AMAURY MACHADO RUEDA/LN

judicial2@olemidiario.com

Algeciras es uno de los 243 municipios de 13 departamentos del país donde se cumplen operaciones de desminado humanitario. Allí, en la vereda Quebradón Sur, cerca de los límites con Caquetá, la organización Campaña Colombiana Contra Minas, CCCM, está próxima a terminar de descontaminar de artefactos explosivos la primera área peligrosa confirmada a la cual realizó intervención. Es denominada la APC 21-1 y consta de 2.742 metros cuadrados.

Para llegar a esta área, se inicia un recorrido de 45 minutos en carro por una vía destapada desde la cabecera urbana de Algeciras. Luego, se debe continuar a pie por una cuesta arriba. El terreno húmedo y resbaloso a causa de las frecuentes lloviznas, dificulta aún más el ascenso de aproximadamente 40 minutos.

Al final de la caminata, está la finca El Porvenir, donde acampan las personas que integran el equipo de despeje, quienes previamente se capacitaron y entrenaron en la base de operaciones de la CCCM en Algeciras. La Organización de Estados Americanos OEA fue la encargada de evaluarlos para posteriormente ser acreditados por parte de la Dirección para la Acción Integral contra Minas Antipersonal Descontamina Colombia.

Los hallazgos

El área APC 21-1, se encuentra demarcada por una cinta amarilla y señales de advertencia de peligro, a menos de 10 minutos de la finca, arriba de la montaña. Está ubicada al lado de un estrecho camino que conduce hacia el sector de Roble Alto, por donde transitan diariamente 5 familias y unos 18 niños que van y regresan de la escuela hacia sus casas.

Antes de iniciar allí las operaciones de despeje, el equipo no técnico de la CCCM realizó por varios días un acercamiento con la comunidad, la cual informó que desde hace varios años se les había prohibido ingresar a este sector porque podían caer en una mina. Fue así como la Campaña la clasificó como un área peligrosa confirmada.

Rodolfo Berrío, es supervisor de desminado de la Campaña Colombiana Contra Minas. Señala que desde el pasado 24 de agosto de 2017, tiempo que llevan realizando la labor de desminado en esta área, han despejado 3.456 metros cuadrados, y encontrado dos artefactos explosivos improvisados, cada uno de aproximadamente 2 kilos de peso entre metralla y explosivos, y con capacidad de detonación de unos 20 metros a la redonda. Uno de estos ya fue destruido el 29 de septiembre, y el otro aún está en el área, pendiente por ser destruido. Se le puede ver entre las raíces expuestas de un árbol, rodeado de estacas de color rojo, que indica su peligrosidad.

Ingreso al área minada

Ocho desminadores, dos supervisores y 2 líderes, son quienes realizan la labor de desminado en la APC 21-1. Antes de ingresar al área, se preparan siguiendo estrictamente los protocolos de seguridad. Utilizan elementos de protección personal, diseñados para cero accidentes, como son un chaleco con 7 placas de acero que pesa unos 5 kilos, guantes y un casco visor.

Además, llevan consigo la herramienta principal, un detector de metales Minelav, con el cual descubren los artefactos explosivos improvisados (AEI) que instaló la guerrilla de la Farc en esta zona, en su intento de retrasar el avance de las tropas del Ejército Nacional. El aparato de fabricación australiana, emite una señal de alarma al detectar metales a una profundidad de 13 centímetros bajo tierra.

Con el detector de metales, los desminadores hacen un barrido centímetro a centímetro por el terreno. En el momento en que el aparato genera una alarma, el equipo humano inicia sus  protocolos de investigación frente a esa señal. Excavan arrodillados cuidadosamente y tratan de determinar las características del artefacto. Aunque no siempre se trata de minas. El terreno está lleno de elementos metálicos como puntillas, alambres.

El equipo de desminado humanitario utiliza también herramientas para el corte de maleza, como tijeras, serrucho, peinilla, ya que deben despejar el área para localizar el artefacto.

Aunque todo parezca estar bajo control, la cercanía con estos artefactos explosivos produce el temor de que en cualquier momento pueda detonar. Dos paramédicos y un conductor de vehículo de evacuación, están al tanto en caso de suceder un accidente con minas, lo que hasta el momento no se ha producido dentro la CCCM.

