Carlos Hernando Candela, vicepresidente de la Regional Sur de Ecopetrol.

CLAUDIA MARCELA MEDINA GARCÍA/LN

gerenciageneral@lanacion.com.co

 

 

El cambio de gobierno genera grandes expectativas frente a la economía colombiana y con la subida de los precios internacionales del petróleo que lo ubican por encima de los 70 dólares, se espera que este segundo semestre del año 2018 muestre una importante recuperación económica.

En el departamento del Huila la minibonanza empezó a darse y la dinámica empresarial vendrá pero de manera sostenible; Ecopetrol aprendió grandes lecciones de la crisis y los empresarios deben ser más cautelosos en sus inversiones para prestar los servicios que el sector requiere ahora que comienzan a buscar sus proveedores.

 

¿Quién es el ingeniero Carlos Hernando Candela?

 

Es un bumangués que estuvo por el año 1987 en prácticas como estudiante de Ingeniería de Petróleos de la Universidad de Santander y que regresó al Huila el 9 de mayo del 2015 como gerente Huila- Tolima. Soy hijo de dos hermosos campesinos santandereanos, he hecho un recorrido amplio por la organización, estuve en el año 2000 en el pozo Cantagallo, pasé a operar Chichimene y Castilla el 31 de julio de 2000 como ingeniero de operaciones. En 2005 pasé a Operaciones Asociadas para manejar los campos de Cupiagua con BP Colombia. Luego, en el 2008, nació la gerencia en nororiente y la superintendencia de operaciones nororiente que se iba a encargar de recibir DBP Colombia para Ecopetrol. Yo fui asignado como líder de ese proceso. Luego fui como superintendente de asociación con Chevrolet. En octubre de 2014 me retornaron como gerente encargado de Piedemonte hasta el 9 de mayo de 2015 y de ahí he estado en el Huila.

 

¿De qué se encarga la Vicepresidencia Regional Sur?

 

De dos grandes gerencias: Una es la de Huila- Tolima y la otra es la del Putumayo. La segunda, como su nombre lo indica, opera los campos que tiene Ecopetrol en el Putumayo y una parte en Nariño. Aquí, en el Huila, tenemos 21 campos, tenemos una producción cercana a los 30 mil barriles entre las dos gerencias. Nos encargamos de todo el proceso de explotación tanto del recobro, como la recuperación secundaria con inyección de agua y de los nuevos proyectos que estamos incursionando con relación a la perforación ya que es uno de los generadores de valor y del mantenimiento de las curvas de producción; nuestros campos son maduros. El Huila, de los 21 campos que tiene hay una variedad de factores de recobro que van desde el 4% hasta el 32%. Entiéndase como el volumen de fluido extraído versus el original, aquella recuperación y extracción de la materia sobre el total demostrado en el yacimiento, mediante técnicas exploratorias. El factor de recobro, que es el porcentaje del crudo original que se puede recuperar de un yacimiento, es una de las variables fundamentales. En el ámbito mundial el promedio de este factor está entre el 40% y 60% y en Colombia en industrias como Ecopetrol la mayor parte de los campos están en el rango de 23% y 29%, esto indica el desaprovechamiento de un gran porcentaje del crudo existente en los yacimientos.

 

¿Y en el Huila cómo está el factor de recobro y la producción del departamento?

 

Yacimientos como los que tenemos son intermedios, en un promedio pueden llegar hasta 36%. Los 30 mil que producimos hoy en día son de toda la vicepresidencia, en el Huila esa producción es de aproximadamente 25 barriles que a nivel país representa un 3% de toda la producción. La producción del Huila tuvo momentos en que estuvo por encima de los 45 o 50 mil barriles así que uno ve la declinación de los campos ha sido continuado. Una vez entró Casanare y Arauca en producción, el Huila dejó de ser uno de los principales productores pero siempre ha mantenido unos niveles de producción relativamente sostenidos. Inicialmente, muchos pozos cuando se perforan pueden producir solos, tienen energía propia en el yacimiento, después se les instalan sistema de levantamiento como los machines o unos sistemas que llamamos sartas de perforación, que es una sarta de varillas y en el fondo son un sinfín que rota desde la superficie con un motor que ayuda a sacar el fluido. El otro sistema puede ser una sarta de tubería que bombeamos y en la parte de abajo llevamos sistemas estáticos, una bomba, un motor y un cable que va hasta superficie, inducimos la energía y el motor hace girar la bomba e impulsa el fluido.

 

¿Cómo está la participación del Huila frente a la producción del país?

 

Es baja la participación. Y también depende de cómo lo miremos. Si lo miramos a nivel de Ecopetrol, somos aproximadamente el 12% de la producción y el 3% a nivel nacional. Uno diría que por volumen no somos importantes pero creo que sí seguimos siendo muy significativos porque no hay nada más triste que perder lo que uno tiene, si no tuviéramos ese 3%, si no tuviésemos los 25 mil barriles que producimos más los 3.500 que produce Hocol, quizás en el argot popular al país le haría poco efecto, pero en la región creo que el impacto es bastante importante porque adicional a la producción está la mano de obra que utilizamos y que se requiere, que a su vez se traduce en empleo, las regalías que se generan, la responsabilidad social que hacemos en las comunidades donde estamos y los impactos con diferentes acciones que hacemos de manera positiva en todas las regiones, entonces, creo que sigue siendo muy importante el sector petrolero en el Huila.

 

La perforación es un tema que genera daños en el medio ambiente. Ya se han presentado emergencias lamentables en el país. ¿Cómo está la situación en el Huila?

