Gran alarma circuló la semana anterior por internet debido a la invasión descontrolada de caracoles africanos “mortíferos” (de nombre científico “Achatina fúlica”) causando pánico en los barrios de Neiva. En otras oportunidades los ataques habían sido propinados por abejas “africanizadas”. ¿Qué sucede? No se debe olvidar que con África la humanidad ha tenido relaciones y deudas ancestrales desde que apareció el “homo sapiens” hace más de 160 mil años. Neiva no es la excepción. La evidencia arqueológica más antigua de nuestro Genoma mitocondrial (ADN materno) y la del cromosoma “Y” (ADN Paterno) se encuentra en África. La Tilapia roja (muy común en Huila) proviene de Mozambique. Un proyecto eco turístico tomó el nombre de “Huiláfrica”. Rinocerontes, Hipopótamos, gorilas y micos, leones, avestruces, camellos, cocodrilos, mariposas, hormigas, entre otras miles de especies, de cuando en cuando, llegan a convivir entre nosotros. Con plantas exóticas, como la hortensia, la patilla (sandía), el maracuyá, por ejemplo, algas, hongos, líquenes, avispas, langostas, arácnidos, garzas y patos, compartimos el paisaje africano del Huila. La ganadería opita experimenta con Búfalos. Se sospecha que arte y rituales africanos se petrificaron en la estatuaria de San Agustín. Ritmos y tambores africanos han influenciado nuestros bambucos sanjuaneros. ¿Qué más recibimos de África? Según investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universidad de Granda, cada año llegan a Europa millones de bacterias suspendidas en polvo y arena transportadas por el viento (desde África). Luego se precipitan a tierra en forma de lluvia. Se sabe que el ébola y el sida, virus letales, fueron convidados africanos. Otrosí: Según la Organización Mundial de la Salud el estrés por falta de agua afectará a 75 y 250 millones de africanos en el  2020. El rendimiento de sus cultivos caerá 50%. Buenas razones para volver a migrar.

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