El estrecho del Magdalena sería uno de los sitios turísticos que desaparecería con la inundación del proyecto hidroeléctrico.

De acuerdo con delegados de la Pastoral Social del Episcopado Colombiano, se habría iniciado la compra de tierras a campesinos con predios aledaños al De acuerdo con delegados de la Pastoral Social del Episcopado Colombiano, se habría iniciado la compra de tierras a campesinos con predios aledaños al río Magdalena en cercanías al cañón de sombrerillos en San Agustín, en donde se ha dicho que se construirá una nueva hidroeléctrica. RODRIGO ROJAS GARZÓN LA NACIÓN, PITALITO La alerta sobre los inicios de un nuevo proyecto hidroeléctrico en la zona sur del Huila, la hicieron evidente delegados de la Pastoral Social adscritos a la Conferencia Episcopal de Colombia, quienes vienen orientado en todo el país la realidad minero-energética actual, los riesgos y las posibilidades. Según ellos, en el desarrollo de un encuentro sostenido con campesinos del municipio de San Agustín, les estarían comprando predios ribereños del río Magdalena en el sector Sombrerillos, cañón que sería inundado en el desarrollo de uno de los dos proyectos hidroeléctricos que se han planeado ejecutar en esta región del departamento del Huila. La venta de tierras “Nuestros campesinos por falta de visión y de horizonte, están muy contentos vendiendo sus tierras, sin darse cuenta el impacto que esto está generando. Uno mira la huella de la resistencia de las comunidades en El Quimbo, simplemente están preparando el terreno para no tener resistencia acá arriba. Si compran las tierras a quién le van a pedir permiso de hacer lo que quieran, a nadie”, dijo Yolanda Díaz, coordinadora Pastoral Social Regional Sur Huila, Tolima y Caquetá. También destacó que esta es una de las preocupaciones sumadas a la ventas de tierras a extranjeros en San Agustín y el Macizo Colombiano, situación que debe ser de intervención urgente por parte del Gobierno Nacional. “Porque así como van las cosas no se sabe qué va a pasar con el Macizo Colombiano, con nuestros ríos y en general con nuestros recursos naturales, que inicia con la compra de tierras, pero que viene acompañado con los cambios climáticos y de costumbre originados por la explotación sin medida de la naturaleza”, dijo. Frente común Para analizar esta problemática y hacer frente común, se efectúo en el municipio de Pitalito un conversatorio, donde delegaciones provenientes del sur del Huila dimensionaron las actuales políticas de desarrollo en lo relacionado con el tema minero-energético y su impacto nocivo en las regiones donde se están ejecutando algunos proyectos. “Estamos acompañando las comunidades que nos han solicitado algunos parámetros de cómo están fortalecidos frente a los macroproyectos de desarrollo que se están promoviendo en la región. Desde la Pastoral Social de la Iglesia, orientamos elementos  que los ayuden a promover un modelo de desarrollo alternativo frente a las políticas que se promueven en la actualidad”, dijo Wilmar Roldán Solano, delegado del Secretariado de la Pastoral Social. Comunicado Frente al impacto de las políticas minero-energéticas que promueve el Gobierno Nacional, los obispos de Colombia reunidos en asamblea plenaria mediante comunicado a la opinión pública se destacan, “fieles al deber fundamental de acompañar a nuestro pueblo, acogemos los clamores y esperanzas de las comunidades de las regiones donde actualmente hay procesos de explotación y aquellas donde están en marcha estudios y solicitudes para proyectos minero-energéticos”. En la comunicación, el Episcopado declara que son  conscientes de la creciente necesidad de energía en el país y en el mundo, así como de la cada vez mayor demanda de materias primas. Sin embargo, les preocupa profundamente la presencia de proyectos mineros en territorios de comunidades campesinas, indígenas y afrocolombianas sin el debido enfoque social y ambiental.

El estrecho del Magdalena sería uno de los sitios turísticos que desaparecería con la inundación del proyecto hidroeléctrico.

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El estrecho del Magdalena sería uno de los sitios turísticos que desaparecería con la inundación del proyecto hidroeléctrico. Delegados de la Pastoral Social estuvieron en Pitalito y denunciaron venta de tierras en San Agustín, para el desarrollo de la hidroeléctrica. Delegados de la Pastoral Social estuvieron en Pitalito y denunciaron venta de tierras en San Agustín, para el desarrollo de la hidroeléctrica.

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