Hernán Andrade Serrano posesionándose como presidente del Concejo de Neiva hace 20 años.

El senador Hernán Andrade Serrano se confesó con LA NACIÓN sobre sus 20 años de actividad política. “Fui el primer parlamentario en hablar de reelección sin consultárselo a Álvaro Uribe”, declaró el dirigente conservador. El senador Hernán Andrade Serrano se confesó con LA NACIÓN sobre sus 20 años de actividad política. “Fui el primer parlamentario en hablar de reelección sin consultárselo a Álvaro Uribe”, declaró el dirigente conservador. NELSON ROJAS OSORIO LA NACIÓN, NEIVA En marzo de 1992 tomó posesión como concejal de Neiva Hernán Andrade Serrano, como ‘delfín’ político de su tío

Hernán Andrade Serrano posesionándose como presidente del Concejo de Neiva hace 20 años.

Hernán

Eduardo Serrano y de su hermana Esperanza Andrade. Hoy 20 años después, Hernán en la cúspide de su carrera política, reflexiona sobre su futuro y tiene claro que ya se acerca la hora de dar un paso al costado para abrirle camino a quienes vienen empujando desde atrás y muy posiblemente para buscar un ministerio desde donde pueda contribuir directamente con su territorio huilense. No tiene claro si se lanzará a revalidar su curul en dos años. Lo más probable es que sí, pero si dos procesos jurídicos que le adelantan se lo permiten. Uno por cuenta de un préstamo ‘en rama’ que le facilitaron los hermanos Cabrera Polanco acusados del desfalco a Cajanal, y otro por unas investigaciones que le cursan por el escándalo generado en la Dirección Nacional  de Estupefacientes. De las dos investigaciones dice que la más envainada es la del préstamo con los Polanco por lo de Cajanal. Lo de estupefacientes asegura, es un ‘carretazo’. Antes de empezar en la política, Hernán asegura que tenía casa, carro y apartamento en Cedritos. Hoy tiene parte de la casa, no tiene carro, ni apartamento en Cedritos y les compró un modesto apartamento a sus hijas. Asegura que no le ayudó a Cielo en campaña, pero reconoció que a una semana de las elecciones, líderes de su movimiento se deslizaron sin su conocimiento a la campaña de la ex alcaldesa, a quien le dijo a las 6:00 de la mañana al otro día de las elecciones, que apoyaría su mandato. Cree puntualmente que Héctor Aníbal Ramírez y Luis Jorge Sánchez no son muertos políticos como muchos creen, ya que asegura, gozan de muy buena ‘salud política’; y tiene claro que fue la primera persona que habló en el Congreso de reelección y que eso partió en dos su carrera política. Hace 20 años se posesionó usted como Concejal de Neiva. ¿Qué recuerda de esa época? Hernán Andrade: No recuerdo el día. Básicamente me graduaba de político con la herencia de Eduardo Serrano y de Esperanza Andrade. Recuerdo que a la par iniciamos toda una generación entre los que recuerdo a Carlos Julio González Villa, Héctor Javier Osorio Botello, César Ucros Barros, Aníbal Charry, Eliseo Motta, ya estaba Iván Sandoval, Argemiro Munar, Aníbal Charry, entre otros. Era un Concejo destacado en el que no se le pagaba a los concejales y los debates eran cosa de mucha seriedad. ¿Cómo termina metiéndose a la política? FOTO RUN RUN PAGINA 6De familia, Eduardo es político ciento por ciento, mi abuelo era un viejo santandereano al que tenían que leerle el editorial del Nuevo Siglo, godo laureanista. En el 91 Jaime Lozada me nombró Secretario General en la Gobernación, tras un paso por la Contraloría en Bogotá y luego me lance al Concejo con el voto de mi mamá y de mi señora. Luego los votos llegaron por cuenta como ya dije de Eduardo y Esperanza que ya sumaban un terreno político muy amplio. ¿Un debate que recuerde en aquel Consejo? Muchos, en especial uno sobre valorización. Yo recordé que la valorización había que socializarla antes y pues levantamos ampolla con ese debate, que muy respetuosamente le adelantamos a Aurita Segura. Recuerdo que era un Concejo que no recibía honorarios ya que podíamos. Recuerdo mucho la Alcaldía de Sixto Francisco Cerquera, que hizo muchas obras en su momento, pese a las dificultades que mostró en