Sandra Hernández es la presidenta de la Asamblea del Huila.

 

 

JESÚS ANTONIO ROJAS SERRANO/LN

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En este diálogo con LA NACIÓN, la presidenta de la Asamblea Departamental, Sandra Hernández, analiza el futuro de la concesión vial Neiva-Mocoa-Santana, hoy en manos de la cuestionada Aliadas para el Progreso. Aprovecha también para echar un vistazo a la gestión del gobernador del Huila Carlos Julio González Villa.

 

¿Qué opina de la decisión de Aliadas para el Progreso de abrir Pericongo para el tránsito de todo tipo de vehículos?

Básicamente, Aliadas para el Progreso se sigue saliendo por la tangente. Es claro que Pericongo sigue siendo un riesgo latente tanto para el tránsito de carga pesada como de carro pequeño. Ahora,  esta es una decisión que debieron haber tomado ellos con todas las medidas preventivas, estamos en plena época invernal y ellos no han tomado las medidas correctivas de fondo que requiere todo el sector de Pericongo. Dios no quiera haya una calamidad, pues directamente ellos son los que tienen la responsabilidad de asumir todo este riesgo, se debe dejar de precedente ante la opinión pública que hay un riesgo permanente sobre el tráfico de vehículos en ese sector.

 

¿Usted se une al llamado que está haciendo la Administración Departamental de recomendar a los huilenses la vía alterna por Naranjal?

Claro, yo tránsito cada ocho días por Naranjal, yo lo hago, porque es Naranjal la que se tiene que utilizar hasta que no se tomen todas las medidas preventivas sobre el manejo de desprendimiento de piedras y la recuperación de la calzada por Pericongo. Pericongo es un riesgo latente y la comunidad así lo tiene que entender.

 

¿Usted qué piensa de todo lo que ha venido ocurriendo? ¿Veremos prontamente alguna solución real?

Lo primero que hay que advertir es que a Aliadas solo le quedan dos meses y medio para concluir qué es lo que va a pasar con la concesión, si encuentra en ese tiempo su socio estratégico o si el camino es la caducidad, el tiempo se le está acortando a ellos y tienen que entregarle una solución al departamento del Huila. Segundo: es impredecible lo que va a pasar con el tema Pericongo porque la ANI no ha determinado si autoriza el viaducto o el túnel falso, es una decisión que se debe tomar previo a la decisión final que tome Aliadas. Tercero: esto es un problema que no se va  a solucionar en el corto o mediano plazo, es un proceso de dificultad que va a vivir la región durante los próximo tres, cuatro o cinco años, porque estamos en el tema de que se estructure un nuevo proyecto, en que se empiece a ejecutar la obra y que se termine la obra. Por eso, es importante lo que ha planteado la Asamblea del departamental en que se hagan planes de choque con las vías alternas, que es la recuperación de la vía Pitalito-Acevedo-Suaza y la vía sobre Naranjal.

 

Si es un túnel falso o se determina la construcción del viaducto, ¿es claro que es un proyecto que no veremos a la vuelta de la esquina?

Total y no lo vamos a ver porque Aliadas va a terminar entregando la concesión y lo más probable que pase es que la reciba una compañía francesa que hoy son los únicos que han mostrado la intención de quedarse con la concesión. Ellos llegarán a hacer estudios y evaluaciones no solo sobre Pericongo sino sobre los 446 kilómetros de intervención que tiene la concesión. Cuánto no se demorarán en volver a hacer la evaluación de todos los estudios que ya ha hecho Aliadas y que empiece la ejecución de la obra. Mientras tanto desafortunadamente el departamento del Huila  y la región sur del país seguirán con un problema muy complejo de movilidad.

 

La presidenta de la Asamblea Departamental, Sandra Hernández, en la entrevista con el Editor General del Grupo Informativo LA NACIÓN, Jesús Antonio Rojas Serrano.

 

En resumidas cuentas, ¿Es muy poco lo que ya pueda hacer el Gobierno de Santos?

Lo que nosotros hemos planteado es que el Gobierno Santos es el que nos dio el problema y el Gobierno santos es el que nos tiene que dar la solución. Por eso, lo que se ha pedido es que sea este Gobierno el que solucione o le entregue una respuesta al Huila de qué va a pasar con la concesionaria, si hacen la caducidad o la cesión. Segundo: lo que se logró hacer  mediante la movilización de toda la Asamblea del Huila a Bogotá es que el Gobierno Nacional sea el responsable de la intervención de las vías del departamento porque son de orden nacional, por lo tanto había que llamar la atención de la intervención sobre las vías alternas. El Invías ya entregó el presupuesto total de la inversión que se requiere: 100 mil millones de pesos. Tal vez, el Gobierno nacional no entregue todo pero hay que buscar cuánto le va a entregar al departamento para el plan de choque para contrarrestar la dificultad vial que tienen la región en este momento. La movilización de la Asamblea le pudo demostrar al Gobierno nacional que sí es su responsabilidad y que tenía que actuar de manera inmediata.

 

Volviendo al tema de Naranjal, ¿cómo está el trayecto?

Está en perfectas condiciones para movilización, se hizo un mantenimiento muy importante de ampliar la vía. El recorrido se alarga en 40 minutos pero no hay ningún riesgo.

