Gracias a la sentencia 016 del 23 de marzo del 2018, el emblemático municipio de San Vicente del Caguán dejó de ser un protagonista de la violencia para convertirse en un lugar de paz.

El fallo judicial permitió la devolución del predio La Danta y reconoció como víctimas del conflicto armado a su propietario y núcleo familiar, quienes sufrieron las inclemencias de la violencia a manos de la guerrilla.

Los beneficiados son los integrantes de una familia caqueteña, de las miles que vivieron el flagelo de la violencia. Ellos fueron obligados a salir de su predio por el homicidio de su hijo menor, quien fue integrante del Ejército. Esta familia fue acusada por las Farc de estar al servicio de las Fuerzas Militares, por lo que debieron abandonar sus tierras.

Ahora, su historia de dolor, acontecida en el 2012, dio un giro de 180 grados gracias a la primera sentencia de restitución de tierras emitida para el departamento de Caquetá. Estos campesinos se convierten en pioneros, dando una voz de esperanza a cientos de personas que, en estos momentos, esperan una respuesta positiva de parte de los jueces de la República.

En la vereda La Danta, donde se encuentra ubicado el predio, sucedieron enfrentamientos entre la guerrilla y el Ejército, lo que generó temor e inseguridad en la comunidad.

 

BENEFICIOS

Ante este escenario, el juez determinó que al solicitante y su núcleo familiar les sea otorgada la devolución del predio que mide 44 hectáreas, y una serie de beneficios establecidos en la Ley para mejorar sus condiciones de vida y gozar de la reparación integral de sus derechos.

Dentro de los beneficios otorgados mediante el fallo se encuentra un subsidio de vivienda rural que le permitirá a la familia contar con una casa digna para habitar, la implementación de un proyecto productivo para la sostenibilidad económica de la familia y la condonación y exoneración de tasas o contribuciones del orden municipal.

 

 

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