La Nación

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Domingo, 10 Agosto 2014 03:59

El futuro del Magdalena, según Hydrochina

Escrito por  Rafael Trujillo LA NACIÓN, NEIVA
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El Magdalena, el río más importante de Colombia, inicia su recorrido desde el Huila, donde nace. Su enorme potencial contrasta con el abandono que ha sufrido a lo largo de décadas. Foto LA NACIÓN El Magdalena, el río más importante de Colombia, inicia su recorrido desde el Huila, donde nace. Su enorme potencial contrasta con el abandono que ha sufrido a lo largo de décadas. Foto LA NACIÓN
LA NACIÓN accedió al Plan Maestro de Aprovechamiento del río Magdalena, que la compañía estatal china Hydrochina Corporation entregó al Estado colombiano en cabeza de la Corporación Autónoma Regional del Río Grande de la Magdalena, Cormagdalena.

¿Habrá o no nuevas hidroeléctricas en el Huila? Aunque hasta el presidente Juan Manuel Santos ha mencionado que no habrá nuevas represas, la realidad de estudios y proyectos parece apuntar directamente en otra dirección. De hecho, si bien las decisiones políticas de autoridades nacionales y regionales, pasando por comunidades de las zonas de influencia de eventuales proyectos, han reafirmado un no rotundo a la construcción de hidroeléctricas, el enorme potencial del territorio del Huila, y que sean emprendimientos locales los que lleguen eventualmente a desarrollar esos proyectos, podría dar un giro a la respuesta a nuestra pregunta inicial.

“En mi gobierno no vamos a construir más represas en el Huila, ni vamos a superponer el tema minero-energético sobre el medio ambiente y la producción agropecuaria”, dijo en junio pasado el presidente Santos, en el acto oficial en Neiva de celebración de los veinte años de LA NACIÓN. La afirmación del Jefe de Estado buscaba así zanjar una controversia surgida en varios municipios del Huila, en los que el rechazo total a la posibilidad de proyectos hidroeléctricos y la explotación de petróleo se ha convertido en bandera de comunidades, dirigentes cívicos, gremiales y políticos, y hasta autoridades locales.

Pero la controversia en realidad está lejos de ser superada. En abril pasado, la compañía estatal china Hydrochina Corporation hizo entrega oficial al Estado colombiano del “Plan Maestro de Aprovechamiento” del río Magdalena, un amplio y complejo estudio sobre el manejo ambiental y las posibilidades de aprovechamiento comercial e industrial del Magdalena.

Lo que dice el Plan

¿Qué va a pasar en el Huila a partir del estudio realizado por Hydrochina, y que el Estado tomará como uno de los fundamentos centrales para la recuperación integral del río? La respuesta que de inmediato surge, porque parece haberse generalizado en buena parte de la comunidad huilense, es “la construcción de hidroeléctricas”.

En realidad, muy pocos parecen saber la respuesta a este interrogante, al menos de manera precisa. LA NACIÓN indagó sobre los detalles del “Plan Maestro de Aprovechamiento” del río Magdalena, un documento que alcanza 730 páginas, y que fue entregado tras meses de trabajo de campo y análisis de estudios previos por Hydrochina Corporation. El denso informe está en idiomas inglés y chino. La traducción al español se encuentra apenas en proceso de ajuste, en razón al uso de léxico especializado en áreas ambientales y de ingeniería, por lo que se maneja una “versión no corregida”.

El documento, al que tuvo acceso LA NACIÓN, “incluye temas claves como la navegación, generación de energía hidroeléctrica, protección y conservación ambiental, al mismo tiempo que incluye aspectos generales, como uso de la tierra (control de inundaciones y riego), uso de orillas, mantenimiento del canal del río, aprovechamiento de los recursos pesqueros y recreación” (Resumen ejecutivo del Plan Maestro de Aprovechamiento).

