La presión social logró frenar la tala indiscriminada en el emblemático túnel verde.

RICARDO AREIZA/LN

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La construcción de la doble calzada Neiva-Campoalegre definitivamente no afectará el túnel verde, uno de los más emblemáticos corredores ecológicos en el norte del Huila.

La construcción de este tramo de autopista de cuarta generación y las intervenciones previstas en los próximos cinco años no sólo garantizarán la preservación de este corredor verde sino que será extendido y protegido a lo largo de la vía.

Adicionalmente, la sociedad Aliadas para el Progreso, ejecutora del proyecto, tendrá que adoptar medidas de compensación que triplicarán el número de especies a lo largo de la vía y duplicará la extensión del corredor de sombra más famoso del Huila.

La decisión fue ratificada por el Tribunal Administrativo del Huila al resolver un incidente de desacato contra el entonces presidente de la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), Luis Fernando Andrade, quien renunció hace dos semanas por el escándalo de Odebrecht y contra el representante legal de la empresa concesionaria, Carlos Roberto Solarte.

Los dos ejecutivos desatendieron las solicitudes sobre la claridad en los diseños definitivos de las obras, que implicaba la destrucción del túnel verde.

La medida cautelar de carácter preventivo, decretada el 17 de marzo de 2016, ordenaba a las demandadas que se diera prelación a la conservación de los árboles en los diseños de la doble calzada, en caso de requerirse la tala.

El incidente de desacato contra los representantes legales de la Agencia Nacional de Infraestructura y Aliadas para el Progreso, finalmente no se configuró.

En el trámite incidental de carácter especial, iniciado por desatender la orden proferida por la corporación judicial, los representantes legales adoptaron las medidas para minimizar la tala, conservar la arborización y mitigar los impactos ambientales.

NUEVOS DISEÑOS

La empresa contratista aceptó la revisión de los diseños de la segunda calzada, paralela a la existente, pero distante en la medida que permitiría conservar los árboles del túnel verde. Solamente tendrá afectaciones en los puntos de retornos e intersecciones. Y sólo impactará las especies con condición de riesgo como muerte en pie, muy inclinados, con daños antrópicos y mecánicos.

La propuesta diseñada por la concesionaria está proyectada al costado oriental de la vía, con una separación hasta de 30 metros, de la vía existente. Los diseños no objetados por la interventoría, reduce considerablemente la afectación  (inferior a un 10%).

La propuesta original de la ANI contemplaba la segunda calzada adosada a la existente con un separador mínimo de 3,5 metros, que genera el aprovechamiento y retiro forestal de al menos el 80% de los árboles existentes.

LAS OPCIONES

La Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) le entregó a la concesionaria los diseños base para el desarrollo de la segunda calzada adosada a la vía actual en el costado occidental, origen de la discordia.

La idea era formar una sola autopista de más de 17 metros de ancho. Con este soporte debían realizarse los estudios definitivos por parte de la concesionaria.

Aliadas para el Progreso radicó ante la Anla tres opciones para la formulación del Diagnóstico Ambiental de Alternativas exigido por la entidad. La primera, por el costado occidental, generando una afectación del 20% de los árboles.

La segunda, una calzada adosada (paralela),  generando una afectación del 100% de los árboles y la tercera, por el costado oriental, generando una afectación de del 10% de los árboles. Esta última será la que finalmente se ejecutará.

MEDIDA CAUTELAR

La polémica jurídica se libra en el trámite de una acción popular.  La acción judicial fue presentada el 9 de marzo de 2016 por el concejal de Rivera Hedimers Vidal Tovar. El joven dirigente fue  respaldado por estudiantes de Neiva, Rivera y Garzón, que se constituyeron como veedores ciudadanos.

Los demandantes propusieron la medida cautelar para evitar la tala. El magistrado Enrique Dussán Cabrera acogió la petición el 17 de marzo del año pasado.

El despacho judicial le ordenó a la ANI como medida preventiva que en el diseño de los estudios definitivos de la doble calzada Neiva-Campoalegre, de proponerse la tala, debe darse prelación a la preservación

Igualmente estimó que los estudios deben contener como propósito minimizar la tala y proteger las especies actualmente existentes.

La construcción de la doble calzada con los diseños originales, implicaba la devastación de las especies de gran porte sembradas hace cincuenta años a lo largo de la vía.

La autorización aprobada por la Cam en noviembre de 2016 generó nuevas reacciones de los ambientalistas solicitando la suspensión de esa medida que implicaba derribar 158 árboles nativos sembrados a lo largo de ese formidable corredor.  En este caso la medida cautelar de urgencia no prosperó.

SIN ACUERDO

Después convocó a una audiencia de pacto de cumplimiento para encontrar una salida negociada. El pacto no prosperó.