 

Nuestra industria es de riesgos, no es peligrosa y efectivamente hay un tema exógeno y es que la naturaleza es sabia. Guardadas las proporciones muchos de los que trabajamos somos médicos que leemos los escanogramas o algo que nos entregan de personas o interpretamos lo que pueda estar pasando en los yacimientos como sucede en Arrayán donde estamos perforando cerca de 4  kilómetros de profundidad. Lo que hacemos es lo que nos corresponde con los pozos que generalmente tienen una etapa de vida, una etapa de producción y de desarrollo, y cuando ya no dan más hacemos el abandono técnico con el acompañamiento de la Agencia Nacional de Hidrocarburos y el Ministerio de Minas que tienen formas definidas de abandonar un pozo. Lo que sucedió en La Lizama nos ha llevado a revisar qué más hay que hacer ‘antes de’ para no tener inconvenientes y ser mucho más precavidos.

Claudia Marcela Medina García, gerente de LA NACIÓN, y el vicepresidente de la Regional Sur de Ecopetrol.

¿En el Huila se hace fracking?

No es un secreto que el tema que causa temores, restricciones, es el fracking. En el Huila como Ecopetrol no tenemos áreas para hacer fracking, incluso hace dos meses la ANLA sacó un comunicado en el que indicaba que en el Huila no hay zona para yacimientos no convencionales, ni el resto de la operación. Lo que sucede con este tema es que hay total desconocimiento entonces, se generan comentarios en redes sociales que impulsan la desinformación que no corresponde a la realidad.

 

Bueno, pero con la crisis, ¿el Huila empezó a pensar en otros sectores y buscar otras alternativas?

 

El Huila es un departamento que ha empezado a enfocarse en temas agrícolas para despretrolizarse un poco, la ganadería, la calidad del café, la piscicultura, eso para mí es muy importante.  Sin embargo, hay zonas que se crearon por el petróleo y no han salido del petróleo.

 

¿Cómo está hoy el tema de recuperación financiera con la caída del precio del barril a nivel regional?

 

 

Definitivamente la recuperación se viene dando, para nuestra vicepresidencia en especial para el Huila se ha visto, nosotros tuvimos un proyecto suspendido porque en ese momento con los precios alcanzamos a tocar los 26 dólares por barril y tuvimos que parar el proyecto como estaba, ese es el de perforación en el campo Arrayán en Aipe que tiene cierta complejidad y que financieramente en ese momento el proyecto no logró salir. Ahora con la reactivación, lo evaluamos  nuevamente y fue aprobado y hoy en día estamos terminando el primero de los tres pozos. En Dina Cretáceos estamos perforando 16 pozos ya hemos perforado 12, estamos en el 13 que ya estamos en la última etapa y de los cuales 11 van a ser productores, 5 inyectores porque en el Huila los pozos la gran mayoría tienen inyección de agua así que ya no tienen la energía suficiente, por lo que lo que hace el agua es un barrido de zonas nuevas. Con este proyecto vamos a inyectar un gel crodial que, guardadas las proporciones, mezclada con agua  y con la densidad va a barrer nuevas zonas como recuperación terciaria. Perforación en el área de esta gerencia hace cinco años no había así que la reactivamos. En Putumayo vamos a arrancar en julio la perforación después de 15 años. La perforación es el principal reactivador de la industria.

 

¿Las expectativas de la reactivación petrolera son alentadoras?

 

Como debes hacer más tanques, se activa toda la cadena empresarial porque necesitamos más personal, el transporte se incrementa, la alimentación igual. Tenemos un esquema bien justo pero con la reactivación también comenzamos a ver que hubo partes donde nos apretamos demasiado por lo que ya se inició a ajustar algunos temas que no debieron sustraerte en el momento, como son los de seguridad en procesos, calidad de vida en cuanto al tiempo de trabajo entre otros.

 

 

¿Después de las crisis hay lecciones aprendidas?

 

Lo que pasó con la crisis fue que aprendimos y ahora hemos ido despacio, pero la reactivación nos está haciendo mover mucho más rápido; sin embargo, hoy nos detenemos a analizar cada caso a verificar bien porque no podemos cometer errores. Hubo un momento en que hubo tanta demanda pero la gente no estaba preparada. Ahora vamos a un paso más lento pero hemos asegurado muchos temas del proceso en la organización que antes no se detallaban tanto.

Cuando habla de reactivar, ¿cuál es la meta de producción al finalizar el 2018?

 

La meta de nosotros es crecer, debemos estar sobre los 30 mil barriles, eso en cuanto a nosotros como gerencia que estamos produciendo 25 mil barriles y con la visión podríamos llegar hasta los 45 y 50 mil barriles. La bandera de esta gerencia ha sido trabajar el proyecto Huila integrado en el sentido de hacer un proyecto de campos en donde un pozo pueda ayudar al otro, si tenemos todo un paquete, las inversiones de ese pozo me soporten muchos campos seremos más eficientes. Con ese esquema se puede vender a la Agencia Nacional de Hidrocarburos un proyecto de regalías variables.

 

¿En temas de presupuesto?

 

En general la gerencia Huila en el año 2017 tuvimos aprobado un valor de 33 millones de dólares que invertimos y para este año tenemos 198 millones de dólares. El gran reto es ejecutarlos porque la organización también ha cambiado con la dinámica que estamos teniendo.

 

En relación con la inversión social, ¿qué está haciendo su regional?

Ayer, 7 de julio, hicimos la inauguración de un polideportivo en san Francisco, ya se había hecho con el alcalde la inauguración de la cancha y ahora fue el polideportivo con una inversión de Ecopetrol de por lo menos 600 millones de pesos. En Baraya, Palermo, Yaguará y Aipe estaríamos hablando de unos 8 mil millones de pesos. Con Healing the Children los respaldamos y estaremos con ellos en el presupuesto de 2019 para que vuelva a entrar en nuestro esquema.

Comentarios