Se trata, en síntesis, de una mirada muy amplia y completa. Recoge algunos de los más importantes y esenciales aspectos de recuperación ambiental y aprovechamiento comercial del Magdalena. En este sentido, se incorporan acciones, proyectos y normas que van desde varios apartes de la legislación nacional vigente, pasando por la creación de la Corporación Autónoma Regional del Río Grande de la Magdalena, Cormagdalena, dispuesta en el artículo 331 de la Constitución, con el objeto de recuperar el Magdalena, hasta visiones a más largo plazo, como el papel dinamizador del río en la economía del país, y el indudable protagonismo que tanto la fuente hídrica como Cormagdalena tendrán en el posconflicto.

Y efectivamente sí menciona la factibilidad de construir nuevas hidroeléctricas en el Huila –y en otros departamentos-, como parte del aprovechamiento del recurso hídrico que ofrece el río, y de la necesidad de vincular la explotación hidroenergética para la demanda nacional e incluso internacional.

Represas
Específicamente, el Plan Maestro de Aprovechamiento del río Magdalena menciona siete hidroeléctricas en territorio del Huila: en Pitalito, Guarapas y Chillurco; en Oporapa, Oporapa; en Timaná, Pericongo; El Manso, aguas debajo de Betania; en Aipe, Veraguas, y Bateas en Villavieja.

El mismo estudio va depurando las posibilidades de cada proyecto, al advertir que las represas implican una serie de impactos sociales, económicos, ambientales y sobre zonas de protección arqueológica y desarrollo turístico. Incluso, uno de los proyectos en Natagaima, Tolima, tendría impacto sobre el desierto de La Tatacoa.

Finalmente, el Plan advierte que no se sugieren proyectos nuevos en el tramo del río Magdalena entre Timaná y El Quimbo. Por ello, de acuerdo con la información que ha acopiado LA NACIÓN, en definitiva recomienda dos proyectos hidroeléctricos en el Huila: Guarapas, sobre el río del mismo nombre en Pitalito, y el Manso, a 15 kilómetros aguas abajo de la represa de Betania.

Sorprendentemente, El Manso es un proyecto que fue visionado hace varias décadas, antes que Betania o El Quimbo, y casi simultáneamente con varios de los proyectos hidroeléctricos que Antioquia sacó adelante y convirtieron a ese departamento y sus industrias en una región de empuje y desarrollo. No obstante, en el Huila la iniciativa no prosperó, y solo se impulsaron pequeñas presas para generación local de electricidad, como La Pita, en Garzón, o Íquira, en el municipio del mismo nombre, mucho antes de que se concretara Betania.


En muchos países, el transporte fluvial de carga genera bajos costos y alta rentabilidad económica y ambiental. En la foto, un convoy por el río Misisipi, Estados Unidos.


Sobre Hydrochina
Como ya referimos, detrás de todo el estudio está Hydrochina Corporation, una compañía de la que muy pocos en el Huila habían oído mencionar. ¿Qué es Hydrochina Corporation? Según su portal en internet -hydrochina.com.cn-, se trata de una agencia administrativa del gobierno chino, responsable de la ingeniería y del manejo de los recursos hídricos y de la construcción de proyectos hidroeléctricos en ese país.

Pero la compañía no se limita a China exclusivamente. En su lista de negocios internacionales aparecen proyectos en una veintena de países, la mayoría de Asia y África, desde Vietnam, pasando por Laos, Corea, Siria, Irán y Camboya, hasta Etiopía, Camerún, Turquía y Nigeria. Sus áreas de trabajo son muy amplias, e incluyen, por ejemplo, la realización del trabajo de evaluación de seguridad para muchos proyectos, como el de la Presa de las Tres Gargantas, la hidroeléctrica más grande del mundo, que requirió la reubicación de casi dos millones de personas en China.

Oposición
Por sí sola, la compañía Hydrochina tiene un peso específico muy fuerte en el mundo en materia de estudios y construcción de hidroeléctricas. Pero eso no le ha restado fuerza a las voces de oposición que surgieron desde cuando se comenzó a escuchar de la presencia de una delegación china en el sur del Huila.

