Ventana  médica Todos tenemos puntos de vista diferentes; la Federación Médica Colombiana conceptuó que nosotros los médicos no debemos o no seremos parte actuante como denunciadores de maltrato a la mujer o al hombre; dado  que esto sería violar el secreto profesional. Yo pienso, que no deberíamos los médicos armar tanta algarabía al respecto, pues la violación al secreto profesional ya está institucionalizada a través  del acceso directo que cualquier entidad, o persona del estado o un particular, por  medios electrónicos puede hacerlo. Con excepción de nosotros los médicos particulares que tenemos historias clínicas en papel escrito y archivos privados. Nosotros lo médicos particulares no permitimos el acceso a las historias clínicas a no ser que el paciente solicite personalmente copia de su historia, de la cual ya se hace responsable cada paciente. La privacidad de la historia clínica debería ser absoluta y sagrada, y así lo creíamos antes de que llegase  la ley 100; quien fue la que creó el despelote informático y legalizó  que unas terceras personas se metieran en la relación médico-paciente. Si hoy en día llega un paciente, sea, masculino, femenino o perteneciente  a la comunidad LGTB con maltrato por parte de su pareja, según la nueva ley, hay que denunciar por parte del médico el caso, pero para ello se debería implementar un departamento medico-legal en cada institución para que el paciente no se examine  muchos días después, sino que sea de inmediato, y el médico de urgencias pida una remisión prioritaria para el mismo día a médico legista o en su defecto a el especialista del caso ya sea un cirujano, ortopedista, cirujano plástico o a quien corresponda dar el dictamen de incapacidad. Si quieren que los médicos actuemos ajustados a la ley, las leyes deben incluir diagnóstico inmediato y oportuno de los traumas y secuelas; pues con la justicia actual tan paquidérmica, obsoleta y corrupta no podemos confiar  los médicos ni los pacientes. También  se deben instalar juzgados especializados con turnos en las clínicas y en los hospitales las 24 horas, para que al médico y  a los pacientes no se les obligue a perder el tiempo  en juzgados. La otra medida importante es tomar fotos del paciente y bajarlas a los computadores e incluirlas en las historias clínicas. Y por último hacer firmar del paciente o a un testigo, o a un familiar, la historia clínica según el informe que se nos dé, pues el día de mañana cualquier abogado vivo si el paciente se quiere retractar, se inventará que el sujeto maltratado se cayó de un caballo, moto o un barranco. En fin mentiras propias de los abogados.

Comentarios

comentarios