El presidente Juan Manuel Santos reconoció este domingo que los tres miembros del equipo periodístico de El Comercio sí fueron asesinados en territorio colombiano, como lo había declarado horas antes el ministro del interior del vecino país. El mandatario aseguró, en entrevista con CNN, que los periodistas fueron secuestrados en Ecuador por disidentes de las Farc y luego trasladados a Colombia, donde finalmente fueron asesinados.

Santos agregó que este lamentable hecho es un “coletazo” de más de 50 años de conflicto con las Farc y que es normal que en estos procesos de paz siempre haya un porcentaje de los combatientes que se quede delinquiendo. “Sabíamos que los narcotráfico iba a jalar a excombatienes para ayudar al narcotráfico”, añadió el presidente.

En CNN, el presidente reiteró que está en permanente comunicación con el presidente de Ecuador, Lenín Moreno, para cooperar entre ambos países y dar con los responsables.  “Hay que tener objetivos claros, colaborar para obtener justicia y castigar a los responsables como se merece”, concluyó Santos.

Horas antes, el gobierno de Ecuador había dicho que el equipo de El Comercio fue asesinado en territorio colombiano y que en nuestro país permanecen los cadáveres. La declaración  la hizo el ministro del Interior, César Navas. ” Fueron asesinados en territorio colombiano”, dijo Navas en el canal internacional NTN24. Sin embargo, el vecino país sostiene que los periodistas también fueron secuestrados estando en territorio colombiano, lo que atiza las contradicciones entre los dos países desde que se produjo el secuestro el pasado 26 de marzo.

El periodista Javier Ortega (32 años), el fotógrafo Paúl Rivas (45) y el conductor Efraín Segarra (60) del diario El Comercio de Quito fueron secuestrados por guerrilleros que se apartaron del proceso de paz con las Farc.

Estando en cautiverio y encadenados fueron ejecutados a balazos, según se desprende de fotos difundidas por los captores. Los cadáveres aún no han sido recuperados.

Desde que se produjo el secuestro en Mataje, una localidad ecuatoriana en los límites con Colombia, ambos gobiernos han suministrado información contradictoria sobre el lugar a donde fueron llevados los rehenes y el sitio de su ejecución.

Más contradicciones

Las versiones entre gobiernos difieren también en la nacionalidad del responsable del asesinato, alias Guacho, líder del Frente Oliver Sinisterra, un grupo disidente del proceso de paz con las FARC.

Quito dijo este domingo que el supuesto responsable es de nacionalidad colombiana y Bogotá dice que es ecuatoriano.

En su entrevista, Navas explicó que la operación que está llevando a cabo el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) para la recuperación de los cuerpos “no tiene fecha alguna” de finalización, sin dar más detalles.

Ricardo Rivas, hermano del periodista asesinado, criticó en otra entrevista el “fracaso de los dos gobiernos” en la gestión del caso.

“El uno (Colombia) por no involucrarse directamente (…) y el otro tal vez (…) por su falta de experiencia en el manejo” de este tipo de situaciones, explicó.

“Hay preguntas que quedan en el aire respecto a las acciones que se hicieron” durante el secuestro, agregó.

Pedro Vaca, director de la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP), de Colombia, lamenta la “incoherencia” entre ambos gobiernos.

“Es muy importante que lo que hayan dicho los Estados pueda ser verificado, sobre todo porque en las circunstancias en las que ocurre esto hay muchos cruces de información”, señaló a la AFP.

 

Tomado de: El Espectador.

Comentarios