De hecho, aún antes de ser conocido de manera integral y de disponerse de una traducción más precisa y clara, el Plan Maestro de Aprovechamiento ya ha encontrado contradictores. La presencia de técnicos de nacionalidad china, que hace poco más de dos años recorrieron varias zonas del Huila, la falta de información más oportuna y amplia sobre las tareas que realizaba esa comisión, y los problemas que ya habían motivado las consecuencias de la construcción de la hidroeléctrica El Quimbo, acrecentaron los temores sobre nuevos proyectos en camino y sus eventuales consecuencias sociales, ambientales y económicas.

Para muchos, los chinos llegaron –ni más ni menos- a presentar un plan de aprovechamiento del río Magdalena, incluyendo, desde luego, el tema de generación de energía. Y la construcción de hidroeléctricas en varios sitios del Huila, a cargo de la misma Hydrochina. Incluso, hasta llegar al punto de “apropiarse del río”.

El académico Miller Dussán, quien ha liderado una férrea oposición a los problemas derivados de El Quimbo, resumió una visión crítica del Plan Maestro de Aprovechamiento del Magdalena. “Se trata”, anotó Dussán, “de la privatización del río Magdalena en el marco de los Tratados de Libre Comercio para la extracción intensiva de nuestros recursos naturales, con inversión privada suministrada por el sistema financiero y la expropiación de nuestros bienes públicos para la acumulación de capital por parte de las corporaciones transnacionales”.

Bajo esta perspectiva, Dussán refirió que “el río Magdalena se convertiría en un gran generador de energía. A los 540 MW de la represa de Betania más los 400 MW previstos para El Quimbo se sumarían inicialmente 1.200 MW adicionales que el Plan Fórmula a corto plazo en el 2020 con la construcción inmediata de cuatro represas más: Oporapa (220 MW), Guarapas (140 MW), Manso (140) en el Huila y la represa Nariño (200 MW) en el departamento de Cundinamarca”.

Otros proyectos
Afirmar que el Plan que entregó Hydrochina Corporation se limita al tema de las hidroeléctricas es una inexactitud. El Plan contempla muchas otras acciones, como la recuperación de la navegabilidad del Magdalena entre los puertos de Puerto Salgar y La Dorada, y hasta Barranquilla, en una longitud de 908 kilómetros. Para el Huila, un plan de esta naturaleza aún no se contempla. Es un tramo “sin o de difícil navegabilidad”.

Pero no menos importante es la posibilidad del desarrollo de sistemas de irrigación a partir del sistema de represas. En el Alto Magdalena, se incluyen, según el Plan, propuestas de “protección ambiental, irrigación, navegación, recreación, pesca, utilización de los recursos, disminución de riesgos de inundación y erosión, consolidar una zona de protección ecológica y recreación desde el nacimiento del río hasta Isnos”

Aunque “el objetivo de la explotación de la parte alta del río es el recurso hidroeléctrico y el desarrollo del sistema de irrigación (y para la zona media y baja, las prioridades son navegación y control de inundaciones)”, se incorpora un plan de protección, que sugiere reforestación de cabeceras, cultivo de bosques comerciales y contra la erosión, así como la protección de bosques de conservación de agua; obras de irrigación, y el diseño de proyectos que permitan la explotación turística, con mejoras en la infraestructura de atención al visitante.

El desarrollo de todas estas obras en un horizonte muy breve, desde el 2020 al 2030, deberá comenzar a darse muy rápidamente. Por ejemplo, el proceso de licitación de la recuperación de la navegabilidad del Magdalena desde Puerto Salgar y La Dorada hasta Barranquilla se adjudicará en próximos días.

¿Y las represas? Aunque de labios para afuera las autoridades regionales y nacionales han expresado su oposición, haciendo eco de movilizaciones sociales que rechazan estos proyectos, la decisión sobre el futuro de este tipo de iniciativas, emprendidas incluso por la dirigencia del Huila, deberían estar en manos de quienes habitan esta región.

