La declaratoria de Parque Natural Regional en 56.576 hectáreas de La Tatacoa, impide que los campesinos del sector desarrollen sus labores agrícolas o comercialicen sus predios. La declaratoria de Parque Natural Regional en 56.576 hectáreas de La Tatacoa, impide que los campesinos del sector desarrollen sus labores agrícolas o comercialicen sus predios. La medida que abarca terrenos de Villavieja, Tello y Baraya, ocasionaría el desplazamiento masivo de labriegos. GINNA TATIANA PIRAGAUTA G. LA NACIÓN, NEIVA Cientos de campesinos huilenses se declararon afectados por la declaratoria de Parque Natural Regional en 56.576 hectáreas del bosque seco tropical semiárido de La Tatacoa, ubicadas en Villavieja, Tello y Baraya, ante la eventual prohibición de realizar cualquier actividad agrícola o agropecuaria, lo que dejaría a la deriva el sustento de aproximadamente 4.000 personas residentes en el sector. Los labriegos aseguraron que la Corporación Autónoma del Alto Magdalena (CAM) incumplió los procesos de concertación y temen por un desplazamiento masivo, al no poder desarrollar ninguna actividad en los terrenos, que aseguran, habitaron sus antepasados desde hace más de cien años. Diana Paola Valenzuela, abogada y socióloga del Comité de Afectados, señaló que la categoría de Parque Natural Regional es excesivamente restrictiva, hasta el punto que los propietarios de los predios no pueden comercializarlos, arrendarlos o hipotecarlos. “Se pierde la autonomía comercial de los terrenos que inmediatamente salen del mercado. Ya no pueden celebrar negocios jurídicos con ningún particular, porque sólo lo pueden negociar con el Estado y éste tiene la facultad de decidir si lo compra o no”, señaló la abogada. “El campesino queda a la incertidumbre porque no puede comercializar un predio que es suyo, porque lo heredó, lo compró o lo recibió de los procesos de reforma agraria con el Incoder. Ante la imposibilidad de cultivar o negociar, la única opción es abandonarlo”, puntualizó Valenzuela. “Los labriegos pierden además la posibilidad de acceder a los programas del Ministerio de Agricultura para incentivos a la capacitación rural, programas y cultivos verdes, promocionados especialmente para las zonas desérticas, áridas y semiáridas”, expresó. Declaratoria Valenzuela señaló que la CAM declaró como Parque Natural Regional esta zona, aunque un estudio de la Universidad Surcolombiana contratado por la Gobernación del Huila y la misma entidad, sugirió que se aplicara la categoría de Distrito de Manejo Integrado a este territorio. Esta categoría implica que los alcaldes y la comunidad participen en la construcción del tratamiento del área protegida. Asimismo, se viabilizan los cultivos de seguridad alimentaria desarrollados en áreas delimitadas y terrenos en los que no se puede cultivar. “La comunidad está abierta a la concertación y a proteger el ecosistema estratégico. Los pobladores necesitan que les permitan su supervivencia en la zona, porque lo que se avecina para cientos de familias humildes del desierto, es el desplazamiento masivo”, dijo Valenzuela. Conflicto La entidad ambiental estableció en La Tatacoa unos estándares de protección, de preservación y de restauración muy estrictos, por ser de los últimos bosques tropicales secos de Colombia con una considerable extensión. Sin embargo, esta medida imposibilita la vida campesina, aunque los cultivos de La Tatacoa no se constituyen en importantes renglones económicos del departamento y en su mayoría son pequeñas parcelas con productos de pancoger. Los labriegos argumentan que estos terrenos han estado ocupados por grupos ancestrales milenariamente, y que de eso dan cuenta centenares de rastros arqueológicos en la zona. “Ellos no son ocupantes como los quieren hacer ver, ni tampoco es cierto que las tierras sean supremamente frágiles para ser habitadas. Más allá del turismo, que en realidad es algo novedoso en la cultura campesina, la agricultura ha sido la actividad productiva más importante del sector como actividad de subsistencia durante toda su existencia”, manifestó la abogada. Los campesinos resaltaron que sus cultivos más representativos son los de plátano en todas sus variedades. “Esta es una tierra privilegiada para las frutas, fácilmente se producen cultivos de papaya, cítricos o sandias”, expresó una campesina. Asimismo, se desarrolla a menor escala la ganadería vacuna de chivas y ovejos. Los labriegos reconocen errores en la implementación de insumos químicos o de ganadería extensiva, y aseguran que muchas prácticas tienen que cambiar. “Los campesinos olvidaron su sabiduría ancestral e implementaron las lógicas de tecnificación del agro. Sin embargo, están implementando un modelo agroecológico que rescata su conocimiento en armonía con el modelo occidental, para un desarrollo sustentable en la región”, manifestó Valenzuela. Incumplimientos Representantes de los labriegos aseguraron que con la CAM se acordó la instalación de unas mesas de concertación para que el plan de manejo en la zona fuera acordado, sin embargo esto nunca se concretó. “Desde hace dos meses se ha dilatado el proceso, aunque ellos se comprometieron públicamente a que las trabas administrativas no serían un obstáculo para el proceso de concertación”, dijo un delegado campesino. Asimismo, señalaron los labriegos que la gobernadora del Huila Cielo González Villa presidió un Consejo Comunitario en Villavieja hace cerca de un mes y allí la situación. “Ella nos prometió que el primer Consejo Directivo de la CAM con el nuevo director, se realizaría en Villavieja. Sin embargo, ya se han hecho dos consejos directivos en Neiva, en la sede de la CAM y a nosotros nos olvidaron. Nos dicen que pronto nos darán fecha y nada”, dijo una campesina. “Hay mucha angustia. Sabemos que desde que existan proyectos importantes, especialmente de multinacionales, los pobladores tenemos que desplazarnos como con la construcción de El Quimbo. Hay miedo, porque estos proyectos económicos afectan a los de siempre, a los campesinos, a la gente humilde”, dijo un labriego. La declaratoria de Parque Natural Regional en 56.576 hectáreas de La Tatacoa impedirá la actividad agrícola de los campesinos del sector. Foto archivo.

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