Los representantes de las entidades no respaldaron el acuerdo. Por el contrario, insistieron en el levantamiento de la medida cautelar y adicionalmente solicitaron que se vincularan a la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (Anla) y a la Corporación Autónoma del Alto Magdalena (Cam) encargadas de autorizar las licencias y hacer el respectivo seguimiento.

TALA PERMITIDA

La concesionaria solicitó a la Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena, el 2 de junio de 2016, permiso de aprovechamiento forestal para las actividades de mantenimiento y rehabilitación de árboles en riesgo.

La tala fue autorizada para especies con condición de riesgo como muerte en pie, muy inclinado, con daños antrópicos y mecánico.

La Cam autorizó las podas de 158 árboles aislados, en esa zona el 17 de noviembre de 2016. El permiso fue concedido por el término de seis meses, con una medida compensatoria de siembra y mantenimiento de 5.015 especies forestales nativas (Iguá, dinde, guácimo, samán, mamoncillo, caucho, payandé, ocobo, guayacán amarillo, chicalá, cámbulo y palo cruz, entre otros).

De éstas, 4.000 deberán sembrarse a lo largo de la vía, incluyendo el túnel verde. Estas especies deberán entregarse con una altura mínima 2.50 metros.

Los otros mil deben ubicarse en la zona urbana que decida la Alcaldía de Neiva para lograr fortalecer el proyecto de ‘corredores de sombra’.

“Los estudios realizados tuvieron el propósito de minimizar la tala de los árboles actualmente existentes”, infirió el magistrado Dussán Cabrera.

En estas condiciones, la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (Anla) tendrá que pronunciarse sobre las tres opciones que presentó la concesionaria para la construcción de la doble calzada.

La primera por el costado occidental con una afectación alta; la calzada adosada con una afectación media alta; y el costado oriental de afectación media.

Adicionalmente, la Agencia Nacional de Infraestructura, se comprometió a remitir informes bimensuales en los que dé cuenta del avance del proyecto y su incidencia en la vegetación del túnel verde.

“En estas condiciones, la sociedad Aliadas para el Progreso y la Agencia Nacional de Infraestructura están cumpliendo con el propósito de minimizar la tala de los árboles.

“Desde el punto de vista objetivo, la Sala no encuentra mérito para inferir desacato de la medida cautelar por parte de las demandadas”, concluyó Dussán Cabrera.

CONDICIONES

Al momento de ser plantados la altura no debe ser inferior a 80 centímetros. Los arboles deben entregarse a 2,5 metros de altura en eje vial. En otras áreas deben entregarse a una altura de 1,5 metros.

“Aunque se ordenó la tala de 158 árboles por riesgo, con las medidas compensatorias se plantarán tres veces más el número de especies nativas en eje vial. En estas condiciones, el túnel verde, con las medidas adoptadas se extenderá al menos dos veces su longitud”, afirmó el director de la Cam, Carlos Alberto Cuéllar.

Adicionalmente, la entidad ordenó otras medidas compensatorias obligatorias en el caso de los árboles que deben cortarse. El plan de aprovechamiento tendrá que ejecutarse en un plazo de un año. El plazo inicial desde que se aprobó vence el 17 de noviembre de 2017.

La sociedad concesionaria tendrá adoptar un plan de manejo de fauna silvestre como ahuyentamiento, salvamento contingente, identificación de nidos y madrigueras.

Igualmente poner en marcha medidas de seguridad en materia de bienes muebles,  inmuebles, peatones y vehículos.

Deben contar con salvoconducto en el caso de movilizar la madera y presentar un plan de manejo y establecimiento de la reforestación.

¿MANOS CRIMINALES?

Durante el trámite de la acción judicial se ordenó una investigación para determinar las posibles causas del secamiento de varias especies que se han venido presentando, coincidiendo con el inicio de las obras de la concesión.

La corporación judicial solicitó a la Cam las investigaciones del caso y remitió otra solicitud al Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) para examine el estado fitosanitario de las especies afectadas y determinar la posibilidad de manos criminales en estos episodios.

Frente a las causas de mortalidad de algunos árboles denunciada por el concejal de Rivera Hedimers Vidal,  el director de la Cam reportó que realizados los estudios del caso, “no se encontraron pruebas o evidencias de envenenamiento químico en los arboles presentes en el túnel verde”.

LA ÚLTIMA PALABRA

Ante la protesta ciudadana, la Agencia Nacional de Infraestructura aceptó la revisión de los diseños originales para preservar el túnel verde. El tema fue reiterado por su anterior director en varios escenarios y se concretó en el trámite judicial.

Miguel Chunza, delegado de la firma interventora  también respaldó las medidas de protección y la reducción de los impactos ambientales.

La decisión quedará ahora en manos de la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (Anla), duramente cuestionada  en el Huila. ¿Se mantendrá?

 

El emblemático túnel verde triplicará el número de especies a lo largo de la vía, sin afectarse por la doble calzada

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