Proyectos hidroeléctricos en el Huila
Desde hace varios años, la geografía del departamento del Huila ha sido vista como de gran potencial para la construcción de hidroeléctricas. El paso del Magdalena y de otros ríos y quebradas en medio de montañas facilita el desarrollo de este tipo de complejos para la generación de electricidad.
Los que se mencionan a continuación aparecen en estudios de la CAM e INPRO-HIDROTEC, de 1996, y de la Universidad Nacional de Colombia, de 1985, referidos en el estudio “El río Magdalena: eje hidrográfico, espacial y cultural del departamento del Huila (Mario Sánchez Ramírez y Alfredo Olaya Amaya, Universidad Surcolombiana):

Proyecto Fuente hídrica
Betania Magdalena
El Quimbo Magdalena
Pericongo Magdalena
Isnos Magdalena
Chillurco Magdalena
Oporapa Magdalena
Guarapas Magdalena y Guarapas
Páez Páez
Aránzazu Páez
Paicol Páez
La Plata Páez
La Pita Quebrada Majo

El estudio de Hydrochina menciona la posibilidad de construcción de los proyectos Guarapas y Chillurco (en Pitalito), Oporapa (en Oporapa), Pericongo (en Timaná), El Manso (norte del Huila), Veraguas (en Aipe), Bateas (en Villavieja), Basilias (en Natagaima), Carrasposo, Nariño (en Girardot), Lame (en Ambalema), Cambao (en Cambao), y Piedras Negras (en Honda).

Sin embargo, el mismo Plan fija como prioritarias, y de menor impacto, los proyectos de Guarapas, Oporapa, El Manso y Nariño.

LA NACIÓN se enteró de buena fuente que los proyectos hidroeléctricos que podrían ser contemplados en el Huila serían finalmente dos: Guarapas (en Pitalito) y El Manso (15 kilómetros abajo de Betania), pero su proyección y construcción no sería inmediata ni estaría exclusivamente en manos de Hydrochina. El futuro de estas iniciativas deberá de definirse, si finalmente ocurre así, entre comunidades, y autoridades locales, regionales y nacionales.

Recuperación de la navegabilidad
Hace muchos años –antes de una carretera pavimentada, el avión o el tren-, la navegación era posible hasta Neiva en champanes, pequeñas embarcaciones para carga y pasajeros. No obstante, por ahora la navegación en el tramo Neiva-La Dorada/Puerto Salgar es considerado como un tramo “sin o de difícil navegabilidad”. Por lo tanto, “este no es un tramo prioritario” para el desarrollo de la navegación en el Magdalena, según las consideraciones del Plan. A cambio, sí resulta prioritario el trayecto Puerto Salgar/La Dorada-Barranquilla. La iniciativa busca recuperar el Magdalena como principal vía de transporte a lo largo de 908 kilómetros por medio de dos acciones:

• Obras de encauzamiento: Puerto Salgar/La Dorada – Barrancabermeja (256 kms.). Dos sectores, 15 tramos, 156 intervenciones
Tiempo estimado de ejecución: cuatro años.
Costo de la inversión: 800 mil millones de pesos
• Mantenimiento del canal navegable: Puerto Salgar/La Dorada – Barranquilla (908 kms.). Siete pies de profundidad; 52 metros de ancho del canal, y 37.5 pies de profundidad en el tramo Barranquilla-Bocas de Ceniza.
Tipo de obra: remoción de sedimentos y dragado hidráulico
• Comparación de capacidades de carga
Un convoy: 7.200 toneladas
200 tractomulas
1.5 trenes de 80 vagones

Beneficios
-Ambientales
Reducción de emisiones de efecto invernadero y menos consumo de combustible. Los remolcadores funcionan al 10% del costo de los camiones y 40% del costo de los trenes, quemando 10 veces menos combustible.
Menos riesgos de derrames que en modo terrestre. Menos accidentalidad y menores velocidades reducen el riesgo de derrame.
Estabilización de las orillas
Recuperación de la pesca

-Transporte
Permite aumentar el volumen de transporte sin aumentar las obras de infraestructura
Menos accidentalidad que el modo terrestre
Reducción de daños con relación al impacto en carreteras
Reducción de la congestión en carreteras

-Comercio
Activación de nuevos puntos de comercio e intercambio a lo largo de la red fluvial
Mayor flujo de inversión

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