otros frentes. ¿Qué vino después? Luego pase a la Asamblea donde se hicieron cosas importantes, ya que me fui dando a conocer a nivel departamental y recuerdo por ejemplo un foro de muchas calidades con Humberto de la Calle. Además fuertes debates al tema de licores y luego ahí tomo la determinación de lanzarme a la Alcaldía de Neiva. ¿Ahí, aterrizó políticamente? Sí y no. Esa campaña fue una crónica de una derrota anunciada por el entorno político del momento, pero luego esa fue mi plataforma a la campaña de la Cámara de Representantes y con 42.000 votos pasé de largo en ese proyecto político. Para la Alcaldía me enfrenté a Jorge Lorenzo Escandón, a Jaime Ramírez Plazas y a Luz Marina Motta. Pero como digo, ya sabía que era una derrota anunciada, la noche anterior a las elecciones le hice las cuentas a mi hermana Esperanza, me pegué la llorada normal porque perder es perder de todos modos, pero luego llegó la Cámara gracias a que me proyecté en Neiva y terminé en el Congreso de la República con una excelente votación. ¿Qué diferencia hay entre las campañas de aquella época y la de hoy? Plata. (Risas) Había más calado popular, las manifestaciones públicas eran devotas, llegaban 5.000 personas sin tener que poner transporte. Se gastaba menos plata, esa  campaña a la Cámara no costó más de 50 millones de pesos. ¿Viene entonces el salto al Senado? Sí y fue bien peligroso, en el sentido que fue muy arriesgado. Se dieron algunos hechos políticos como la salida del escenario de José Antonio Gómez, vino una gran problemática con el tema de los secuestros, en vida Héctor Polanía me impulsó y logramos pasar de los 50.000 votos afortunadamente para el Senado. Ese Senado lo recuerdo mucho porque me tocó presidir la Comisión Primera con lujo de participantes: Carlos Gaviria, Antonio Navarro, Carlos Holguín, Germán Vargas Lleras, Rodrigo Rivera, Héctor Elí Rojas, Darío Martínez y Roberto Gerlein. Ahí los buñuelitos éramos Mauricio Pimiento y yo. ¿Ya en el Senado los colombianos entonces le debemos a usted el tema de la reelección? (Risas) Mire Nelson, ese hecho marcó en dos mi carrera política, ya que fui el primer parlamentario que presentó el acto legislativo de la reelección, no consultada con Uribe. Muchos no creen. Una día en San Andrés de vacaciones un periodista me preguntó por qué si hablábamos de reelección de alcaldes y gobernadores, porque no pensar en reelección presidencial. Yo lo consulté con la almohada y el 20 de julio de 2003 lo radiqué en el Congreso y esa vaina se volvió una avalancha noticiosa en todo el país. Luego vino Germán Vargas Lleras y hundió el proyecto, pero la idea quedó viva en la conciencia colectiva del país. Luego vino Noemí Sanín y relanzó el tema desde las escalinatas del Palacio y nuevamente en otro acto legislativo con Óscar Iván Zuluaga, Claudia Blum y quien habla, presentamos el acto legislativo que llevó a Álvaro Uribe a la reelección. ¿Ese fue el apalancamiento para llegar a la Presidencia del Senado? Entre otras cosas, pero no fue fácil. Al interior del Partido Conservador libramos una dura batalla con Luis Humberto Gómez Gallo y finalmente logré alcanzar dicha dignidad. De esa presidencia hoy quedan para el Huila temas como el Distrito de Riego Tesalia-Paicol, Bosques de San Luis, la vía Isnos-Paletará-Popayán, cofinanciación de salud y muchas obras más que me extendería bajo el liderazgo de Luis Jorge Sánchez y Héctor Aníbal Ramírez. ¿Tras 20 años de carrera entonces ya se piensa en el retiro y la pensión? Yo normalmente debería retirarme del Senado porque quiero ser ministro y director nacional del partido. Yo ya tengo la situación pensional resuelta y a mí ya no me preocupa quedarme sin la curul en ese sentido. Me preocupan dos temas. Uno no dar un salto al vacío por la decisión y segundo que no veo claro un sucesor. Héctor Aníbal tiene que solucionar sus problemas jurídicos y en esas está y a Esperanza le interesa es la Gobernación y no le gusta el Congreso. Hoy no tengo a quién entregar estos 20 años de actividad política. Entonces me