Tramos de carretera totalmente levantados se observan en la vía principal que atraviesa el barrio 7 de Agosto. Tramos de carretera totalmente levantados se observan en la vía principal que atraviesa el barrio 7 de Agosto. LA NACIÓN, NEIVA Vecinos del sector comprendido entre los barrios Independencia baja y 7 de Agosto, miran con preocupación el estado en que se encuentra la calle que pasa justo al frente de sus casas. Huecos de gran tamaño son tapados por los niños de la zona, a cambio de unas cuantas monedas, que les dan los conductores que pasan por el lugar. La preocupación de la comunidad es doble y radica en primer lugar, en que el tramo de la Calle 11 entre las carreras 29 y 34 está en mal estado. Por otro lado, el desbordamiento histórico que se ocasiona por parte de la quebrada La Toma, cuando llueve, inunda sus hogares y sigue acabando con lo poco que queda de pavimento. “El problema del desbordamiento de la quebrada no es nuevo, eso se produce más o menos desde hace unos 10 años, y pasa porque los puentes son muy bajitos y el agua cuando se rebosa, se sale y nos inunda las casas”, señaló Abdénago Salazar, habitante del sector. Y fue precisamente un desbordamiento de la quebrada producido en noviembre del año anterior, el que levantó la malla vial y la dejó en el estado en que hoy se encuentra, “desde el año pasado la quebrada La Toma se salió de la parte de Los Cerros y prácticamente levantó todo el pavimento en este sector y pues eso quedó así, durante todo este tiempo no ha sido posible que la arreglen”, indicó  Orlando Liz, líder comunitario de la Comuna Cinco. Luego del desbordamiento producido el año pasado, fueron construidos en cada puente unos muros de contención, que según la comunidad, no surtieron el efecto esperado, “por emergencia se hicieron unos muros en los puentes, pero nuevamente la quebrada se volvió a salir, porque los muros no funcionan, en realidad los puentes son demasiado bajos y ese es el problema, cuando vuelve el invierno, de nuevo se rebosa la quebrada”, señaló Ricardo Salazar, vecino de la zona. Ante los huecos y la no reparación de la calle, se observan en la vía niños del barrio trasladando tierra y piedras en baldes y vaciándolos y aplanando la tierra con palas. Los conductores que pasan por el lugar, en una que otra oportunidad, regalan monedas a los menores que llevan a cabo los rellenos, en medio del juego y la risa. Accidentes y zancudos Por el estado en que se encuentra la vía, el sector se ha convertido en un riesgo para quienes transitan por allí en cualquier vehículo, “hace poco una señora se cayó en una moto y se partió una mano. También hace unos meses, un carro quedó incrustado en una alcantarilla sin tapa, después de eso vinieron sólo a poner la tapa y ya”, comentó Diana Peñuela, residente del barrio. Otra de las problemáticas que se registra en la zona, es la proliferación de mosquitos y zancudos, pues así como en verano el terreno se pone seco y se levanta una polvareda, en invierno, los huecos formados en el pavimento se llenan de agua y duran meses en ese estado, “en este momento el zancudero es impresionante, y eso que las lluvias no han estado tan fuertes; por ejemplo, acá en el barrio ya se han presentado dos casos de dengue, probablemente sea consecuencia de esos zancuderos”, indicó Ricardo Salazar. Por ahora, los habitantes del lugar esperan que la vía de su barrio sea reparada e incluida dentro de los arreglos que se vienen realizando en esta zona de la ciudad, y que las tareas de mejoramiento de esta carretera sea efectuada por las autoridades correspondientes, y no por los niños del barrio.

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