La Nación

Abr 23 de 2014 11:31 PM
Search
Viernes, 10 Mayo 2013 04:57

La ‘casa del horror en Cleveland’

Escrito por  CLEVELAND, Estados Unidos, AFP
Valora este artículo
(0 votos)
Foto de Ariel Castro, suministradas por la Policía, que lo señala del secuestro y otros crímenes contra tres mujeres. Foto de Ariel Castro, suministradas por la Policía, que lo señala del secuestro y otros crímenes contra tres mujeres.
Golpes y violaciones repetidas, y una pesadilla que hasta ahora las autoridades no se explican cómo pudo mantenerse en secreto.

Un parto en una piscina inflable el día de Navidad, varios abortos espontáneos, violaciones repetidas y golpes: las tres jóvenes mujeres secuestradas por Ariel Castro en Cleveland, Ohio, vivieron años de pesadilla antes de su liberación el lunes.

Amanda Berry creyó al comienzo que su secuestrador quería realizar una prueba con ella, cuando el lunes pasado olvidó cerrar el candado de su habitación. En el pasado había golpeado severamente a sus compañeras de infortunio cuando intentaron escaparse.

Pero Amanda, de 27 años, decidió correr el riesgo de huir cuando Ariel Castro se fue a un McDonald's, según un primer informe de la Policía consultado por varios medios locales.


Encadenadas en el subsuelo

Michelle Knight, la única de las tres jóvenes mujeres que aún permanece hospitalizada, contó a los policías que quedó embarazada "al menos cinco veces" durante su más de una década de cautiverio, según CBS News, que también cita el informe de la Policía.

"Ariel Castro le hizo perder el bebé", de acuerdo con el informe policial que hace referencia al menos a un embarazo. "Le hizo pasar hambre durante al menos dos semanas y la golpeó en el vientre hasta que la hizo abortar", señala el reporte.

Este chofer de bus desempleado, de 52 años y que mostró un perfil bajo ayer durante su primera comparecencia ante un juez, también compró una pequeña piscina inflable para niños en la que Amanda Berry dio a luz el 25 de diciembre de 2006, según contaron las mujeres a la Policía.

Castro obligó a Michelle Knight a ayudarlo durante el parto, y amenazó con "matarla si el bebé no sobrevivía".

Las tres jóvenes también contaron que estuvieron encadenadas en el subsuelo durante los primeros años de su cautiverio, pero luego fueron autorizadas a vivir en la planta baja sin ser atadas, pero con las puertas cerradas con llave.

La Policía sigue, no obstante, perpleja: ¿Cómo fue posible que los visitantes de la casa de Ariel Castro en Seymour Street 2207 jamás percibieran nada sospechoso? ¿Por qué los vecinos nunca escucharon nada?

"Aún no se sabe hasta qué punto Castro controlaba a esas mujeres. Necesitaremos ciertamente mucho tiempo para comprender todo esto", subrayó el subjefe de Policía de Cleveland, Ed Tomba.
Inicia sesión para enviar comentarios