil, Bolivia, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Colombia, con resultados positivos para los ganadores y para la promoción de los cafés de alta calidad de dichos países. En este concurso pueden inscribirse los productores individuales que tengan café de alta calidad, que le hagan el mejor beneficio posible (despulpado, lavado y secado), que cumplan con los requisitos mínimos y acepten vender los lotes a la federación. Cada uno concursa con un lote de café pergamino seco equivalente para producir mínimo 15 y máximo 150 sacos de 70 kilos en preparación extra 0-8 (norma cero defectos), es decir, con granos de café de excelente apariencia y color, y de buen tamaño, atributos que reúne el café huilense.

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