foto 10

Hombres y mujeres de una organización cristiana, llevan a cabo una labor social en el penal. Hombres y mujeres de una organización cristiana, llevan a cabo una labor social en el penal. LA NACIÓN, NEIVA En la Cárcel de Rivera, integrantes de Confraternidad Carcelaria, entregaron 450 regalos a menores, hijos de los reclusos que pagan su pena en ese lugar. Los niños se mostraron muy complacidos con los detalles. foto 10En la actividad denominada Sembrar una Sonrisa, y la cual siempre se lleva a cabo en los primeros meses del año, los integrantes de la organización internacional carcelaria compartieron con los infantes, realizaron obras de teatro y socializaron su mensaje de evangelización, “básicamente nos reunimos con los niños, en ningún momento les anunciamos los regalos, sólo llevamos a cabo las acciones preparadas y al final de la jornada entregamos el detalle a cada menor”, señaló Humberto Quiza, integrante de Confraternidad Carcelaria. Dentro de los obsequios que les entregaron a los pequeños, se contaron útiles escolares, ropa y juguetes. Los regalos que llegan a manos de estos niños, son obtenidos a través de recolectas que hace la organización internacional carcelaria en países como Estados Unidos, donde en los supermercados, la gente hace donativos en una urna. “Estos obsequios que entregamos son reunidos por Confraternidad Internacional en distintos países; ellos los envían a todas sus representaciones en el mundo y aquí en Colombia los entregan en todas las ciudades, a Neiva nos llegan como una bendición”, añadió Quiza. Organización Confraternidad Carcelaria está compuesta por personas de todas las iglesias cristianas de la ciudad; su objetivo principal es ayudar a los reclusos y sus familias para llevarles un mensaje de solidaridad y amor. Y fue precisamente este mensaje, el que materializaron con la entrega de regalos a los niños, “hay una población muy importante, aparte que es muy frágil y que lleva la mayor parte del peso con los hechos de los mayores que son los niños, no nos podemos olvidar de ellos, pues son los que reciben directamente el impacto emocional”, indicó Humberto Quiza. Para esta entrega de regalos, así como para acompañar a los reclusos a audiencias, gestionar útiles de aseo y otras actividades, esta organización ha recibido el visto bueno y la colaboración de parte de las directivas del Inpec. “Lo mas bonito de hacer estas obras es observar la sonrisa de un niño al recibir un regalo, ellos a veces son señalados o rechazados, pero nosotros tenemos muy en cuenta, tanto para los reclusos como para sus hijos, que el Señor nos enseña en su palabra, que nos acordemos de los presos como si estuviéramos juntamente cautivos con ellos”, finalizó Humberto Quiza.

Comentarios