Más satisfacción que riesgo

Yesica Ospina es una de las desminadoras de la Campaña. Nació y ha permanecido toda su vida en el municipio de Algeciras. Con sus 21 años de edad, quiso pertenecer desde febrero de 2017 a la Campaña Colombiana Contra Minas porque le duelen las víctimas, sobre todo los niños, que ha dejado la situación de las minas en su municipio. “Es difícil ver a alguien que haya sufrido con una mina”, manifiesta la joven, al tiempo que señala con la mano al otro lado de la montaña, la casa donde vivía Felipe González, el niño de 6 años que murió en septiembre de 2106 al pisar una mina antipersonal. El menor jugaba con un balón que se desvió por una cañada y activó el explosivo en el momento en que fue a recogerlo. En el lamentable accidente, otro niño también resultó herido. En Quebradón Sur, sus habitantes no olvidan la tragedia.

Haciendo su labor, Yesica dice no sentirse en riesgo pues está convencida que todos los procedimientos utilizados por la CCCM son seguros. Saber que están descontaminando a Colombia le produce la más grande de las satisfacciones.

En Algeciras, la Campaña ha optado por integrar en su equipo a personas de la misma región, para generar un mayor grado de confianza entre las comunidades en el suministro de información sobre las áreas contaminadas por minas. La estrategia se ha implementado en los departamentos de Meta, Putumayo, Cauca, Cundinamarca y Antioquia donde la organización también adelanta operaciones de desminado humanitario.

Libre de sospecha de minas

Solo resta menos de 50 metros para que la CCCM declare el área APC 21-1 libre de sospecha de minas, y entregársela a su propietario, quien desde ya manifestó que ahora podrá allí sembrar café sin la amenaza de perder la vida con una mina. La tranquilidad será también devuelta a los demás campesinos y niños que transitan cerca del área.

En 1 mes será intervenida otra área, la 22-4 en el sector Quebradón Sur, a la que se le adelantan las adecuaciones para ser intervenida, ya que la comunidad reportó que al parecer allí hay presencia de artefactos explosivos.

A cumplirse hoy un año de la firma del acuerdo de paz entre Colombia y las Farc, el desminado humanitario es uno de los aspectos que contribuye a la seguridad de las zonas rurales. La Campaña Colombiana Contra Minas fue la primera organización civil nacional acreditada, de las nueve que hoy existen para apoyar las labores de desminado en Colombia, tarea que se proyecta al 2021, como compromiso del Gobierno Nacional con la firma de la Convención de Ottawa, para declarar al país libre de sospecha de minas.

La CCCM cuenta con el apoyo de la Unión Europea y la ONU, y lleva más de 16 años trabajando con víctimas de minas antipersonal, educando sobre el riesgo y haciendo incidencia nacional e internacional sobre ese problema en Colombia.

Departamentos y Municipios con más víctimas de minas antipersonal

Colombia, se estima, tiene un área de 89,6 millones de metros cuadrados con sospecha de contaminación de minas. Además, ocupa el deshonroso primer lugar en afectaciones a menores de edad y militares.

1990-31 de octubre de 2017

Departamentos

-Antioquia   2.535

-Meta          1.136

-Caquetá        935

-Nariño           866

Norte de Santander  806

Municipios

-Vista Hermosa (Meta)   363

-Tame (Arauca)     345

-San Vicente del Caguán (Caquetá)  261

-Montañita (Caquetá) 249

-Tarazá (Antioquia)  242

HUILA

Con 248 personas, ocupa el 14 lugar entre los departamentos del país con mayor número de víctimas por Minas Antipersonal (MAP), Municiones sin Explotar (MUSE) y Artefactos Explosivos Improvisados (AEI).

-Algeciras 73

-Colombia 46

-Baraya 37

-Neiva 21

-Isnos 14

Total Víctimas 11.530

7.033 Fuerza Pública

4.480 Civiles

2017      39     12     27

En contraste, de 1 de enero al 31 de octubre de 2016 se presentaron 78 víctimas por MAP y MES, de los cuales 21 fueron civiles adultos, 5 menores de edad y 52 pertenecientes a la Fuerza Pública.

Fotos: Sergio Reyes.

 

Comentarios