Jaison Andrés Almario Rojas, subteniente del Ejército, conducía el automóvil Aveo que se prendió en fuego al colisionar contra el carro-tanque cargado con 10.000 barriles de crudo. Jaison Andrés Almario Rojas, subteniente del Ejército, conducía el automóvil Aveo que se prendió en fuego al colisionar contra el carro-tanque cargado con 10.000 barriles de crudo. El joven se dirigía a su unidad militar en Buga (Valle). Estuvo donde su familia en Suaza (Huila), disfrutando el fin de año. Rafael Rodríguez C. LA NACIÓN, NEIVA El joven subteniente del Ejército Jaison Andrés Almario Rojas, que soñaba con llegar a la cúspide de la carrera militar, fue la víctima mortal del automóvil que terminó envuelto en llamas, tras colisionar contra el carro-tanque cargado con 10.000 galones de crudo, en zona rural del municipio de Aipe. La identidad del militar adscrito al Batallón Palace en la ciudad de Buga (Valle del Cauca), fue confirmada por su familia que vive en el municipio de Suaza, de donde había salido horas antes del fatal accidente, rumbo a su lugar de trabajo. El trágico accidente ocurrió en momentos que Eric Alexander Santana, conductor del carro-cisterna, invadió el carril contrario al perder el control en una curva, en el sector de Piedra Pintada en la vía que del municipio de Aipe conduce a la ciudad de Neiva. En el accidente resultó fracturado en la muñeca izquierda Daniel Felipe Santana Herrera, hijo de Eric Alexander, y quien ayer se recuperaba satisfactoriamente de la operación a la que fue sometido en el Hospital Universitario de Neiva. Fatal noticia Una tarjeta Sim Card encontrada en medio del cuerpo calcinado del joven atrapado en los hierros retorcidos del automóvil Chevrolet Aveo, de color rojo y placa CQX-100, permitió la ubicación de sus padres Federico Almario y Nubia Rojas, por los efectivos de la Seccional de Tránsito y Transporte de la Policía en el Huila. “Nos enteramos de su muerte porque llamaron a mi mamá, encontraron la Sim Card de su celular y llamaron”, dijo en medio de la melancolía Camilo Almario Rojas, hermano de Jaison Andrés, de 22 años de edad. Tras la trágica noticia, sus padres y hermanos viajaron a la ciudad de Neiva donde ayer se trasladaron a Medicina Legal para adelantar los trámites y reclamar los restos; sin embargo fueron enterados que los despojos serán sometidos a exámenes de ADN para su plena identificación. “Los restos serán entregados en tres meses”, manifestó el allegado. Me dejó en Neiva “Yo venía con él el día del accidente”, expresó en medio del llanto Camilo, al recordar que Jaison Andrés había llegado a la casa de sus padres en el municipio de Suaza a pasar las festividades decembrinas como de costumbre. “Vino a pasar el Año Nuevo con la familia”. El joven, quien llevaba cuatro años en el Ejército graduado como Artillero, soñaba con seguir en su carrera militar hasta llegar a la cúspide. “Él quería avanzar en la carrera, ascender, siempre le gustó el Ejército”, expresó el hermano. Camilo manifestó que se quedó en la capital huilense adelantando diligencias personales, mientras que su hermano siguió el camino hacia Buga, donde tenía que presentarse al Batallón Palace. “Me quedé en Neiva porque tenía que hacer diligencias para la universidad”. Precisó que Jaison Andrés, graduado como Bachiller en el colegio San Lorenzo en Suaza, no venía consumiendo licor en el viaje. “En el camino venía contento porque la había pasado rico con la familia. No venía tomado, terminó de rumbear el domingo, el lunes durmió todo el día y ayer (el martes) estaba descansado”, aseguró Camilo.

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