Con no poca sorpresa escuché una entrevista radial con emisión nacional al Senador Hernán Andrade Serrano en la cual calificó de “mala hora” las dificultades que vive el departamento por el proyecto El Quimbo, el Distrito de Riego Tesalia Paicol, el cierre de la vía al Occidente por el paso del Colegio y el tema de las regalías. Esta imagen negativa de lo que se vive en el departamento, dicho por un parlamentario transmite un mensaje que en nada beneficia al futuro del Huila. Las dificultades del proyecto El Quimbo han encontrado eco en los medios por supuestos incumplimientos de Emgesa en el pago a los afectados por el proyecto. Si esto es cierto, que la ley obligue a la empresa a cancelar como es debido. Pero la empresa tiene todo el derecho a verificar las afectaciones a las personas que reclaman pues, como siempre ocurre, aparecen más damnificados de los que realmente son. He escuchado a personajes de Gigante quienes me han señalado ejemplos de personas que reclaman en exceso o que no tienen derecho. Lamentablemente esto pasa. Esta es la famosa y dañina “malicia indígena”. Aquí cabría modificar el dicho “en río revuelto… por el de “en río desviado…” Anunciaba el senador Andrade, respetado y admirado amigo que teníamos que estar atentos porque estaban en estudio otros proyectos aguas arriba del Magdalena a los que desde ya teníamos que oponernos. Se refería el Senador a los proyectos que fueron analizados en la Agenda Interna de Productividad y Competitividad y que son de vieja data como el propio Quimbo y el mismo Betania que fueron estudiados en la década de los cincuenta (¡Hágame el favor!). Sobre los otros malos momentos, basta recordar que resultamos afectados por los Nule en más de una ocasión y no solo con el distrito de riego (en la vía Isnos-Paletará también nos golpearon). Lo del puente es una clara demostración de que pesamos muy poco en el concierto nacional y la representación parlamentaria no ha logrado atraer la atención del nivel decisorio del gobierno centralista. ¿Por qué en Antioquia, que hacen más proyectos hidroeléctricos que nosotros con muchos problemas no los califican de mala hora? ¡Una vez más, los marcos mentales nos juegan mala pasada!

Comentarios