JESÚS ANTONIO ROJAS SERRANO/LN

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El enigma en torno a la identidad de la mujer, cuyo cuerpo sin vida, desnudo, envuelto en sábanas y dentro de una bolsa color negro, apareció el domingo pasado en un paraje cercano al Sena Industrial, en el norte de la capital del Huila, fue resuelto.

La víctima resultó ser Valentina Fajardo Mosquera, una joven de 18 años de edad, que en redes sociales se hacía llamar como “Juana”.

Sus vistosos tatuajes, uno de ellos en la espalda y cuyas letras formaban el nombre de “Stiven”, y el otro, unas rosas con un reloj, en la pierna derecha, permitieron su identificación al caer la tarde de ayer.

Sus padres residentes en la calle 77A con carrera 1D Bis del barrio Villa Soledad, comuna 9, también del norte de Neiva, ya fueron informados de los escabrosos hechos.

Como Valentina Fajardo Mosquera, de 18 años de edad, fue identificado el cadáver de la mujer que fue encontrada el domingo pasado al interior de una bolsa.

INVESTIGACIÓN

La identificación de la joven ha permitido que la Policía Metropolitana de Neiva despliegue todo su aparato de investigadores de la unidad de Homicidios para establecer los móviles y autores del espeluznante caso.

Al parecer, la joven, nacida el 17 de octubre de 1999, había salido de su vivienda el sábado en horas del medio día a cumplir una misteriosa cita, de la que nunca regresó.

Anoche mismo, la Policía adelantaba varias diligencias de registro y allanamiento con miras a armar el ‘rompecabezas’ de este episodio.

El propio comandante de la Policía Metropolitana de Neiva, el coronel Juan Carlos León, ha seguido de cerca el desarrollo de las investigaciones.

Ella era Valentina Fajardo Mosquera, quien había salido de su casa, al parecer, a cumplir una misteriosa cita.

¿CÓMO FUE ENCONTRADA?

El cadáver de Valentina Fajardo Mosquera fue hallado el domingo, hacia las 2:30 de la tarde, en un paraje del barrio La Trinidad, cerca de las instalaciones del Sena Industrial.

Tal como lo informó ayer LA NACIÓN, el macabro hallazgo lo hizo una familia que transitaba como de costumbre por el sector. “Pasábamos con mi esposa e hija, cuando vimos la bolsa. La verdad pasé creyendo que era un animal, pero mi mujer me hizo devolver porque ella no creyó que fuera un animal y claro, era un cadáver, así que llamamos a la Policía”, narró el hombre que informó de la dantesca escena. Las aves de rapiña ya merodeaban el sector.

Investigadores de la Sijin en asocio con personal del CTI de la Fiscalía se trasladaron al lugar y procedieron a las labores de inspección al cadáver, que fue rotulado inicialmente como N.N.

El cuerpo no registraba signos de violencia como heridas a bala o lesiones con arma blanca o corto-punzante. Lo que si llamó la atención era un fuerte golpe que presentaba a la altura de la cabeza.

LO QUE VIENE

En el transcurso de las próximas horas, el Instituto de Medicina Legal procederá a entregar detalles de la necropsia, que servirá para aportar más luces a la forma en que murió la joven mujer. El dictamen forense dirá qué consumió horas antes de su muerte, si fue abusada sexualmente o qué hecho desencadenó su deceso.

Este tatuaje, que la víctima se hizo el 2 de junio de 2016, permitió paradójicamente su identificación.

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