El joven Héctor Eduardo Gaona Caicedo, o ‘Cholo’, pretendía lanzarse desde el puente peatonal en Alberto Galindo.

LA NACIÓN, Neiva

La mañana de ayer transcurría de manera cotidiana en la comuna 9 de Neiva, cuando de repente el joven Héctor Eduardo Gaona Caicedo, subió corriendo el puente peatonal del barrio Alberto Galindo, trepó hasta lo alto de la estructura y amenazó con lanzarse a la vía.

De inmediato el tráfico que se detuvo, y se agolpó gran cantidad de curiosos, además de familiares y amigos que le gritaban para tratar de convencerlo de que cambiara de decisión.

Gaona Caicedo,  más conocido por su sobrenombre de ‘Cholo’, de 22 años de edad, en medio de la confusión, con la desesperación que evidenciaba su rostro y la mirada perdida, gritaba “yo no quiero sufrir más”, manifestaba que lo querían matar y si él ya no estaba se acabarían los problemas.

Mientras tanto, unidades del cuerpo de Bomberos de Neiva, y de la Policía Metropolitana de Neiva, ubicados en el puente, trataban de controlar la situación y junto a algunos miembros de la familia, quienes le recordaban a su pequeño hijo Matías de 2 años, para poder convencerlo de desistir de su decisión de quitarse la vida.

Algunos vecinos y amigos de la familia, lograron conseguir un colchón inflable y estaban atentos sobre la vía, por si el joven caía, para intentar amortiguar el impacto.

Las unidades de bomberos y la familia ubicaron dos escalaras, para alcanzar al joven e impedir que se lanzara. Lo tomaron por una pierna y momentos en que se creía que la situación ya estaba bajo control, (y la familia retomaba el aliento); ante la mirada de la multitud, Héctor Eduardo sacó de la pretina del pantalón un cuchillo y empezó a apuñalarse y cortarse a ambos lados del cuello, con una mano, mientras con la otra seguía aferrado al puente para evitar que lo auxiliaran.

Finalmente las autoridades, lograron bajarlo y de inmediato fue trasladado en una ambulancia de Saludláser al Hospital Universitario Hernando Moncaleano Perdomo.

De acuerdo al parte médico entregado a la familia, Héctor Eduardo, llegó al centro asistencial, consiente, con signos vitales estables, y las heridas que se causó con el arma corto punzante, fueron superficiales y no afectaron ninguna de las venas principales del cuello. Las heridas le fueron suturadas y se recupera satisfactoriamente.

Las causas

Héctor Eduardo, padre de un niño de 2 años, miembro de una familia de bizcocheros habitantes del barrio Alberto Galindo; tenía problemas con el consumo de drogas y alcohol.

Pero nadie conoce exactamente las razones por las que Eduardo atentó contra su propia vida, ni siquiera su familia. Quienes se encuentran muy abrumados por la situación, pues lo único que saben es que la mañana de ayer él se encontraba en la casa de una familiar, muy alterado diciendo que lo iban a matar,  y de un momento a otro salió corriendo y se subió al puente.

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