Donald Trump reconoció a Jerusalén como la capital de Israel. Dirigentes reprochan esta iniciativa.

LA NACIÓN

Después de que Donald Trump reconociera a Jerusalén como la capital de Israel; ordenó el traslado de la embajada americana desde Tel Aviv, donde funcionaba, hasta la Ciudad Santa.

“Es tiempo, oficialmente, de reconocer a Jerusalén como la capital de Israel”, dijo el presidente Trump a los medios de comunicación de todo el mundo. Sin duda, Su declaración formalmente sienta un precedente y es un cambio frontal en el manejo de la política internacional estadounidense durante los últimos 20 años.

La decisión va en contra de la política seguida por la comunidad internacional, desde donde se hicieron numerosos llamamientos para evitar que Trump adoptara esa decisión, debido a su potencial desestabilizador en la región.

El Congreso de ese país aprobó en Estados Unidos en 1995 un decreto llamado “Jerusalem Embassy Act”, que dice textualmente: “La ciudad de Jerusalén es desde 1950 la capital del Estado de Israel”. No obstante, el documento incluye una cláusula que permite al presidente aplazar su aplicación durante seis meses. Históricamente, Bill Clinton, George W. Bush y Barack Obama hicieron uso de esa cláusula, sistemáticamente, cada seis meses.

Esto se debe a que Jerusalén es un territorio disputado al estar cargado de los grandes símbolos de las tres religiones monoteístas, el judaísmo, el islam y el cristianismo. Los palestinos aseguran que Jerusalén es la capital de su futuro Estado y ocupan el Este de la ciudad. Por eso, en aras de no escalar la violencia, Estados Unidos había sostenido su embajada en Tel Aviv.

Diferentes mandatarios se pronunciaron ante la controvertida decisión del Presidente Donald Trump.

“La cuestión del status deberá ser regulada en el marco de las negociaciones de paz entre israelíes y palestinos”, presidente de Francia, Emmanuel Macron.

Por su parte, el presidente Erdogan de Turquía dijo “semejante medida solo servirá para beneficiar a los grupos terroristas”.

El papa Francisco también se manifestó diciendo “Hago un llamamiento desesperado para que todos se comprometan a respetar el statu quo de la ciudad”.

La cancillería de Siria dijo que esta es una iniciativa peligrosa que ejemplifica claramente el desprecio de Estados Unidos por el derecho internacional.

 

 

 

 

 

Comentarios