Julio Enrique Ortiz Cuenca

Julio Enrique Ortiz Cuenca

 

El Papa Francisco en sus mensajes ha tenido como  principales destinarios a los jóvenes que son  la esperanza del porvenir, a quienes invitó a volar  alto con grandes  ideales , a no tenerle miedo a los poderosos que explotan y esclavizan la humanidad, ni a los retos  de la vida , a cambiar y construir un  mundo mejor donde aspiren a vivir en paz.

Les recordó que  “un cristiano si no es revolucionario en los tiempos actuales no es cristiano” ;  que no le tengan miedo  al cambio , que sigan el ejemplo de Jesús quien lidero  la única revolución con la fuerza de transformar la historia y cambiar el corazón del hombre y la mujer. Quien como revolucionario promovió la denuncia y el debate público de lo malo de la sociedad con la propuesta   de un mundo mejor  y el compromiso de conquistarlo, aún a costa  de su propia vida. Revolución política y social que desafió el poder del Imperio Romano y  los sacerdotes judíos, por lo cual fue declarado  subversivo,  condenado a muerte y crucificado.

Jesús organizó el partido de la paz, el amor, la solidaridad y la justicia social, promoviendo la equidad e igualdad  en la tierra como en el cielo, movimiento que muchos historiadores han considerado como la primera Iglesia Cristiana.

Nilko Kazantzakis en su novela “La última tentación” dice  que el cristianismo  ha perdurado y  se ha expandido   por  el mundo, por “Todo cuanto Cristo tenía de profundamente humano, que nos ayuda a comprenderlo , amarlo y a seguir su pasión como si se tratara de nuestra propia pasión. …lo vemos luchar como nosotros y cobramos valor. Vemos que no estamos solos en el mundo y que el lucha a nuestro lado”.

La visita del Papa Francisco  toco  los corazones  de todos los colombianos, llego a lo más profundo de los sentimientos , fue como un bálsamo en medio de la tormenta , tinieblas e incertidumbres, un retiro espiritual que alejo las pasiones , invitando a la reflexión, el perdón,  la solidaridad y   esperanza de una mejor vida en la tierra. Es un Papa  con rostro humano que al igual que Jesús, enseña con el ejemplo y compromiso con quienes sufren y lloran su tragedia ante la inequidad y la injusticia. Vimos la otra Colombia en las plazas públicas, -sin políticos ni “cacaos” dueños del país- , el país nacional que aspira  a construir una patria mejor donde reine la paz y la justicia social. Julioenriqueortiz@yahoo.com

 

 

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