 

Cuando hablamos de la concesión, ¿Usted dice que muy seguramente Aliadas para el Progreso no tiene otra salida sino entregar la concesión?

No la tiene, tiene que entregar la concesión y si ellos se abstienen de cerrar la concesión se someten a que el Invías le declare la caducidad, que le imponga multas y sanciones y la Aseguradora responda realmente sobre la vía y empiece nuevamente un nuevo proceso licitatorio. Ahora, la manera más fácil para ellos en estos momentos es entregar la concesión al mejor oferente que cuente con el músculo financiero y la experiencia y capacidad administrativa y operativa para intervenir de manera inmediata.

 

¿Qué se sabe de esa compañía francesa que estaría interesada en esa concesión?

Todo lo que se pueda decir son rumores. La fuente que está planteando lo de los franceses es la Dirección de la ANI.

 

¿Con todo este problema vial en dónde entra a jugar el nuevo Gobierno, es decir el próximo presidente de los colombianos?

No hay que hablar solo de Pericongo, lo que hay que hablar es lo que representa para el departamento del Huila tener vías de competitividad para los próximos 25 años y nosotros en esta concesión sólo vamos a tener de doble calzada el trayecto Neiva-Campoalegre. El resto de vías solo se basa en el mantenimiento, es decir, que sí va a jugar un papel muy importante el próximo Gobierno porque tiene que poner sus ojos sobre el Huila.

 

A esta alturas, ¿Sirvió para algo la protesta que adelantaron los diputados en la plaza de Bolívar de Bogotá?

Claro, sirvió para que el Gobierno nacional entendiera que tiene una deuda histórica de inversión en el departamento del Huila, para que ellos determinaran de manera racional que sí tienen que invertir como Estado en nuestras vías y para que la clase política del departamento se uniera en un solo propósito. Sirvió porque ocho días antes nos habían dicho que intervenir era imposible porque le habían entregado la vía a unos particulares, en cambio, ahora, ya hubo la intervención del Invías, ya hubo la declaratoria de emergencias y ahora esperamos lo más difícil que es que el Gobierno asigne los recursos.

 

Pero, realmente estuvieron todos unidos o hubo alguien que se quiso robar el protagonismo?

Sentí que el inconformismo fue generalizado, de llamar la atención ante el Gobierno Nacional, fuimos 12 diputados en bloque que estuvimos dispuestos a soportar las inclemencias del clima, de asumir el riesgo de irnos hasta Bogotá, estuvieron huilenses y no huilenses apoyándonos y mostrando su solidaridad y acompañamiento en las diferentes reuniones que tuvimos con los ministros. Vamos por etapas y pienso que las metas que quedaron trazadas se van cumpliendo, esperamos la más definitiva que se tiene que estos días que es la asignación de recursos.

 

Cambio el tema. ¿Cómo siente que le ha ido como presidenta de la Asamblea Departamental?

Ha sido un trabajo juicioso y duro porque además de la agenda de diputado, se deben sumar todas las tareas para ejercer el liderazgo a través de la presidencia, la interlocución y todo el tema de manejo administrativo, pero hemos estado con toda la buena energía, la voluntad, la disciplina y el carácter, para buscar hacer las cosas bien.

 

¿Cómo están hoy las relaciones entre la Asamblea y el gobernador?

Como siempre han estado: muy respetuosas, sin desligarnos de la responsabilidad que nos asiste como diputados. Le hemos dado todas las facultades, le hemos aprobado todos los proyectos, para que el gobierno tenga gobernabilidad y pueda cumplir las metas del Plan de Desarrollo.

 

¿Qué opinión tiene de la gestión del gobernador?

El gobernador va avanzando de manera significativa en unos sectores más que en otros, pero decir que estamos en un año de ejecución presupuestal donde se están consolidando muchos proyectos con cofinanciación del Gobierno Nacional. Sin embargo, en muchos sectores le hace falta ponerle el acelerador.

 

¿En cuáles?

En Educación. Le hace falta todo el tema de infraestructura educativa que ha sido un diseño que lo montó desde la misma formulación del Plan de Desarrollo. Hoy no vemos los colegios 10 en ninguno de los municipios y es fundamental que arranque el tema de ejecución de esos proyectos. Se requiere ver en los diferentes municipios las Aldeas de la Felicidad, que además es un proyecto supremamente bonito e interesante. Todos estos proyectos que se han ofertado tiene el Gobierno Departamental  en cabeza de cada uno de los secretarios de despacho ponerles el acelerador para que sea el mismo gobernador quien los inaugure.

 

¿Pero el tema es de falta de recursos o de falta de gestión de las cabezas?

Pienso que ha sido la falta de operatividad. Si bien formular los proyectos es engorroso, el cierre financiero no es fácil, le ha faltado mucho más compromiso y dinamismo a equipos que están en el interior del Gobierno departamental y que no tienen el mismo compromiso o energía que ha demostrado el gobernador.

 

¿Cree que al gabinete del gobernador le hacen falta más ajustes?

A estas alturas lo único que generaría es mucho más traumatismo. Sería absurdo que el gobernador modifique su gabinete, debió haberlo hecho el año pasado cuando podía, ya en etapa de ejecución sería un desacierto.

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