En coma inducido se encuentra Carmelina Murcia, luego de ser atacada por más de 200 abejas, que ingresaron a su residencia el pasado primero de marzo del presente año.

“Estábamos en la casa como de costumbre, abrí la puerta de la calle para ir hasta el carro, porque tenía un cita médica, en ese preciso momento una nube de abejas me atacó, yo corrí para la casa con la intención de evadirlas, pero vi a mi esposa en la sala y estaba llena de abejas en la cara, cabello, cuello, espalda, manos, así que como pude comencé a sacarla de la casa”, indicó Luis Hortua Ramírez, a Armando Barrios.

La mujer, de 64 años de edad, sufre una discapacidad y tiene parte de su cuerpo paralizado, motivo por el cual no se pudo defender por sus propios medios del ataque de las abejas y situación que empeoró su salud.

“La saqué en rastra con la intención de salvarle la vida, en la calle pedí ayuda pero nadie me colaboró, hasta que vi una patrulla y ellos me ayudaron, mi esposa en ese momento perdió el conocimiento, se desmayó, la trasladamos hasta el centro de salud de Canaima, donde le prestaron los primeros auxilios”, precisó.

Al parecer, la pareja de esposos estaba acompañada de uno de sus nitos, a quien cuidaban, y en medio de todo el hombre lo encerró en una habitación, dejándolo solo con el ánimo de protegerlo y salvar la vida de su esposa.

“Ya cuando deje a mi esposa en manos de los médicos, quienes de inmediato comenzaron a atenderla, salí de nuevo para la casa para sacar el niño, no me querían dejar salir porque también tenía muchas picaduras, pero debía ir por mi nieto; cundo llegue había mucha gente, y mi hija la madre del niño ya lo tenía en sus brazos, así que regresé a la clínica donde me atendieron”, narró Hortua Ramírez.

Al parecer, luego del incidente los moradores del sector dieron aviso al Cuerpo Oficial de Bomberos, quienes acudieron al lugar y comenzaron a echar veneno, pero solo las ahuyentaron, no las eliminaron.

Ante esta lastimosa y dolorosa situación María Cristina Hortua Murcia, hija de los afectados, quiso dar a conocer la situación por la que está pasando y hacer el llamado a las autoridades competentes para que ‘tomen cartas en el asunto’.

“Esta situación se había podido prevenir, fueron muchas las veces que llamé a pedir la colaboración, ellos vinieron pero solo daban ‘pañitos de agua tibia’, será que ni así harán algo…”, indicó la angustiada mujer.

María Cristina, precisó que con esa problemática llevaban más de tres años, y no les resolvieron dada, solo iban las calmaban con veneno y ya, situación que provocó un lamentable hecho, debido a la gravedad de salud de su madre.

 

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