Tres médicos generales, dos jefes y 14 auxiliares de enfermería, han preferido renunciar a sus cargos en el Hospital María Inmaculada por el no pago de sus salarios; según se conoció, a algunos de ellos se les debe desde dos hasta cinco meses de sueldo.

Jhon Ernesto Galvis Quintero, gerente de la ESE, explicó que la crisis de la salud les ha dado un coletazo del que no se han podido recuperar y por ello no han podido ponerse al día con los honorarios de estos prestadores de la salud. “El hospital les adeuda tres meses de salario a sus contratistas y dos a los empleados de planta. Los especialistas cumplen seis meses y los proveedores once”.

Esta situación hace que sea difícil prestar servicios especializados. Desde hace ya cuatro meses servicios como cardiología y otorrinolaringología, no se prestan en el Hospital María Inmaculada.

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