‘Ayudamos al pequeño caficultor a ser exportador directo’

LA NACIÓN habló con Fabio Gaitán, gerente y fundador de KoffieTapp, una empresa huilense que capacita a caficultores para que produzcan café sin intermediarios y facilita una plataforma web para la venta del grano.

0
424

economia@lanacion.com.co

Fabio Gaitán es un joven neivano gerente y fundador  de KoffieTapp, una empresa que capacita a caficultores para que produzcan café tostado sin intermediarios y facilita una plataforma web para la venta del grano. De acuerdo  Gaitán lo que se busca con esta app es que estas familias comercialicen su producto y mejoren su calidad de vida.

KoffieTapp ya lleva un año en el mercado, tiempo en el que ha logrado que los pequeños caficultores del Huila y otras regiones del país comercialicen sus productos en países como Canadá, Arabia Saudita, Francia, Japón y Estados Unidos.

Otro de los logros alcanzados por la entidad se dio a conocer hace pocas semanas en donde de manera conjunta con la Oficina en Colombia del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos e Isagen,  adelantarán un programa para capacitar a 1.000 familias cafeteras de la zona del Cañón de Las Hermosas, en el departamento de Tolima, en producción, exportación y marketing sin intermediarios.

LA NACIÓN habló con Gaitán quien explicó cómo ha sido el proceso de consolidación de KoffieTapp y el  programa que adelantará junto a la ONU e Isagen denominado “Coffe for Rights”.

¿Cómo nace KoffieTapp?

Nace de un ejercicio académico en una maestría en innovación que  estaba cursando. Yo que soy huilense siempre he visto la importancia del café pero cuando iba al sur del Huila o a otros departamentos observaba que lo pequeños caficultores no vivían en las mejores condiciones y siempre me pregunté el por qué. Dentro de ese ejercicio comencé a investigar y dimos con dos razones principales que generaban que los caficultores no tuvieran mejores ingresos; la primera es que el café que venden, en su mayoría, lo hacen como materia prima,  lo segundo es que no lo venden de manera directa sino que tienen que incluirlo dentro de una cadena de intermediación. Todo esto hizo que yo planteara una solución que hoy se llama KoffieTapp.  Lo que buscamos es ayudar al pequeño caficultor a ser exportador directo.

¿En qué consiste KoffieTapp?

Lo que se hizo fue generar un modelo de economía colectiva colaborativa que permite que los pequeños caficultores  puedan ofertar a través de una aplicación directamente sus cafés procesados a cualquier consumidor del mudo. KoffieTapp es una empresa de tecnología que da una solución para que los caficultores avancen en una cadena de valor y dejen de ser meramente productores convirtiéndose en exportadores directos de su café.

¿Con cuántos caficultores están trabajando?

En el Huila estamos trabajando con cerca de 15 caficultores y a nivel nacional son un total de 35. Pero ahora con este proyecto que realizaremos con Naciones Unidas en el Cañón de Las Hermosas van a entrar más de 1.000 familias caficultoras.

¿Cómo lograron en 1 año en el mercado vender a países como Canadá, Arabia Saudita, Francia y Japón?

Inicialmente con redes de amigos, familiares y un trabajo de redes sociales. Esa primera parte ha sido de validar el proyecto, de mirar que tipo de café era el que querían comprar los clientes y que les pareciera correcto el tiempo de tránsito hasta su destino. Ya estamos iniciando lo que es una etapa de consolidación en donde esperamos que el proyecto llegue mucho más alto.

En este momento me encuentro en Estados Unidos  donde me reuniré con una gran cadena de hoteles a nivel internacional que estaría dispuesto a comprar su café directamente a los pequeños caficultores.

¿Cómo se da esta alianza con la ONU para capacitar a 1.000 familias cafeteras?

El primer contacto fue con Naciones Unidas ya que ellos han venido realizando un trabajo muy importante en el Cañón de las Hermosas, una región muy afectada  por el conflicto armado y en donde la falta de inclusión, principalmente por parte de las mujeres, hace que se vulneren otro tipo de derechos. A partir de esto se identificó con la ONU que en la región existen unos muy buenos cafés especiales que no se habían podido mostrar al mundo debido a las dinámicas del conflicto que se vivían.

En este proyecto también está Isagen, quienes han venido facilitando y apoyando lo que permite el desarrollo sostenible de la región.

¿Qué busca el programa “Coffe for Rights”?

El programa busca capacitar durante cuatro meses a los habitantes de 28 aldeas para que diseñen y produzcan un café de tipo exportación que puedan vender en el exterior. Este programa es liderado por un grupo de tres asociaciones de mujeres afectadas por el conflicto armado, quienes producirán tres tipos de café para exportar a través de KoffieTapp. La idea del proyecto es poder convertir estas mujeres cabezas de hogar en exportadoras directas de su café.

¿Este programa también llegaría al Huila?

Eso es lo que más deseo. Las primeras tareas que empezamos a hacer con KoffieTapp fueron en el en el Huila, pero desafortunadamente al no recibir mucha atención tuve que emigrar a Bogotá. Al departamento lo llevo en el corazón y a los caficultores de la zona quiero decirles que allá tengo que llegar con este tipo de programas.

¿Qué se viene para el futuro de KoffieTapp?

Fundamentalmente consolidar el mercado en Estados Unidos. En los próximos días vamos a abrir KoffieTapp Colombia para que colombianos también puedan comprar café a los pequeños caficultores del país. Lo que buscamos en un futuro es que este negocio se pueda instalar de manera global por lo que soñamos, y estamos trabajando para ello, con la finalidad de tener un KoffieTapp en Costa Rica, un KoffieTapp en Brasil, un KoffieTapp Vietnam, con productores de todas las regiones del mundo.

 

 

 

 

 

 

Comentarios