Enhorabuena. Seguimos siendo el País más feliz del Continente. No somos el de mejor bienestar para sus habitantes ni el de mayor desarrollo ni el más productivo ni sobresalientes en educación ni el primero en futbol. Tampoco el más pacífico ni el más saludable. Pero sí el más feliz. Y el que se nos reconozca esa condición nos hace aún más felices. Somos súper felices. Así quedó demostrado con la nueva encuesta de Latinobarómetro. El 70% de las mujeres colombianas son felices y solo el 5% infelices. Los hombres somos más felices, el 78%, y únicamente el 2% no lo son. Y este año seremos más felices, pues el 63% piensa que este año será mejor que el año pasado.  También optimistas, lo que está mejor. No nos parecemos en nada al resto de los americanos. Entre ellos la felicidad es solo del 40% y únicamente el 32% cree que este año será mejor que el anterior. ¿A qué se debe tanta felicidad? ¿Resolvimos nuestros problemas? ¿Se acabó la violencia, conseguimos empleo, ya no hay corrupción, se mejoraron los servicios públicos, llegó la equidad al campo, los niños tienen lo que necesitan? No es lo que hoy informan los noticieros. Según el Dane, Banco Mundial y Cepal, 4 de cada 10 colombianos son pobres. La Encuesta informa que el 70% de los viejos son pobres y que el 15% de los colombianos han pasado momentos de hambre. Son seis millones. El desempleo es alto, la miseria enorme y la gente del campo vive muy mal. Todo desafortunado y duele decirlo, pero es cierto. ¿No hemos progresado? Sí, sin duda, en muchos aspectos. Hoy por ejemplo, es común encontrar a un agricultor pobre echando azadón, con un celular en el bolsillo. Hay menos analfabetismo y muchas enfermedades han sido erradicadas. Pero lo estructural como falencia, como lacra social, sigue presente. Y está la violencia, con criminales de toda especie que para expresar sus disgustos son capaces de paralizar, de la noche a la mañana, a la cuarta parte del país. Para qué hablar de desigualdad, si somos el País con más alta desigualdad en la región más desigual del mundo. Queremos a Colombia, pero ello no nos obliga a encubrir nuestras debilidades. Aquí mucha gente vive bien, pero es incomprensible el alto grado de conformidad que demuestra la encuesta en quienes viven mal. A menos que buena parte de ese gran porcentaje de compatriotas esté contento con su situación. Terrible me parece, porque si no existe voluntad de superación, nada ni nadie podrán cambiarla. Bolívar decía que “no hay peor esclavo que aquel que está conforme con su esclavitud”. La pobreza es una forma de esclavitud. Pudo ser que muchos respondieran tomando del pelo o quisieran aparentar lo que no son. Ojalá. Caso en el cual no se debe tomar el resultado muy a pecho y toca seguir consagrados a luchar contra la pobreza y a superar la  violencia, como debe ser. ¡Qué felicidad!

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