Jefferson Gómez

LA NACIÓN, Neiva

 

Un supuesto viaje y ser estudiantes de la Universidad Surcolombiana (Usco), es lo único en común que tienen los jóvenes Jefferson Gómez y Jhann Carlos Flórez Gordo, quienes llevan cuatro días desaparecidos.

Así lo dieron a conocer ayer familiares de los universitarios, quienes se encuentran desconcertados y aún no tienen una explicación de las extrañas desapariciones de sus seres queridos.

De Gómez, estudiante de segundo semestre de Licenciatura en Lengua Castellana, sus familiares no saben nada desde el pasado martes en la mañana, cuando salió de la casa se bajó del taxi en el que iba rumbo a una iglesia en compañía de una hermana. “Me dijo que se iba para una iglesia y que nos veíamos allá, se fue con la hermana en un taxi, se tiró del  carro por el lado de Las Brisas”, dijo Camila Andrea Horta, su compañera sentimental.

La joven recordó, en medio de la angustia, que Jefferson el fin de semana había comenzado a tener comportamientos extraños. “Él comenzó a actuar raro el sábado, comenzó hablar cosas incoherentes, raras…”.

Sostuvo que ese día a las nueve de la mañana, el joven se desnudó y salió corriendo por toda la casa y después se fue para la calle. “La mamá no nos creía. El domingo ella se quedó en la casa de él, y Jefferson hizo exactamente lo mismo, se desnudó, pero no salió a la calle”.

Camila Andrea señaló, que hace unas semanas el joven participó en un ritual. “Él me comentó, que hace 20 días fue a un ritual espiritual en la Usco, que le dieron yagé. Creo que eso fue lo que lo puso así…”.

La joven indicó que se contactó con un grupo de amigos de su compañero, y le dijeron que no se preocupara. “Dicen que no me preocupe, que el chino está confundido. No sé qué me estarán ocultando. Los amigos de él están raros. Hay un amigo que también estuvo en el ritual y está enfermo, tiene una infección en el estómago”.

 

Pidió perdón y dejó una carta

Sobre la desaparición del joven Jhann Carlos Flórez Gordo, su mamá Arcelia Gordo Amezquita, señaló que le llamó la atención que le pidiera perdón. “Me llamó la curiosidad el domingo, porque a eso de las cuatro de la tarde, cuando estaba descansando en el apartamento, él de una manera como triste, melancólica, se me acercó y me dijo mami te pido perdón por todo lo malo que te he hecho pasar, y me dio un beso en la mejilla”.

El joven, estudiante de cuarto semestre de medicina, salió de su casa en lunes pasadas las cinco de la tarde y desde ese momento su familia no ha tenido noticias de él. “El lunes antes de irse, le dijo a la abuela que la amaba mucho y que le daba gracias por todo y se fue”, manifestó la progenitora del joven.

Recordó que la última conversación con su hijo, fue el mismo lunes hacia las 5:45 de la mañana, antes de que ella saliera para el trabajo. “Le pregunte que si tenía clases en la facultad, me dijo que a las ocho de la mañana y le deje desayuno…”.

Agregó que cuando llegó de trabajar, a las 5:30 de la tarde, pese a ver que la motocicleta de él estaba en la casa, pensó que estaba con compañeros de universidad estudiando donde un amigo. “Pensé que estaba en la universidad o con compañeros estudiando…”.

Con el paso de las horas y entrada la noche, Arcelia le marcó al teléfono celular, sin darse cuenta que el equipo móvil estaba en la casa.  “Entre nueve y diez de la noche le marque al celular y no contestó, cuando nos dimos cuenta el celular estaba en la casa, me causó curiosidad”.

La noticia triste llegó, cuando su hija, quien acababa de arribar de Bogotá, encontró en la casa una nota de despedida escrita por él. “Mi hija llegó de Bogotá como a las ocho de la noche, como las once de la noche, cuando ya estaba dormida, mi hija se acostó llorando y me dijo “mami mi hermano dejo una nota como de despedida, la leímos y efectivamente era una nota de despedida para toda la familia. Decía que había llegado la hora de partir, pedía perdón, y que no lo fueran a buscar”.

Desde ese momento la angustia se apoderó de la familia del joven, quien ha tenía el apoyo de amigos a través de cadenas de oración. “Hemos estado en cadena oración con sacerdotes y varios amigos. Prácticamente se lo he entregado a Dios y tenemos esa luz de que vamos a tener noticias”, expresó Arcelia.

Jhann Carlos Florez Gordo,.jpg
Jhann Carlo Flórez Gordo

Comentarios