Un grupo de 15 hombres al mando de alias ‘Darwin’, conformaría el grupo de disidencia de las Farc que estaría operando en los municipios del Medio y Bajo Putumayo. Así lo confirmó el comandante de la Brigada de Selva Número 27, general Adolfo Hernández.

Hombres armados que en un tiempo pertenecieron al frente 48 de las Farc, y que abandonaron las filas guerrilleras en medio de un proceso de paz o fueron expulsados de las zonas veredales, hoy se mantienen en el negocio del narcotráfico en conjunto con el grupo delincuencial ‘La Constru’, en el Medio y Bajo Putumayo.

De acuerdo con el general Adolfo Hernández, dicho grupo está operando en zonas rurales de Puerto Guzmán, Puerto Asís, Puerto Caicedo y San Miguel, las mismas zonas donde se concentran las 25.000 hectáreas con cultivos de matas de coca y en donde la mayoría de campesinos se acogieron al Programa de Sustitución Voluntaria de Cultivos de Uso Ilícito.

“Hay una disidencia o grupo armado organizado residual del frente 48 de las Farc. Es indudable que hay personas que no se sometieron al proceso de paz, que desertaron de la zona veredal o que fueron expulsados por las Farc. Estamos trabajando con toda nuestra inteligencia para minimizar y neutralizar cualquier intención del grupo”, dijo el oficial del Ejército.

En el mismo sentido, el comandante de Brigada precisó que el grupo no busca atentar contra la infraestructura de la región y que la única intención de los 15 rebeldes es continuar con el negocio del narcotráfico en localidades donde tenían incidencia.

Expulsados inconformes

El Estado Mayor de las Farc, en su momento, expulsó de su organización a cinco comandantes que lideraban las disidencias y a través de un comunicado manifestó que la decisión se tomó con base en su conducta reciente que los llevó a entrar en contradicción con la línea político-militar propia.

Sin embargo, en un reciente comunicado emitido por las disidencias ubicadas en diferentes regiones del país, reafirmaron su desacuerdo a la negociación que se realizó en La Habana, Cuba e insistieron en que sus camaradas negociaron a su conveniencia los beneficios sin tener en cuenta sus principales logros conseguidos en tantos años de lucha revolucionaria.

De otra parte, el texto dado a conocer por los disidentes, permite analizar que las ofertas y garantías del Gobierno en favor de los guerrilleros rasos no son las mejores y ello habría llevado a cientos de hombres a mantenerse en la clandestinidad. Pero el gran temor de las comunidades respecto a la presencia de grupos disidentes se debe a la gestación de una nueva forma de dominio y control armado que conlleve nuevamente a la extorsión, el secuestro y otros delitos que se registraban en zonas rurales y urbanas del país.

Ubicación

Hoy la Fundación Paz y Reconciliación y la Fundación Ideas para la Paz aseguran que, tras sus estudios, han identificado que los disidentes se ubican en Norte de Santander, Vichada, Guainía, Vaupés, Guaviare, Putumayo, Cauca, Nariño, Valle del Cauca y Chocó.

Pero la gran pregunta de muchos colombianos es conocer ¿Cuál fue la razón para que centenares de hombres abandonaran las Farc si ya estaban a punto de terminar el conflicto armado de más de 50 años?. Pues en junio de 2016, tres meses antes de la firma del primer acuerdo de paz, el Frente Primero de Guaviare anunció que no se desplazaría a las zonas transitorias veredales de normalización como se había pactado hasta el momento y que tampoco dejaría las armas.

Con el correr de los meses, también se fueron algunos guerrilleros de los frentes Séptimo, 40 y 44 ubicados en el oriente del país. Y se sumaron individuos de cinco frentes del Suroccidente 6, 30, 43, 48 y 57, entre otros. Y aunque las Farc aseguran que no saben cuántos hombres rompieron el vínculo con su organización y prefieren dejar esa tarea a las autoridades, los investigadores calculan entre 300 y 700 la cifra de disidentes.

El Ministro de Defensa Luis Carlos Villegas, también ha dicho que se trata de un poco más de 400 personas que no se acogieron al acuerdo de paz y están ubicados justo en las cinco principales rutas del narcotráfico, una de esas en Putumayo.

Y ese es el desafío que hoy enfrenta la Fuerza Pública, llegar a cada rincón del Putumayo a garantizar la tranquilidad de los habitantes, una tranquilidad que se ha ganado en los últimos años con base en el proceso de paz establecido con las Farc.

 

 

 

 

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