he puesto a pensar que será muy factible revalidar la curul y aplazar el paso al costado. ¿Y los líos jurídicos? Ese es otro tema. Tengo que resolver esos líos. Tengo el chicharrón por el préstamo con los Cabrera Polanco y sus nexos con la estafa a Cajanal. La Corte lleva tres años investigándome y yo tres años defendiéndome. Lo de la Dirección Nacional de Estupefacientes sí es un ‘carretazo’, ya que allá estuve gestionando para las alcaldías. Entonces hoy tengo que decir que esos temas jurídicos hay que arreglarlos antes de pensar en repetir Senado. ¿Viene de capa caída el conservatismo en el Huila? Para nada, hoy hay más conservadores que hace 10 años y así lo revelan las cifras. Fíjese, recuperamos las tres alcaldías más importantes y si se hacen buenas alcaldías el tema seguirá creciendo. Muchos miden lo de Cielo, pero es que mucho conservador votó por Cielo, pero el partido esta ahí. ¿Ahora que menciona lo de la Gobernadora, se asegura que usted no estuvo de frente con Jorge Fernando Perdomo a la Gobernación? Jorge Fernando Perdomo da fe de cómo me recorrí el departamento con él, y él lo expresó recientemente en una entrevista en LA NACIÓN. Me dolió que él mismo Perdomo dejó crecer el cuento en su entorno, pero él ya lo aclaró. Es más, mis grandes afectos antes de Perdomo, no eran con Cielo, eran con Carlos Mauricio Iriarte. Ahora, lo que pasa es que en la última semana se produjeron muchos deslizamientos  imposibles de detener, porque la gente vio ganadora a Cielo. Acepto que amigos de Rivera, Altamira y Acevedo se deslizaron pero con mi desconocimiento. ¿Luego viene su apoyo al gobierno de Cielo González? Sí claro, a las seis de la mañana del otro día. Ella ganó y claro es que todos debemos empujar por el Huila. En eso yo no reparo, ese fue el resultado y acá antes que restar tenemos es que sumar en favor del departamento. ¿Qué opinión le merece José Antonio Gómez Hermida? He tenido una excelente relación con José Antonio a quien le admiro su capacidad intelectual, fue un excelente parlamentario al que mataron políticamente hablando en su mejor primavera. Hombre de 24 horas de trabajo. ¿Y Carlos Ramiro Chávarro? Tiene fortaleza, llama la atención, atrae a la gente, es inteligente, le falta consolidarse que es la etapa más dura de un político, pero sin duda alguna tiene cómo. ¿Cómo se consolidaron el andradismo e Integración en el Partido Conservador? Sí claro. Fue un proceso de largo camino al que hoy en día no se pueden separar fuerzas como las de Silvio Vásquez o Jaime Bravo a través de su esposa Liliana. Así como Héctor Aníbal y Luis Jorge, quienes políticamente gozan de buena salud. Mire otro aspecto, a mí siempre me había ganado Integración, en las últimas elecciones ganamos más alcaldías y más diputados. ¿Si hoy fueran las elecciones al Senado, el panorama se ve apretado? Ese análisis hay que hacerlo. Entrarán por la torta electoral  Carlos Julio González y Álvaro Uribe. ¿Cuántos votos se llevará Uribe del Huila? Muchos. La U es taquillera ciento por ciento. Los verdes quieren lanzar a Perdomo pero una cosa son los votos de Gobernación y otros los de Senado. Más la consolidación de Gechem, la de Villalba, la mía, la de Chávarro. Hay mucha tela por cortar en ese tema. ¿Le ha dado riqueza la política? Nadie en el Huila me puede señalar de sacar provecho económico de mi carrera política. La Corte me acaba de investigar y concluyó que tenía más bienes antes de empezar mi carrera política. Hace 20 años tenía una casa, un carro y un apartamento en Cedritos. Hoy tengo parte de la casa, no tengo carro, no tengo el apartamento de Cedritos y les compré un modesto apartamento a mis hijas. Mi carrera política ha sido de manos limpias. ¿Qué me ha gustado de la política en ese sentido?, viajar.  Me han dado todo el palo del mundo, pero mi hobby es viajar y me recorro el país, el Huila y no pierdo paso cuando salen viajes al exterior. Vengo de Uganda y ya voy saliendo para Estados Unidos, Rusia y otros destinos (risas).

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