Julio Enrique Ortiz Cuenca

El presidente Santos quien en forma decidida  culminó  los diálogos y acuerdos de paz con la FARC  en la Habana , se apresta después de 25  años a pactar la paz con la naturaleza, a firmar y promulgar el documento CONPES para el macizo colombiano,  que será  promulgado  en  diciembre en Pitalito, San Agustín o en la laguna donde nace el rio magdalena en el corazón del  macizo, lugar mágico que sería el escenario ideal   por su belleza, majestuosidad e integración planetaria, donde   según el ambientalista Andrés Hurtado, se experimenta un orgasmo cósmico.

Han sido 25 años de debates interrumpidos por la indiferencia oficial e intereses económicos, los  cuales iniciamos  cuando como Gobernador  del Huila en 1993 organizamos  la primera expedición al Macizo y se nos prometió diseñar una política pública para el Macizo   , compromiso reiterado por el actual gobierno  cuando realizamos la segunda expedición técnica y científica en 2015; documento CONPES que   busca establecer e implementar las políticas públicas para su manejo integral, desarrollo sostenible, preservación y recuperación de sus ecosistemas, en coordinación con los gobiernos locales, regionales, nacionales e internacionales y la sociedad civil, garantizándole el suministro de agua al 73 % de la población colombiana, a regiones  del Ecuador, Perú y Brasil y a las generaciones del futuro. El Macizo Colombiano con la Amazonía está considerado como el primer pulmón del mundo y  alternativa ante el cambio climático.

Los científicos, académicos, ambientalistas, geólogos, biólogos, periodistas e investigadores de universidades  e instituciones públicas y privadas nacionales e internacionales, que participaron en la primera y segunda expedición dejaron en los libros editados con las memorias,  sus  impresiones,  grado de deterioro del macizo,  amenazas y  recomendaciones a seguir,  las cuales siguen clamando por ser tenidas en cuenta para acabar con la destrucción de la estrella fluvial colombiana donde nacen los ríos Magdalena, Cauca, Caquetá, Putumayo y Patía.

Aspiramos  que se pare la motosierra que en  25 años ha deforestado un millón de hectáreas,  la contaminación, la destrucción de  paramos, la minería ilegal y legal,  cultivos ilícitos y  tráfico de la biodiversidad. Que se incorpore a los campesinos que luchan por sobrevivir en condiciones de pobreza y marginalidad.

La UNESCO en 1978 declaró al Macizo colombiano  como “Reserva de la Biosfera -Cinturón Andino” y en 1994 a la arqueología agustiniana como patrimonio de la humanidad.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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