El deslizamiento ocurrió en el sector de la vereda Rancho Espinal del municipio de Altamira.

LA NACIÓN

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Un enorme deslizamiento de tierra que fue a caer al río Suaza, cerca al municipio de Altamira, causó pánico en la población por la ocurrencia de una posible avalancha.

La situación que se presentó el sábado anterior en horas de la tarde fue controlada por los bomberos que llegaron con equipos hasta la vereda Rancho Espinal, del municipio de Altamira, sitio del suceso, para controlar la situación. Desde la madrugada del domingo la zona permanece en constante monitoreo para advertir de un nuevo alud.

Toda la tierra y piedras que se desprendieron de la montaña fueron a caer al río Suaza, por lo que su caudal se desvió por una zona plana aledaña, y por ahora no representa riesgo.

El reporte entregado a la Oficina Departamental para Gestión del Riesgo de Desastres del Huila dio cuenta del alud que interrumpió temporalmente el caudal por cerca de media hora.

Luego, el mismo cauce despejó el lado izquierdo aguas abajo, permitiendo que continuara su normal recorrido, sin amenaza de peligro para la población.

Hasta ayer todavía se mantenía material de tierra en el lado derecho del río pero sin generar ningún riesgo, informó el ingeniero Walter Aristizábal Ayala, coordinador del Consejo Municipal para la Gestión del Riesgo de Altamira.

“El río tiene su espacio por donde evacuar; es decir, que tenemos una situación que no es de peligro, pero sí de un monitoreo constante”, afirmó el ingeniero.

LOS BOMBEROS

La emergencia fue atendida por cuatro integrantes del Cuerpo de Bomberos de Altamira y el carro M1, que llegaron a la zona sobre las 7:00 p.m. del sábado y permanecieron hasta la 1:00 a.m. del domingo en el sitio para verificar el estado del taponamiento y realizar los trabajos pertinentes.

De igual forma, los bomberos recorrieron la zona e informaron a la comunidad de lo sucedido y pidieron a un habitante que evacuara la zona por morar cerca al río, mientras se despeja por completo el cauce.

“El mismo río rompió el taponamiento que se forma por el deslizamiento y siguió corriendo por su margen izquierda por lo que es un sitio plano. La comunidad está alerta y estamos monitoreando. En el sector queda la planta de tratamiento del acueducto de la vereda El Espinal, el fontanero fue el que nos alertó sobre el suceso la tarde del sábado, cerca de donde ocurrieron los hechos hay una finca y las personas que habitan ahí también están en permanente comunicación con nosotros”, aseguró Walter Aristizábal Ayala, coordinador del Consejo Municipal para la Gestión del Riesgo de Altamira.

MONITOREO 

A primera hora de ayer domingo, los organismos de socorro se desplazaron al lugar del suceso para seguir con el monitoreo e informar a las autoridades sobre alguna alteración del flujo normal del vertiente.

El Consejo Municipal para la Gestión del Riesgo de Desastres de Altamira solicitará una visita técnica a la parte alta de donde ocurrió el deslizamiento de tierra, para determinar si es necesario un monitoreo vía aérea, que hasta el momento no lo creen conveniente.

El trabajo de monitoreo lo realizarán en conjunto los organismos de socorro con la comunidad, que están permanentemente en la zona y pueden dar aviso de cualquier comportamiento anormal.

Lo que sí encontró extraño la comunidad, es que esa zona no es de deslizamientos, por lo que exigen que las autoridades ambientales tomen cartas en el asunto porque si se empiezan a presentar estos fenómenos puede ser a causa de la deforestación en la parte alta de la montaña.

Debido al represamiento el río Suaza desvió su curso hacia su margen izquierda e inundó la parte llana aledaña a cauce.  

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